4 abril, 2025

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Habitan entre alimañas, polvo y en penumbras

Para los vecinos de la colonia Vamos Tamaulipas en su quinta etapa, la vida se les va en luchar contra víboras, alacranes, lagartijas y arañas, en calles de tierra, sin luz, agua ni ‘micros’

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Carlitos tiene tres años, y el padecer asma es una pesadilla que vive a diario, pues habita en una colonia que no está pavimentada, ni electrificada, no hay drenaje ni limpieza pública, por lo que su casa en obra negra se localiza entre el monte rodeada de calles de tierra, y que agravan su padecimiento.

Como él se encuentran cuarenta familias más, quienes a diario luchan contra alimañas como víboras y alacranes, las cuales salen de la hierba que crece a un costado de sus hogares y buscan el fresco de un techo, por lo que son comunes los ataques de este tipo.

Por esta descripción se pensaría que se trata de un ejido lejano a la ciudad, o una colonia escondida entre la sierra.

Sin embargo, es un área que se encuentra dentro de la mancha urbana a un costado de un complejo policial que, su gran despliegue de protección y seguridad, hace sombra a sus humildes vecinos.

La Vamos Tamaulipas en su quinta etapa fue fundada hace quince años con cinco familias que llegaron al terreno, el cual se localiza a un costado del C4 frente a la carretera Interejidal, con la promesa de que en poco tiempo serían dotados de servicios vitales para poder vivir cómodamente.

Sin embargo, esto no pasó, y al correr los años fueron llegando más personas a la colonia, la mayor parte de ellas jornaleros, albañiles, vendedores ambulantes que hasta el día de hoy suman más de 40 familias las cuales luchan para sobrevivir en un ambiente austero.

Juan Hernández, quien tiene más de 11 años habitando la quinta etapa y es de oficio carpintero, relata que a la zona sólo entra un micro y lo hace a mediodía, ya que tiene temor de hacerlo muy temprano o tarde ya que no cuenta con ninguna lámpara ni iluminación de algún tipo.

Lo cual hace muy peligrosa de noche la colonia por lo que la vida prácticamente acaba a partir de las 6 de la tarde que oscurece.

San Juana Alejos es una de las fundadoras de la colonia, quien manifestó que las autoridades de ese tiempo les aseguraron que iban a dotarlos de servicios en pocos años, siendo sólo el agua potable con el que cuentan.

Otro problema grave es el que las calles no están alineadas ni pavimentadas por lo que el viento hace que constantemente el polvo se levante, enfermando a los niños en su mayoría quienes sufren de infecciones intestinales.

“Tengo un niño que tiene asma y batallo bastante, tengo que hacerle constantemente nebulizaciones y cuando llueve se pone bien feo el camino para entrar y salir”, aseguró.

Al estar rodeados por hierba y monte un problema sobre todo al anochecer son las alimañas, ya que en esa zona es común que se introduzcan en los hogares de obra negra y madera víboras, alacranes, lagartijas y arañas.

“Hay bastantes zancudos, animales como víboras, en las casas han salido, en la casa de mi hermana han salido y ni siquiera se ven porque no hay luz, sólo aluzamos con lámparas y veladoras”, afirmó Claudia Salinas.

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