Hoy se recuerda en México la histórica batalla del cinco de mayo ocurrida en las cercanías de Puebla hace 154 años cuando el Ejército juarista derrotó a las tropas francesas, un acontecimiento que si bien es cierto a las generaciones actuales poco les llama la atención en verdad les digo que fue un combate entre dos países, uno poderoso y el otro débil, resultando triunfador este último.
Una batalla que puso a México ante el mundo de ese entonces como un país defensor de su autonomía y que dio lugar a que salvo algunos reaccionarios y vende patrias, el pueblo en sí tomó las armas para defender su libertad como nación, siendo el general don Ignacio Zaragoza a quien le tocó, después de Juárez, demostrar que cuando en el corazón de la gente está arraigado su cariño por la tierra que lo vio nacer no hay poder y fuerza humana que pueda con él como así lo reconocieron el resto de las naciones; desde entonces México quedó internacionalmente considerado como ejemplo para toda la América y un “detente” para aquellas naciones del viejo mundo que siempre han buscado apoderarse de los débiles.
Traigo a colación lo anterior porque este día en el pueblo de mis ilustres antepasados, como en el resto del país, se estará recordando esta fecha frente a los palacios de gobierno de cada municipalidad y por supuesto que ahí vamos a estar presentes en el nuestro atendiendo la invitación del Comité de Festividades Cívicas y Culturales que preside nuestro dilecto amigo el profesor Rubén Couch, por lo tanto felicitémonos todos sin excepción por ser parte de estos festejos pero sobre todo por ser mexicanos de un solo temple. Enhorabuena.
Ayer anduvimos por la ciudad capital de mi estado y no les miento si les digo que observamos muy solas las calles, poca gente en las oficinas gubernamentales, muy solas las plazas Hidalgo
y Juárez, el comercio muy triste y sólo se apreciaba movimiento en las escuelas y poca clientela en la central de autobuses, incluyendo los partidos políticos.
Al intercambiar impresiones con los pocos compañeros del gremio con los cuales me “topé” la respuesta siempre era la misma: No hay dinero, la gente está “jodida”, ¿a qué sale?.
Pero antes la raza salía de perdido a la plaza o a los cafés, ahora ni eso.
Hubo quienes me respondían que la razón principal era la inseguridad.
Otros manifestaban que los ayuntamientos estaban en bancarrotas y hubo quien dijo estamos en la víspera de un cambio gubernamental.
Pues sí, no digo lo contrario, pero jamás había visto esto.
Por lo tanto llegamos a la conclusión que son dos razones por las cuales la gente no sale y estas son la falta de dinero y la inseguridad que aunque no lo crean, vive la capital y el resto de los pueblos de Tamaulipas.
Pero otros se atrevieron a comentar que el gobierno de la república tiene muy abandonado el estado, es más, agregaban referente al actual gobierno federal ¿cuántas veces el Presidente Peña Nieto ha visitado Tamaulipas?…. silencio y levantamiento de hombros, por lo tanto las palabras salían sobrando.
Mira, agregaba, Victoria es la capital y antes con dinero o sin dinero la gente salía, hoy los únicos que más vemos son a los estudiantes y solamente a la entrada y salida de clases, antes veíamos a las parejitas de novios transitando por la calle Hidalgo, en las refresquerías o en Tamatán, hoy todo eso se acabó.
Pero hete aquí, remarcaba, en el pueblo de mis mayores en la plaza había gente sentada en las bancas, hoy hasta “los puesteros” han ido desapareciendo poco a poco, la chamacada ya ni sale a “noviar”, los adultos mayores se reunían a “tardear” pero ahora no, los restaurantes se ven solos, bueno hasta en la cantina hay poca gente y solamente cuando hay un festival es cuando la vemos animada; en fin algo está pasando y esto no es prerrogativa de mi pueblo porque esto ocurre en la mayoría que como mi pueblo guardan cierta similitud, es más a las mayorías ni la política que hoy se vive les entusiasma, ni se calientan como antes que hasta incluso había mítines y uno que otro chingazo, hoy incluso no les llama la atención votar, por lo tanto pregunto ¿qué nos pasa?…. ¿habremos perdido el gusto de vivir, falta motivación o será la televisión?.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.




