CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El secretario de Educación en Tamaulipas, Héctor Escobar Salazar, reconoció rezagos en educación, en lenguaje, matemáticas y comunicación, por lo que consideró que el reto en este rubro es muy grande.
Al responder a los diputados de oposición en el Congreso, que criticaron la falta de resultados, el funcionario, detalló las acciones que se están realizando para mejorar la educación en Tamaulipas.
«Si bien el reto es grande, vamos a trabajar con firmeza y sin descanso para superarlo», dijo.
Detalló el estado que guarda la Secretaría a su cargo, por lo que en el ciclo escolar 2016-2017 se beneficiaron a 392 mil 258 alumnos de preescolar y primaria en 2 mil 972 escuelas públicas, en coordinación con el Programa Nacional de Inglés y que en el reciente periodo vacacional de verano, la entidad se consolidó como ejemplo nacional, al aportar más de la tercera parte del total de escuelas que se activaron en el país bajo el esquema de la Escuela Tamaulipeca de Verano.
También se impulsaron proyectos, acciones y estrategias de innovación tecnológica en beneficio de los 15 mil 85 estudiantes que conforman la matrícula de las ocho Universidades Tecnológicas y Politécnicas de Tamaulipas y que con el propósito de garantizar que los estudiantes estén en las manos de los mejores maestros, se evaluaron mil 73 profesores de manera voluntaria.
Escobar Salazar, agregó que el objetivo de que ningún niño o joven tamaulipeco abandone sus estudios por falta de recursos económicos, por ello se crearon diversos programas para atender sectores específicos de la población estudiantil a través de becas, estímulos y créditos educativos para alumnos de instituciones de educación básica, media superior y superior.
Legisladores pidieron un reporte sobre los protocolos de seguridad que implementa la SET, ante hechos de violencia que se registran en la frontera.
«Se siguen programas de capacitación a maestros y alumnos para protegerse ante estos incidentes», explicó.
Dejó en claro que es responsabilidad de los padres, la decisión de mandar o no a sus hijos a las escuelas cuando se registran estos eventos.




