20 junio, 2026

20 junio, 2026

Abandonadas, 210 mil casas en el estado

La cifra se ha disparado por la migración, la caída del poder adquisitivo y porque el gobierno federal ha reducido los subsidios para vivienda; los de la frontera son los municipios con más viviendas en el abandono
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CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Hasta un 21 por ciento, 210 mil de las más de un millón de viviendas que existen en Tamaulipas están deshabitadas debido a migraciones, caída en el poder adquisitivo y menos subsidios oficiales, revelan datos de organismos públicos de ese sector.

A la situación anterior de la falta de familias con una vivienda propia, este año los fondos de vivienda serán rebasados por la demanda, pues en el periodo que llevan poco menos de 22 mil acciones, la demanda podría haber aumentado en 23 mil familias con necesidad de habitación.

Si se compara el número de viviendas totales contra viviendas deshabitadas, queda claro que son las migraciones derivadas de la violencia de los últimos 10 años, los que han provocado que incremente el número de viviendas deshabitadas y 15 de los 43 municipios acumulan más del 20 por ciento de unidades habitacionales no utilizadas.

El porcentaje de unidades de vivienda no habitadas es en Camargo del 65.14 por ciento, Mier 52.64 por ciento, Cruillas 37.58 por ciento, Altamira 37.55 por ciento, Río Bravo 32.71 por ciento, Reynosa 30.50 por ciento, Matamoros 26.60 por ciento, Nuevo Laredo 26.05 por ciento, San Fernando 25.44 por ciento, Burgos 23.90 por ciento, Méndez 23.80 por ciento, Jiménez 23.71 por ciento, Valle Hermoso 22.09 por ciento, Gustavo Díaz Ordaz 21.60 por ciento y Abasolo 21.24 por ciento.

En números absolutos los municipios con mayor cantidad de viviendas abandonadas o deshabitadas son Reynosa 52 mil, Matamoros 35 mil, Nuevo Laredo 27 mil, Altamira 22 mil, Tampico 13 mil, Victoria 11 mil, Río Bravo 10 mil, Ciudad Madero nueve mil, El Mante seis mil, San Fernando cuatro mil, Valle Hermoso cuatro mil y Camargo casi tres mil.

Los 10 municipios con mayor número de vivienda deshabitada proporcionalmente a su población, son Reynosa, Altamira, Camargo, Río Bravo, Mier, Gustavo Díaz Ordaz, San Fernando, Burgos, Llera y Matamoros, en los cuales se concentra el 50 por ciento o unas 590 del millón 190 unidades de vivienda de todo tipo y calidad que hay en la entidad.

Las razones para estar deshabitadas es debido al mal estado que las hace inhabitables, a que fueron abandonadas por sus habitantes quienes migraron o fallecieron, no fueron terminadas y quedaron en obra negra o menos, fueron terminadas pero no vendidas por los constructores, entre otros factores, por la mala calidad de la vivienda, mala ubicación, alto precio, falta de subsidios.

Este año además se registra una retracción de los subsidios federales para familias con bajos ingresos totales que les impide ser sujetos de crédito para adquirir vivienda incluso de interés social, y para final de agosto pasado se acumulaban apenas poco más de 21 mil apoyos para vivienda, que se repartieron en tres tercios casi iguales para vivienda nueva, usada y para mejoramiento de vivienda propia.

Estas acciones oficiales representaban una disminución del 5.7 por ciento con respecto al año anterior y una caída de casi el 17 por ciento en la inversión para la construcción de vivienda nueva de interés social, que ascendió a dos mil 851 millones de pesos.

El número de subsidios de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) la cual se dedica a otorgar apoyo para la adquisición de habitación a familias de bajos ingresos, registró hasta agosto solamente tres mil 632 personas subsidiadas con un monto global estimado en 187 millones de pesos, lo que significaron unos mil subsidios menos que en el mismo periodo de 2016 y casi 170 millones de menos inversión.

La mayor parte de los subsidios, unos dos mil 700, fueron para familias con ingresos inferiores a 2.6 salarios mínimos (seis mil 243 pesos mensuales) 300 para familias con ingresos entre 2.61 y 4.0 salarios ($ 9,604) y el restante para los que en total familiar que perciben en total de 4.1 a 5.0 salarios o 12 mil pesos mensuales.

Entre las viviendas no habitadas casi 150 mil son viviendas antiguas que fueron habitadas algunas vez, 30 mil son viviendas antiguas que no son habitables en el estado en que se encuentran, unas 12 mil están entre el 50 y 90 por ciento de la construcción hace más de un año y no han sido terminadas, casi cinco mil son viviendas antiguas que nunca fueron habitadas, y unas dos mil 500 terminadas recientemente no han sido adquiridas, según datos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, conocido por el acrónimo de Sedatu.

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