4 abril, 2025

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El carnaval

Llera... siempre es noticia

Estamos casi a la puerta de lo que se conoce como Carnaval y es un festejo popular que viene desde la edad media al ser impuesto por el cristianismo como una abstención a comer carne durante su celebración que dura cuarenta días, de aquí él porqué se le conoce a este período como CUARENTENA y en los cuales es obligado cumplir con una penitencia de no comer carne durante esta celebración que concluye el Domingo de Resurrección.

Carnaval viene del término italiano “carnavale” y éste del latín “carnem levare” que significa “quitar la carne”.

Traemos lo anterior a cuento porque en los años del pasado siglo esta época se celebraba con un desfile de carros alegóricos que recorrían las principales calles de los pueblos y quienes participaban en estas fiestas se disfrazaban y bailaban hasta el cierre del paseo que generalmente terminaba frente al palacio municipal.

El desfile era encabezado por La Reina y el Rey Feo, electos mediante votación directa y económica en los bailes previos a la celebración.

El recurso logrado se repartía de la siguiente forma: Cubrir el vestido de la reina, pagar a los músicos que amenizaban el baile de coronación y el resto se destinaba a una obra pública o escolar.

Al menos en el pueblo de mis mayores los organizadores del festejo, apoyados siempre por el ayuntamiento, colocaban en paredes de las casas, postes de la luz y en lugares públicos la invitación y el programa de las fiestas. Nadie se quedaba en casa pues todo mundo quería estar presente y ser parte de la alegría.

La reina, hermosa y con su lujoso vestido blanco, largo y de encajes, acompañada de su chambelán y a bordo de un vehículo adornado para la ocasión recorría las principales calles de mi pueblo hasta que finalmente era instalada en su sitial de honor, siempre acompañada de su chambelán con quien
era obligatorio bailar la primer pieza y las demás. Generalmente terminaban siendo novios.

Pues bien, traigo a colación lo anterior porque con el correr de los años se han olvidado estas alegres fiestas y prácticamente ya nadie se acuerdan de ellas solamente los viejos como yo, que aún seguimos, si así lo quiere usted, viviendo en el pasado.

Algo que no podemos pasar por alto es que en los años de los que hablamos y aunque usted no lo crea pero había al año un solo reinado y desde los ejidos se venían una gran cantidad de personas, pues deben de saber que solo se permitía dos candidatas a reina, una de los ejidos y otra de la zona urbana, por lo que se habrán de imaginar que estas competencias eran sumamente reñidas al grado que permitían a los maestros de ceremonia y  animadores del festejo invitar a los asistentes con magníficos resultados. Los animadores eran don Rafael Paz y don Juanito Rodríguez, personas que manejaban el micrófono como ninguno y conocían bien su trabajo.

Gracias a estos eventos de los cuales damos cuenta se logró construir el viejo palacio municipal ya derrumbado, de igual forma la antigua plaza ya desaparecida pero se adquirió y comprar la primera fuente de energía que solo daba luz a la plaza y sus alrededores, posteriormente el servicio se amplió a los domicilios particulares ubicados a tres cuadras a la redonda y así hasta que el presidente Eulalio Maldonado Martínez completó el servicio e incluso lo llevó a los ejidos.   

Como ven en este ambiente cien por ciento campirano y participativo el pueblo de mis mayores fue creciendo hasta llegar a ser como hoy lo conocemos.
Pero falta más.

HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.

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