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Columnas: El Patinadero

Dinero que no tiene precio

/ 14 de Marzo, 2017 / Juan Antonio Montoya Báez

Las mujeres trabajadoras se encontraron con la novedad de que cerraron los Cendis de la burocracia local, pues los directivos de las instituciones decidieron no laborar por la falta de alimentos para los niños. Fueron seis Cendis los que cerraron sus puertas, pues falló el proveedor de alimentos.

El director del IPSSET, LUIS LEONEL SALINAS MARTÍNEZ aseguró que sí hay abasto de productos:

“Es incorrecto el argumento de que por falta de lo necesario para la preparación de alimentos no se haya podido recibir a los menores, en los CENDIS uno y tres cuentan con lo requerido por la nutrióloga para cubrir esta necesidad básica en la atención a los menores”.

SALINAS MARTÍNEZ dijo que reducieron el costo de los Cendis, por lo que se redujo el presupuesto de los 600 mil pesos a los 400 mil pesos mensuales.

 “El gasto se está disminuyendo pero no porque tengamos menos recursos, está disminuyendo porque estamos eficientizando este aspecto”, puntualizó el titular del IPSSET.

Dijo que el proveedor de alimentos, es un empresario con experiencia en surtir instituciones, por lo que “no es nuevo en el medio y pues todo esto se hizo con la idea tener un mejor servicio y un producto de mejor calidad para los niños”.

Son siete Cendis, de los cuales cuatro de ellos son administrados directamente y tres están subrogados, atendiendo en conjunto a casi mil 200 niños.

La versión del funcionario, contrasta con las versiones de algunas directoras con las que conversamos las que coincidieron en comentar que la calidad de los productos que reciben es inferior a las mercancías que recibían del antiguo proveedor.

Otro punto en contra es que algunos productos que reciben vienen en mal estado, por lo que se desperdicia mucha mercancía, pues no se expondrá la salud de los consumidores.

Indican que los alimentos que reciben son insuficientes y no cumplen con la tabla básica nutricional que debe recibir un niño.

Indican que por querer ahorrar dinero, bajaron la calidad de los productos, por lo que la salud de los niños es puesta en riesgo, por lo que recordaron que la vida de un infante es más importante que algunos miles de pesos.

En la anterior administración, hicieron un sondeo y detectaron que el 73% de los burócratas rechazaban su forma de trabajar. Hoy van por el mismo camino, por acciones torpes de funcionarios como LEONEL SALINAS MARTÍNEZ, un hombre desfasado de la realidad.

Por 200 mil pesos pone en riesgo la salud de los niños, lo cual es una falta grave.

Debemos decir que la vida de un funcionario siempre es complicada, pero sus acciones personales son las que le distinguen en su camino por la vida.

Comentamos algunas irregularidades que se vivían en algunas áreas del COBAT, cuando la mañana del lunes nos enteramos del fallecimiento de su director general PABLO CANTÚ HINOJOSA.

Más allá de que su desempeño laboral, cuando sé es funcionario público alto nivel, por las muestras de cariño es fácil entender que era una persona que sabía hacer amigos.

Esa es una cualidad que lo distinguió durante toda su vida, tal vez se esté de acuerdo o no con su trabajo como director del Colegio de Bachilleres, pero eso sí era un jinete de la amistad.

PABLO CANTÚ HINOJOSA falleció la madrugada del lunes víctima de un paro cardiaco fulminante.

PABLO CANTÚ vivió la vida a su manera y si hacia bien o no su trabajo, eso queda atrás, pues fue un hombre que cabalgó y disfrutó de las muestras de amistad que recibió durante toda su vida.

Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…

Contacto: patinadero@hotmail.com