EL MANTE, Tamaulipas.- En lo que va del 2014, las denuncias por maltrato infantil ante instancias judiciales son escasas, a pesar de que instituciones de Salud y Asistencia Social reportan un repunte en los casos donde menores son agredidos verbal, sicológica y físicamente.
Esto, podría ser indicativo claro de que los casos están presentes, pero se estarían quedando sin castigo ante la falta de denuncia.
Rocío Núñez Martínez, titular de la Agencia del Ministerio Público de Protección a la Familia, indicó que en lo que va del año se han iniciado cerca de 90 expedientes de los cuales, si acaso un 10 por ciento se integró por maltrato infantil.
«Las denuncias son muy pocas, prácticamente lo que se refiere a maltrato sicológico y verbal no se denuncia, cuando alguien viene aquí a denunciarnos un caso es porque ya hay golpes, cuando hay lesiones incluso», afirmó.
Agrega que el actuar de las autoridades en este tipo de casos es a petición de parte y es por ello, que en muchas ocasiones algún familiar de niños supuestamente maltratados se acerca, denuncia, pero luego desiste.
Los casos sí existen
Pero la afirmación de que existe violencia que no se denuncia no es supuesto sin fundamentos.
En lo que va del año, el Sistema DIF municipal ha atendido a través del área de Sicología, cerca de 200 casos de menores a los que se trata por el tema de maltrato.
Sergio Villegas, sicólogo del área, dijo que lo que ellos tratan, no son necesariamente denuncias, sino información que reciben sobre niños maltratados, a los cuales se les trata de alejar de este entorno.
«A veces no hay golpes, pero los padres creen que la forma de educar es a gritos y esto tiene un impacto sicológico muy fuerte, un alto porcentaje incluso llega con maltrato físico pero lo positivo es que prácticamente al niño que atendemos, se trabaja con él y con la familia completa y hay éxito, tenemos resultados positivos.
Por su parte, Edson Luna Barrera, procurador de la Defensa del Menor en el DIF, dijo que en muchos casos, la agresión hacia los menores sí es denunciada, pero cuando el denunciante conoce las implicaciones legales para la persona acusada, desiste y sin su querella no se avanza, pues la sanción viene a petición de parte.
«A veces una tía denuncia y cuando se da cuenta que los papás pueden llegar hasta la cárcel detienen el procedimiento», afirma.
Aseguró que cuando hay casos de violencia severa, el DIF hace las veces de representantes de los menores y en esos casos no se puede desistir de la violencia.