CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Alrededor de 150 concesionarios de 20 rutas de las 28 que hay en Victoria pararon este lunes en protesta por temas como la inseguridad, altos costos de operación de las unidades y para demandar se posponga la revista mecánica que ya inició.
De acuerdo a líderes del transporte público en la ciudad, hay una serie de problemas que enfrentan los concesionarios como son asaltos, estimando que cada ruta ha sufrido de 2 a 3 robos este año y es preocupante, además de extorsiones. Ramón Hernández Manriquez, dirigente de los microbuses verdes, explicó que se trata de una movilización pacífica para hacerse ver por el gobierno y se plantean temas como el de la inseguridad, ya que terminales son objeto de asaltos y demás afectaciones.
Por otro lado, el líder de los transportistas, denunció que hay un rezago enorme del transporte, «ya llevamos seis meses y es fecha que las cesiones de derecho están paradas, hay compañeros que tienen meses con carros que sacaron de las agencias y no los pueden activar porque no están a sus nombres», expuso.
Resaltó que «el costo de operación se ha incrementado de sobremanera y que nosotros no tenemos la capacidad económica para seguir subsistendo como transportistas».
Añadió que «Queremos que el gobierno voltee a mirarnos, son aproximadamente 20 rutas las que pararon de 28 que hay en Victoria y la primera instancia es una manifestación pacífica y ser escuchados y que tomen cartas en el asunto», refirió Hernández Manriquez.
Dejó en claro que no es la cuestión del incremento al pasaje su exigencia, «buscamos alternativas de solución y sacar adelante el costo de operación, no pueden exigir modernización del transporte cuando no están dando soporte económico».
En la protesta participaron taxis y microbuses de Sindicato de Trabajadores Operadores Concesionarios de Automóviles de Alquiler (STOCAA), además de diferentes organizaciones del transporte en Victoria, iniciaron su recorrido desde el bulevard Praxedis Balboa, calle 8 y Berriozábal, Avenida
Francisco I. Madero y finalizar en el Paseo Méndez.
En tanto y más mesurado, el también líder de microbusero de Victoria, José Alfredo Jiménez, dijo que lo que pretenden con esta manifestación, es hablar
con el Secretario de Gobierno, César Verástegui Ostos, para solicitarle el apoyo, «porque se nos viene la revista mecánica, los pagos fiscales, queremos pedirle que se detenga un poco lo de la revista mecánica, que den tiempo».
Expuso que también buscan un proyecto para la modernización del transporte a través del Gobierno del Estado, exclusivamente sobre la revista mecánica y el descuento de pagos fiscales, así como gestionar el apoyo para la modernización del transporte.
CRÓNICA
Dos horas de caos…
Darío Vera
Cerca de las once de la mañana se encendió la alerta: los microbuses escaseaban sobre el bulevar Praxedis Balboa.
Conforme avanzaron los minutos, la confusión se apoderó de las decenas de usuarios que se empezaron a aglomerar en el paradero en la esquina del 7, donde hacen alto obligatorio para el ascenso y descenso de personas en las unidades verdes y amarillas que distinguen a las 20 rutas que a la distancia, observaban la escena.
Del otro lado del río San Marcos, una gran parte del bulevar José López Portillo era el punto de reunión de más de 150 unidades de transporte público
que dejaron de prestar el servicio para unirse a la manifestación que exigía mejores condiciones de seguridad para desempeñar su función, así como el respaldo del Gobierno del Estado para diversas cuestiones como detener la revista mecánica y apoyo para la modernización del transporte.
Minutos antes de las 12 del día inició la movilización. Los microbuses y un número considerable de taxis tomaron la calle Juan B. Tijerina, mejor conocida como el 8, rumbo al norte, desquiciando el tráfico del primer cuadro de la ciudad, mientras que los usuarios veían atónitos cómo el camión que regularmente los lleva a su casa, al trabajo o a la escuela andaba fuera de ruta, por calles nunca antes vistas. Uno que otro despistado le hacía la parada.
Los choferes continuaron su marcha hasta la calle Berriozábal para enfilarse hacia el poniente hasta la altura del 19, rodearon la Unidad Deportiva Adolfo Ruiz Cortines; enseguida se incorporaron al 17 donde invadieron la alameda, vialidad sobre la cual no circula transporte público, hasta llegar al Paseo Méndez.
En el recorrido hacían sonar sus claxons y lucían en los cristales leyendas con diversas demandas.
En redes sociales, los usuarios de transporte público dividían opiniones ya que por un lado apoyaban sus exigencias, mientras que otros lamentaban haber incumplido sus actividades cotidianas debido a la falta de transporte público.
Después de la una de la tarde, los microbuseros y taxistas rompieron filas con la esperanza de haber sido escuchados y el servicio volvió a la normalidad.




