CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- No se prevén nuevos impuestos ni incrementos a la tasa de los actuales para la Ley de Ingresos de la Federación que se deberá aprobar mañana en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.
A la fecha no se sabe si Tamaulipas saldrá raspado en los recortes que harán para sacar los 48 mil millones de pesos que costará la reconstrucción, dijo Miguel González Salum, diputado federal.
“No se contemplan aumentos a los impuestos existentes ni tampoco nuevos tributos. La Ley de ingresos que se aprobará mañana (jueves) en la Cámara de Diputados no contempla cambios en las leyes fiscales actuales”, afirmó el diputado por el Distrito de Tamaulipas con cabecera en esta capital.
La Ley de Ingresos espera recaudar unos cinco billones 236 millones de pesos, dijo González Salum y agregó que la nueva Ley de Ingresos actualiza sólo variables de la política económica que son soporte para el cálculo de los ingresos tributarios y no tributarios que tendrá el País en 2018, aunque no detalló cuáles.
Entre esas variables, dice la Propuesta de Ley de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, están los estímulos fiscales del IEPS (Impuesto sobre Producción y Servicios) del diesel previstos en la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 2017, que han sido mayores a lo estimado, “debido especialmente a número mayor de contribuyentes que hacen uso del beneficio fiscal, lo que se tomó en cuenta para realizar la estimación de los gastos fiscales
para 2017 correspondientes”.
En el Presupuesto 2018, aceptó el victorense, habrá partidas que deberán ser reasignadas hacia la reconstrucción, “sin detrimento de los programas sociales y de las participaciones y aportaciones a las entidades federativas y sus municipios”, garantizó González Salum.
El también ex presidente municipal de Victoria, aseguró que la fracción priista, a la cual pertenece, ya presentó la iniciativa para quitarle el dinero público a los partidos y reformar la Constitución y hacer efectivo que en 2018 haya seis mil 788 disponibles para los damnificados por los sismos de septiembre, y esto
repercutiría en los más de tres mil millones extras que reciben en los estados.
“Está presentada la iniciativa y el PRI sigue insistiendo en que se dictamine para que se haga un cambio efectivo en la ley. La iniciativa propone desaparecer el financiamiento público a los partidos a partir del 2018 y que solamente se puedan financiar los partidos políticos con recursos aportados por los militantes o simpatizantes”, dijo.




