“Durante el día te acercarás varias veces a la rana y proferirás palabras de adoración. Y le pedirás que realice los milagros que deseas…Entretanto, tallarás una cruz para inmolarla”. (El péndulo de Foucault. Umberto Eco).
1.-No se requiere mucha ciencia para suponer que esta semana es la definitiva para el PRI en referencia a la sucesión estatal. Mientras tanto, el ocio pueblerino se alimenta de rumores algunos descabellados otros con cierta lógica (como el que precisaba que el PRI amanecería este martes con candidato), pero todos alimentando la confusión; sin embargo, hasta las tres de la tarde con 25 minutos y cinco segundos de este lunes, la situación permanecía tal como la dejó Peña Nieto antes de partir hacia medio oriente desde donde ya retornó sin más novedad de que los tambos de petróleo siguen dando tumbos al igual que el peso que, gracias a la equivocada política económica no sabe ni por dónde se alza el presente y menos el porvenir. Desde luego nada soluciona la afirmación de EPN relativa a que el dólar le pega a las monedas de casi todo el mundo, y por lo tanto México no podía ser la excepción.
¡Vaya consuelo!, como si no supiéramos que en otras partes la sobrevivencia de las mayorías sí se toma en serio.
Pero ese no es el punto, sino el hecho de que hasta este lunes por la tarde el PRI seguía sin candidato a la gubernatura y pareciera que de este juego perverso también participa el PAN a cuyo aspirante más fuerte primero lo proyectan cual solitaria estrella de quejumbrosa agonía para después dejarlo quietecito, es decir, a la espera de solucionar los arrebatos hacia el interior de la nave azul que tienen como coincidencia el titubeo sobre todo después de las declaraciones de Margarita Zavala que dejaron a su partido en el banquillo de los acusados justamente por la irresponsabilidad al nombrar a sus abanderados a cargos de elección. De cualquier forma otra “supongancia” es que Cabeza de Vaca finalmente sería seleccionado para participar en una guerra, que ya le digo, podría ser memorable si no es que histórica y pue-que hasta inol-vi-dable.
2.- Sea como fuere, el destino político de Tamaulipas sigue en manos de EPN pese a que el morbo propio de la época lo ubica en otras direcciones que nada tienen que ver con la realidad. En este sentido ni cómo negar que las fuerzas “vivas” y “las no tan vivas” del tricolor solo están esperando la orden del centro para entrarle “a la cargada”.
Está claro entonces que el prócer llegará del altiplano y difícilmente será una decisión local con todo y el manipuleo que prodigan las circunstancias y el optimismo de algunos grupos de interés.
Por otra parte y de acuerdo a las actitudes de los aspirantes, uno podría creer que hasta este lunes por la tarde el único que conocía el nombre del candidato es EPN. Verdad sea que la mayoría de ellos no guardan ni la discreción, ni la disciplina ni la lealtad a que obliga la responsabilidad de aparecer entre los finalistas bajo la consideración de que quizá no los merecemos y que no tardaremos mucho en llorarlos.
No hay humildad entre quienes desean la gubernatura, hablan como si pontificaran (no todos por supuesto) y en más de un caso se quieren pasar de listos ofendiendo la inteligencia y la memoria popular. Olvidan los aspirantes y su partido que para terminar de reconstruir el tejido social se requiere ahora más que nunca la participación ciudadana. Y ésta será la gran tarea del gobierno que viene después de todo lo que hemos vivido como resultado del clima de inseguridad nacional que de una u otra forma a todos nos pegó.
Quedamos en que el PRI “la está haciendo cansada” por la indecisión presidencial. ¿Quiere decir esto que hasta este lunes por la tarde persistían las presiones al más alto nivel?. A lo mejor, pudiera ser, tal vez, quizá, igual y sí, es posible. Uno nunca sabe.
Lo que sí sabemos es que tanto PRI como PAN insisten en jugar a las venciditas en cuanto a la selección de candidatos sin advertir que han caído en un juego peligroso que atraerá desconfianza. “Si de por si” a las urnas acude cuando mucho el 40 por ciento y el triunfo se logra apenas con el 25 por ciento del total de los electores, imagine que las respectivas decisiones no sean las más adecuadas. Pero bueno, como dijo aquel: “¿a quién le importa?”.
SUCEDE QUE
No es secreto la difícil situación que enfrenta el país en todos los aspectos. En otros lugares una salida política sería la renuncia al menos de los funcionarios más importantes.
Claro que ello no pasará en México debido al surrealismo con el cual se gobierna; sin embargo, el escribidor opina que de suceder Peña Nieto recibiría el respaldo nacional y por consecuencia podría pasar a la historia como un presidente fuerte, audaz y valiente, casi, casi como “pancho pantera”. Disculpe al columnista que parece estar soñando….Mientras tanto y conforme a la situación es de creer que para suceder a EPN no hay otro que Manlio Fabio Beltrones, sí leyó bien.
Preguntará ¿por qué?. Elemental, porque entre quienes aspiran a la presidencia, es el único que sabe hacer política. Se le puede criticar y decirle de todo pero de que podría rescatar el añorado estilo de la buena política es él.
Así andamos, ¡haga usted el recabrón favor!. Es la razón de que en el gabinete le hagan el feo.
Y hasta la próxima.




