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Columnas: Diagnóstico Político

«El lavado de dinero»

/ 12 de abril, 2016 / Rubén Narváez

1.- Los “Papeles de Panamá” descubrieron a 33 mexicanos lavadores de dinero, sin que hasta la fecha el Gobierno haya iniciado algún proceso judicial. El lavado de dinero es un proceso de “Legitimación” del dinero procedente de lo ilegal, mediante su ingreso al sistema financiero de un país para ocultar su origen. En México y en Norteamérica se produce a través de la compra de propiedades, bienes y servicios, cuyo exagerado monto distorsiona a varios sectores de la economía.

2.- Funcionarios, políticos y delincuentes como el “Chapo” Guzmán, los Zetas y otros grupos delictivos, han incrementado su poder económico a través del lavado de dinero en varios países, involucrando a toda clase de instituciones y organismos. Se simulan donativos a sociedades diversas e incluso hasta religiosas.

3.- Al Secretario de Hacienda, al Procurador General y al Congreso Federal, corresponde el deber de enfrentar con leyes eficaces y acciones directas y efectivas, este proceso pernicioso que lesiona la economía nacional, y promueve la corrupción y la impunidad.

4.- El “blanqueo” se ha vuelto una actividad especializada, por cuya ejecución el blanqueador cobra una comisión que va del 5% por el contrabando del dinero, hasta el 8% por transferencia electrónica, dependiendo del rigor de los controles de cada país.

5.- Esta actividad no conoce fronteras. Existen múltiples métodos para hacerla. Uno de ellos, a pequeña escala, es a través de negocios, joyerías comercios de objetos de arte, pequeñas empresas, compra-venta de bienes y otros diversos destinos.

6.- El lavado a gran escala se hace en los grandes centros financieros internacionales como Hong Kong, Nueva York, Londres, Tokio, Miami o en los llamados paraísos fiscales, como Panamá, Las Bahamas, Las Islas Caimán, Las Islas Vírgenes o algunas ínsulas del Caribe a través de ingeniosas operaciones triangulares o cuadrangulares, intrincadas movilizaciones de fondos, transferencias entre viejas y nuevas sociedades anónimas, todo ello al amparo del secreto bancario y por medios electrónicos totalmente computarizados, cuyo rastreo se vuelve muy complicado realizar.

7.- El FBI descubrió en Nueva York, en 1993, un “blanqueo” hecho por centenares de “hormigas” que enviaban desde ciudades norteamericanas hacia un banco de Panamá, 100 mil dólares diarios en giros postales de menos de mil dólares cada uno, a nombre de sociedades ficticias colombianas.

8.- Otra técnica es la de depositar grandes sumas monetarias en instituciones financieras, en complicidad con sus funcionarios, y evitar los controles que algunos países han impuesto para la movilización del dinero o mezclar las ganancias ilícitas con los fondos lícitos de una empresa, de modo que resulte muy difícil diferenciarlos.

9.- El “secreto bancario” y la corrupción de los funcionarios de las entidades bursátiles, han representado y representan un papel muy importante en todos estos movimientos financieros. El blanqueo de dinero es el complemento necesario del tráfico de drogas. Mueve al año centenares de millones de dólares y se ha intentado combatirlo mediante la legislación interna y las convenciones internacionales.

10.- Muchos estados han incorporado en sus leyes penales la figura del lavado de dinero para reprimirlo. En 1988 las Naciones Unidas celebraron la “Convención Contra el Tráfico Ilícito de Drogas Narcóticas y Sustancias Psicotrópicas” más conocida como “Convención de Viena”, que marcó el inicio de un proceso de articulación internacional de esfuerzos para perseguir al crimen organizado, y sus delitos conexos más allá de las fronteras nacionales.

11.- En esa convención se tipificó como delito el levado de dinero proveniente del negocio de las droga, y se facultó a los tribunales para ordenar la presentación de documentos bancarios y comerciales, o la incautación de ellos sin que pudiera invocarse al secreto bancario.