Opinión
Estás en: Inicio > Opinión > La violencia política, ya es delito
Columnas: La Talacha

La violencia política, ya es delito

/ 10 de Marzo, 2017 / Francisco Cuéllar Cardona

En marzo del 2016, cuando el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), cerró los registros de candidatos a las alcaldías para la elección del 5 de junio, en la mitad de los municipios se presentó un fenómeno inédito: todas las mujeres que resultaron candidatas, porque así lo ordenaba la ley al hacer valer la equidad de género en el reparto de candidaturas, fueron linchadas, perseguidas, acosadas y muchas recibieron amenazas de muerte.

Se identificó a hombres y a grupos políticos como los autores de los ataques contra las mujeres candidatas; particularmente fueron priístas los
protagonistas de estos hechos. Las denuncias fueron documentadas y quedaron registradas en los archivos del PRI estatal, que hizo nada para remediar el problema. En el PAN también hubo incidentes similares, pero menores a los ocurridos entre los priistas.

Entre los ataques para descalificar a las candidatas destacaban “que no tenían capacidad para gobernar”, “que eran fáciles de manipular”, “que sus maridos tenían vínculos con la delincuencia”; otras recibieron amenazas de muerte para que renunciaran; incluso hubo algunas que fueron involucradas en escándalos de cama, de una manera ruin y discriminatoria.

Es fecha, que algunas que ganaron la elección, siguen siendo atacadas y violentadas por grupos y actores políticos del Estado.

En el territorio nacional, son muchos los casos de mujeres dedicadas a la política que son y han sido víctimas de la violencia y de homicidios dolosos.

El más sonado, fue el asesinato de Gisela Mota, alcaldesa del Estado de Morelos. Aidé Nava, precandidata en el Estado de Guerrero que fue decapitada por desconocidos. Yolanda Pedraza, magistrada electoral en San Luis Potosí que fue víctima de violencia política por parte de sus compañeros magistrados y más de 150 casos similares que han sido presentados ante la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (Fepade).

Por este escenario adverso y violento en contra de las mujeres, este jueves, fue aprobado por el Senado de la República, el dictamen mediante el cual se reconoce el concepto de Violencia Política en Razón de Género, y que se castiga con cárcel a todos aquellos que promuevan ataques contra las mujeres en el país.

El dictamen que fue impulsado por las senadoras Lucero Saldaña, Diva Gastelum, Angélica de la Peña y Marta Elena García Gómez, del PRI, PRD y PAN respectivamente, establece que:

” La violencia política en Razón de Género, es la acción u omisión que, en el ámbito político o público, tenga por objeto o resultado limitar, anular o menoscabar el ejercicio efectivo de los derechos político-electorales de una mujer, su acceso al pleno ejercicio de las atribuciones inherentes a su cargo o su función del poder publico”.

A partir de ahora, se considera Violencia Política contra la mujer que desempeñe labores políticas o tareas públicas y se considerará un delito: la presión, persecución, coacción, hostigamiento, acoso, vejación, discriminación, amenazas o privación de la libertad o de la vida en razón del género.

Durante cuatro años más de 25 senadoras encabezaron las negociaciones a través de 10 iniciativas para lograr que se castigue la Violencia Política contra las mujeres a raíz de los incidentes violentos que día a día se registran en en el país, y ayer finalmente se aprobó, “esto constituye un gran paso en el reconocimiento y defensa de los derechos político-electorales de las mujeres”, dijo en tribuna la senadora Lucero Saldaña.

Tras la aprobación por el senado, ayer mismo fue enviada a la Cámara de Diputados para su confirmación. Tocará a los Estados del país, su posterior aprobación para que se aplique de inmediato.

Este acontecimiento, seguramente que tendrá un impacto político en todo el país, y en el caso de Tamaulipas será un blindaje para todas las mujeres que
ejercen el poder en alcaldías o tienen cargos partidistas, y que en los últimos meses han sido atacadas por grupos que se resisten a reconocer que la mujer tiene derechos y que deben respetarse.

El linchamiento y el acoso a la que fueron sometidas en la víspera de las elecciones pasadas, debe ser un episodio irrepetible a partir de que se apruebe por parte del Congreso del Estado la nueva disposición.

Talachazos
ADIÓS AL PRD.- El Partido de la Revolución Democrática que el próximo 5 de mayo cumple 28 años de nacimiento, está a punto de desaparecer ante la desbandada de militantes hacia Morena. Igual que en el PRI, el PRD sufre la peor de sus crisis. Desde el 2012, debido a las pugnas de sus tribus, el partido que representa a la izquierda en el país, va a la deriva electoral. De 22 puntos que tenía en las preferencias y en los números electorales, ha caído hasta el 9 por ciento y con la fuga de militantes, puede caer hasta el 5 por ciento con el riesgo de perder el registro en las próximas elecciones, como ya sucedió en muchos estados, entre ellos Tamaulipas.

De ser la tercera fuerza política nacional, el PRD ha pasado a convertirse en un partido chiquito, igual que el Partido del Trabajo o Movimiento Ciudadano.

En Tamaulipas ha pasado a ser una organización política fantasma y sin representación en el Congreso del Estado. En el 2018, si los pronósticos se cumplen, puede ser su última aparición como partido.