CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- En Tamaulipas más de 350 mil campesinos se han visto obligados a realizar actividades alternas para poder sobrevivir, debido a que la agricultura y la ganadería ha dejado de ser un negocio, donde además son víctimas del coyotaje al pagarles precios muy bajos por lo que producen, sin que ninguna organización o dependencia les otorgue algún tipo de apoyo.
En la región del Altiplano, hay quienes hasta se dedican a la captura de animales, aves de ornato o plantas nativas de la región, que son vendidas a compradores que acuden de otros estados, a pesar de que es ilegal esta práctica, reconoce Gildardo Quiñones Cázarez, dirigente del Comité Municipal Campesino, de Miquihuana.
«La falta de apoyo por algunas dependencias federales relacionadas al sector agropecuario ha originado que campesinos estén cambiando las actividades agrícolas o ganaderas», explicó.
Destacó que esta actividad ha crecido en los últimos años, además que no sólo gente nativa de Tamaulipas, sino de otras entidades como de Veracruz y San Luis Potosí viene a llevarse este tipo de fauna y flora vedada.
«A esto han llegado los campesinos, debido a que en los últimos años los factores climatológicos no les ha permitido obtener buenas cosechas», justificó.
El presidente del grupo “Vivero” del ejido San Juan de Oriente, de Jaumave, Argimio Tudón Bernal, comentó que al no existir futuro en la agricultura y ganadería, decidieron iniciar con este proyecto.
«Actualmente en el vivero de esa comunidad se cuentan con una producción de más de 11 mil cactáceas, de diversas especies, las cuales se están comercializando en la Ciudad pero a muy pequeña escala, por lo que urge apoyos por parte de las autoridades», pidió.
Afirmó que antes los campesinos de su ejido se dedicaban a la talla de lechuguilla, pero el kilo lo pagan a 14 pesos y los ingresos son mínimos, porque no se puede comprar algo con esta cantidad.