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Columnas: La Talacha

Nadie quiere cargar con el muertito

/ 19 de Abril, 2017 / Francisco Cuéllar Cardona

Ahora resulta que nadie quiere cargar con el muerto, por caro, desprestigiado, y por el temor de ser arrastrados al abismo electoral en la próxima lucha del 2018.

Así están las cosas: el entusiasmo por ser el dirigente de PRI en Tamaulipas, desapareció, igual que los que mostraron y levantaron la mano desde un principio.

En el Comité Nacional del PRI, dicen, que los que querían dirigir el partido en los siete Estados donde se perdieron las gubernaturas, entre ellos Tamaulipas, no han vuelto a preguntar por la convocatoria ni por el delegado; todos se hicieron los sordos y de la vista gorda cuando se les dijo que “había que meterle dinero al partido por que el que había es poco, y se está acabando”.

Y más: cuando vieron que la desbandada de militantes hacia Morena estaba fuera de control, todos optaron por guardar sus aspiraciones y esperar a ver quien es el valiente que asume el reto de revivir al moribundo.

Pero la razón de este desinterés, según se dice en el CEN priista, es que nadie quiere meterle dinero, sobre todo, por el escenario en el país que anuncia desde ahora una derrota y un desastre en las filas tricolores.

Por lo que hace a las finanzas del PRI en Tamaulipas, están vacías completamente.

Revivirlo y ponerlo en acción para encarar el proceso electoral, necesita por lo menos entre 15 y 20 millones de pesos mensuales para reactivar los comités municipales y recontratar al 50 por ciento de los operadores que fueron dados de baja, desde antes que se perdiera el poder el pasado 5 de junio.

La nómina actual del Comité Directivo Estatal la cubre el Comité Nacional, pero ésta sufrió un ajuste del 40 por ciento desde diciembre, lo que provocó despidos de personal.

En seis meses ya les han cortado la luz y el teléfono en dos ocasiones. La secretaría de Finanzas del Comité Nacional, dicen, envió oficios a las dirigencias estatales, advirtiendo que será responsabilidad de los nuevos líderes (cuando lleguen) de conseguir para la nómina y el mantenimiento del partido.

Tradicionalmente los sueldos de los Ejecutivos del PRI en cada Estado (presidente, secretario general, secretario de organización y finanzas) los pagan desde el gobierno a través de partidas secretas que solo sabe el Gobernador en turno y los directivos.

Consultados algunos ex dirigentes del PRI estatal sobre el tema salarial, todos coincidieron que nunca estuvieron en la nómina del partido, “nos pagaba el Gobernador a través de una gente de su confianza. Eran buenos sueldos, algunas veces mejor que los que tenía un secretario de gabinete. Dependía mucho de la relación que tuvieras con el Gobernador. Si eras amigo te iba rebién, si no tu pago llegaba puntual, pero era bastante bueno”.

Ahora el PRI en Tamaulipas, igual que en otros estados donde es oposición, viven o sobreviven de las “migajas” que les dá el Comité Nacional. La situación es similar en los ayuntamientos, en donde también se perdió el poder; muchos hasta han cerrado sus oficinas, sobre todo en municipios pequeños.

El panorama económico es deprimente en lo que antes fue un partidazo; y lo que es peor: no hay nadie que se atreva a meterle dinero, porque no existen condiciones ni garantías de ganar ni recuperar la inversión. Al menos en estas elecciones que vienen en donde conseguir un triunfo está cuesta arriba; el PAN es ahora el amo y señor que hace política: tienen el poder y tienen el dinero. Los papeles están invertidos.

El cálculo de los 15 ó 20 millones de pesos para revivir el PRI en el Estado, fue del mismo CEN, incluso se lo hizo saber a algunos interesados en la dirigencia, pero tampoco nadie se comprometió a entrarle.

Uno de los ex dirigentes consultados sobre la crisis económica que padece el partido en el Estado, echó números y afirmó que el CEN se queda corto con las cifras: “el PRI necesita más si quiere ser competitivo; requiere mucho dinero, pero además necesita un dirigente que motive, que una a los grupos y encienda la llama de la esperanza de nuevo; y no veo a nadie con ese perfil”, expresó.

En la reflexión final que hacen en el CEN sobre los apuros financieros y los próximos nuevos dirigentes en los Estados donde el PRI dejó de ser poder, recomiendan que los grupos y la militancia priista busquen nuevas figuras que abonen y recuperen la confianza perdida; que sean caras nuevas surgidas de sociedad civil. En el caso de Tamaulipas afirman que todos los que se han candidateado o han levantado la mano para ser, tienen el rechazo general de las
bases que exigen y apuestan por rostros nuevos y jóvenes.

Para resolver el problema financiero que sufre el partido, sugieren que sea el próximo dirigente el que atienda ese pendiente y pide que éste construya una red de financiamiento entre los empresarios leales al partido (que aún lo hay) para que sanen las finanzas.

¿Quién entonces está dispuesto a meterle dinero al PRI que goza hoy de un descrédito y desprestigio como nunca en su historia?

Talachazos
EL NUEVO IMSS.- La gira que realizó este martes por Altamira el director general del Seguro Social, Mikel Arriola y que estuvo acompañado por el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca para darle validez oficial a 67 guarderías que operan en Tamaulipas beneficiará a cientos de niños.

Mikel Arriola aprovechó para anunciar una inversión de 250 millones de pesos para infraestructura hospitalaria en el Estado, y destacó que el Gobierno Federal ha destinado más de mil 500 millones de pesos para la compra de equipos en los hospitales del Instituto, logrando además una cobertura del 99 por ciento en medicamentos para los derechohabientes.

La visita del director del IMSS y los apoyos anunciados, es un espaldarazo para el trabajo del delegado Roberto Hernández, quien en poco más de un año al frente del Instituto en Tamaulipas lo ha logrado colocar entre los primeros lugares del país en calidad y servicios a los derechohabientes. Desde su llegada, se comprometió a cambiar la imagen del IMSS y lo está logrando.