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Columnas: La Talacha

La esperanza de las víctimas

/ 21 de Abril, 2017 / Francisco Cuéllar Cardona

El dolor que arrastran es tanto, que la vida ya no tiene sentido en ellos y en ellas. Así van y vienen los familiares de personas desaparecidas en Tamaulipas, que desde hace años buscan y no encuentran a sus seres queridos que tuvieron la desgracia de atravesarse en el camino de los delincuentes. Hablan, los escuchan pero la esperanza se agota.

Esta vez marcharon por enésima vez por las calles de Ciudad Victoria para que la autoridad agote tiempo y recursos para dar con los que no están.

Fue este nuevo Gobierno el que les abrió las puertas, los escuchó y prometió acompañarlos en su pregonar hasta encontrarlos, “no queremos que se apague la llama de la esperanza que nos dieron. Queremos seguir confiando en el Gobernador y su equipo, que fue el único que después de tocar puertas, nos atendió”, dice María, quien perdió a toda su familia en la región del Mante.

Tamaulipas es el Estado con más desaparecidos en el país: son más de 5 mil 508 denuncias que están documentadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de acuerdo con el informe anual que acaba de presentar el Observatorio Ciudadano Tampico-Madero-Altamira, hay cinco municipios los que concentran el mayor número de denuncias de personas desaparecidas, siendo Matamoros el más alto con mil 350 víctimas, seguido por Reynosa con 937, la zona conurbada con 580 y Ciudad Victoria con 468.

El tema de los desaparecidos, es el asunto más sensible que tiene en la agenda el presente Gobierno de Tamaulipas y aunque no fue en esta administración que ocurrieron las desgracias, ahora le corresponde tomar los casos con mucha atención y con un alto sentido de responsabilidad. Por que el dolor es inmenso. Ellos y ellas, que buscan por todos lados a sus familiares, sufren y viven en duelo todas las horas del día, si llegan a encontrar sordera, desatención o desprecio de alguna autoridad, se aviva la herida. Crece la revictimización, que es peor y mata a quien lo padece.

Cirila busca a su hijo José, de 42 años. Desde hace 6 años no sabe de él. Trabajaba en un taller de soldadura y unos hombres armados se lo llevaron. Y aunque se pagó el rescate por José, jamás lo entregaron.

El dolor de Guillermo, todos los días crece, pero aún así no para de buscar a Raquel, su hija de 19 años, que desapareció junto con un amigo que estaba con ella en la casa. “Fue un grupo de hombres que entraron a la casa y nunca más volvimos a verla”, dice desconsolado, por eso ahora encabeza el Colectivo de familiares y amigos de desaparecidos en Tamaulipas.

Juan Antonio, tenía 21 años, estudiaba en la UAT. Desde aquel 23 de marzo del 2011 que llamó para avisar que había llegado bien a Ciudad Victoria no se supo
más de él. Desde entonces, su familia lo busca todos los días y no pierden la fe en encontrarlo, “como sea, aunque sea su cuerpo para darle una cristiana
sepultura y descanse en paz”, dice Víctor, su hermano mayor.

La mayoría de los desaparecidos de Tamaulipas son jóvenes, dice el reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública: son 4 mil 246 jóvenes de 15 y 19 años; luego le siguen los de 20 y 24, y después los de 25 y 29 años. El 22 por ciento son mujeres.

Tamaulipas sufre por muchos factores. Han sido años de atraso, de descomposición y de padecimientos de gobiernos insensibles que nunca hicieron nada por las familias y los grupos vulnerables; esta pena que destroza a las familias de las víctimas que fueron alcanzados por la delincuencia merecen un trato más humano, alejado de burocracias y retóricas oficiales.

El 3 de abril del 2016, Francisco García Cabeza de Vaca, entonces candidato a Gobernador, tuvo un detalle sensible al iniciar su campaña en San Fernando
reuniéndose con familias enlutadas por la violencia. El 11 de octubre del 2016, ya como Gobernador abrió las puertas de Palacio y sostuvo un emotivo y esperanzador encuentro con madres, padres, hermanos y esposas de los desaparecidos, a quienes ofreció integrar la Comisión Ejecutiva para la Atención a Víctimas, dando cumplimiento a lo que establece la Ley General de Atención a Víctimas.

Desde entonces las familias recuperaron la confianza con este Gobierno y no quieren perderla, por eso han salido a la calle para que se destinen los recursos
y se apresure la búsqueda de los que no están.

El caso requiere mucha seriedad y sensibilidad, sobre todo porque revictimizar a estas familias, es lo peor que se le puede hacer a un ser humano. El dolor es tan grande que con voluntad y resultados, se alivia cualquier pena.

Talachazos
EL TIRO POR LA CULATA.- Las detenciones de Yarrington y Duarte que el Gobierno federal estimó que le ayudarían electoralmente para sacar a flote las candidaturas priístas en Estado de México, Coahuila y Nayarit, resultaron ser un fiasco. Nadie creyó en el show y los números y las encuestas a la vuelta de 15 días, desfavorecen al PRI.

Por tanto, Los Pinos y Bucarelli decidieron cancelar todos los planes de enjuiciar y encarcelar a los demás ex gobernadores que son señalados por corrupción. Si continúan con su plan, nadie les creerá, por eso han optado por recurrir a la vieja práctica del sistema priísta y que en el pasado les dio resultados: Abrir la cartera y los programas y comprar votos a lo descarado. “Total, si nos acusan de usar los programas y el dinero público para ayudar al PRI, lo vamos hacer ahora sí”, dijo un cínico funcionario de la Secretaría de Gobernación luego de ver que en las encuestas su partido sigue cayendo a pesar de las capturas de los ex.