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Columnas: La Talacha

El desdén de la Federación

/ 17 de Febrero, 2017 / Francisco Cuéllar Cardona

La situación de riesgo que se vivió el pasado martes en Reynosa, y que obligó a la alcaldesa Maki Ortiz a refugiarse en McAllen, es apenas una pequeña muestra de lo que se está viviendo en todos los rincones de Tamaulipas, que de diez meses para atrás, empezó a descomponerse de nuevo por la violencia. 

Durante enero una docena de alcaldes se quejaron de recibir amenazas de muerte por parte de la delincuencia, pero hasta ahora trascendió que casi todos están en una delicada situación, tanto que no pocos están pensando ya en pedir licencia a sus cargos.

Los presidentes municipales de la frontera y del centro del Estado, son los que más padecen el acoso de los grupos criminales, trascendió.

En el senado de la República, Tamaulipas volvió ser tema, a propósito de los hechos violentos que se están registrando, y que fueron comparados con el operativo de Tepic en donde La Marina abatió a Juan Francisco Patrón Sánchez alias “El H2” y a catorce de sus pistoleros, “la guerra que libran las bandas en Nayarit y Sinaloa, es nada para lo que sucede en Tamaulipas, aunque el nuevo gobernador Cabeza de Vaca, está haciendo esfuerzos
extraordinarios para limpiar el mugrero que le dejaron los priistas”, comentó una senadora de Aguascalientes.

Un alto funcionario de la “Nueva Procuraduría de Justicia” confirmó que la situación es muy delicada en el Estado, y admitió que pasarán algunos meses para poder tener el control de la dependencia, igual en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal para empezar a enfrentar el problema de la inseguridad, “nadie es confiable aquí; hasta nosotros tenemos miedo”, confesó.

El tema de la inseguridad está fuera de control en algunas regiones del Estado y en Gobernación lo admiten también. 

Peña Nieto no puede con tantos problemas en las manos, y Osorio Chong y su equipo se han declarado incompetentes ante los altos niveles de violencia en casi todo los Estados. El asunto es tal, que hasta ha dejado de soñar en convertirse en candidato presidencial.

Tamaulipas, como otros estados han sido abandonados a su suerte. A menos de dos años que le quedan a Peña Nieto, este ya decidió dejar a los gobiernos estatales para que estos luchen solos contra la delincuencia. La pregunta que se hacen en Tamaulipas y en la ciudad de México, es: ¿y ahora quién va a velar por la seguridad de los tamaulipecos?. ¿Dónde están los diputados federales priistas y panistas?, ¿dónde están los senadores y senadoras?, ¿dónde están los empresarios?, ¿dónde están los partidos?. Nadie dice nada. Nadie hace nada. El gobierno federal guarda silencio y da la espalda a cualquier petición de ayuda que se le hace. El ejército, la Marina, y los pocos policías en los que se puede confiar no pueden ni se dan abasto enfrentando a las bandas. Los alcaldes están apanicados, y el Gobierno del Estado no puede cargar solo con toda el peso de darle seguridad y proteger a la población.

A diferencia de Tamaulipas, en otros estados como Nuevo León, San Luis, Veracruz y Coahuila, todos: organizaciones, legisladores y gobierno están alzando la voz contra la violencia.

Todos han decidido caminar juntos, haciendo a un lado diferencias partidistas, poniendo por delante los intereses de las familias.

Otros estados como Campeche, Hidalgo, Zacatecas, que fueron azotados por el crimen, ya pusieron también el ejemplo de que gobierno, partidos y sociedad pueden hacer frente al hampa.

Ante eso, hay voces que están exigiendo a los legisladores locales y federales de Tamaulipas de los diferentes partidos, formen un bloque y reclamen a la federación una estrategia real y efectiva contra la inseguridad. Atrás quedaron las luchas políticas; ahora son tiempos de trabajar de la mano con el gobierno estatal para devolverle la tranquilidad a las familias que siguen viviendo con miedo y zozobra en todas la regiones del Estado.

Los colores, los partidos, las ideologías, hoy salen sobrando. Ante el abandono y el desdén del gobierno federal hacia Tamaulipas, solo queda la organización de todos para salvar al Estado.

Talachazos

CON EL HACHA AL HOMBRO.- El próximo martes el Congreso del Estado va a empezar a revisar con la lupa las cuentas públicas del ejercicio fiscal del 2015. Y la bancada panista ya afila el hacha para descabezar a algunos ediles priistas pillos que se fueron y otros enemigos del régimen como Carlos Canturosas y Leticia Salazar que seguramente la van a pasar mal en las próximas semanas. Eso dicen los mismos diputados del PAN que aseguran tener ya la indicación de llevar al banquillo a los ex alcaldes de Nuevo Laredo, Matamoros, Tula y otros más.

Pepe Elías, ex alcalde de Reynosa, también está en la lista negra y según se sabe va a pagar sus pecados políticos cometidos en el pasado reciente.
Canturosas, Lety, Pepe Elías y Juan Andrés, pueden ir a la cárcel. Habrá que ver qué papel juega en este enredo la bancada del PRI.

TINO TIENE RAZÓN.- Aunque fue linchado innecesariamente en las redes sociales, Tino Sáenz, líder de la CNC tiene razón al reclamar por qué fue excluida la organización que encabeza del Consejo Estatal para el Desarrollo Sustentable. Por ley, los productores cenecistas forman parte del Consejo, pero Gonzalo Alemán, secretario de Desarrollo Rural los ignoró.