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Columnas: Cuadrante Político

Campesinos de Casas, acorralan a Checo en el CDE del PRI

/ 11 de enero, 2018 / Fernando Acuña Piñeiro

A las once de la mañana, el sol era el único que copaba los espacios exteriores del PRI estatal. Puntuales los reporteros ingresaban al edificio del ICADEP, con el propósito de cubrir la rueda de prensa, anunciada desde el día anterior. Hasta ese momento, nadie se imaginaba la tremolina que se  originaría minutos más tarde. El miércoles prometía una jornada apacible para el dirigente del tricolor Sergio Guajardo Maldonado.

Con media hora de retraso, el Checo por fin arribó al recinto destinado para las conferencias. Lo acompañaba su Secretaria General, (algunos prefieren llamarla cómplice) Aída Zulema Flores Peña. Iba también, el jefe jurídico Alejandro Torres y los llamados achichincles guajardistas. Algunos cuadros serios como Eugenio Benavides y Pepe Benitez, secretarios de Finanzas y de Operación Política, prefirieron estar entre los periodistas y presenciar de pie la conferencia.

No duró mucho el evento con los medios. El Checo que ya desde ese momento exhibía un semblante tenso y preocupado, se dedicó a lamentarse porque el Congreso local de mayoría
panista, les canceló las prerrogativas presupuestales ante el IETAM. Sergio le dio instrucciones  a su Jurídico, para que explicase el tema técnicamente. Se vivía un ambiente
desangelado. La raza periodiquera lucía  pasiva y el único que se mostraba puntilloso e implacable  era Pepe Walle.

Al final, todo parecía indicar, una jornada normal, (es decir aburrida como siempre) para el hombre que hasta ahora, sigue sin sacudirse el mote de títere del ex gobernador Egidio Torre Cantú.

Aunque eso no pudo evitar que entre la concurrencia, alguien comentara que, si el PRI Tamaulipas atraviesa por graves problemas financieros, y carece de las prerrogativas, a las que en teoría tiene derecho, obedece a una sola causa: la mansedumbre y el entreguismo de la dirigencia guajardista, misma que des un inicio se ha puesto las rodilleras ante el gobierno panista.

Otro ángulo que se comentó es que se está observando que  los diputados priistas del Congreso local, están jalando por  otro lado, y ya no obedecen a Checo. Pero esto, se debe, dijeron a que Guajardo no ha sabido hacer equipo con nadie, y se maneja de manera arbitraria e individualista.

Concluyó la rueda de prensa, y al salir, los periodistas  observamos que había mucha gente de cachucha y sombrero en el exterior del ICADEP. Un grupo de unas  20 personas cerraban el portón de acceso, y otra veintena ya estaba encaramada frente a la puerta del edificio.

Conforme nos acercamos a platicar con ellos, nos enteramos que se trataba de habitantes de Villa de Casas, el municipio, donde a decir de los quejosos, el Checo  Guajardo intenta postular a una candidata antipopular, o  sea a modo, para que pierda ante el actual alcalde panista Arturo Barrón Perales, que ya está más que listo para la reelección.

“Nosotros somos gente de Santiago, (Ávalos Medina) y él es el que le daría pelea al alcalde Barrón, pero el Presidente de PRI estatal, quiere imponer a Enedelia Sánchez o a Dolores Berlanga, mismas que ya están arregladas para dejarse ganar ante el PAN”, aseveraron.

Transcurrió una media hora, una hora, y el Checo seguía  adentro del ICADEP, prácticamente acorralado y medroso, ante la furia de la “Fuenteovejuna” de Villa de Casas. “Si cree que nos vamos a rajar por el solazo, se equivoca, porque ya estamos acostumbrados”, advirtieron.

Una mujer morenita, de armas tomar, se encaminó a la puerta y exclamó en voz alta: “Si no sale, nos va a obligar a ir por más gente”.

“Cuando andaba en campaña, para que le diesemos el voto  con el que ganó la contienda interna ante Luebbert, se veía muy mansito”, se dejó escuchar una voz entre líos inconformes, mismos que corrían de un lado a otro del edificio sitiado, con el temor de que, “se nos vaya a fugar”.

 Finalmente, lo que se evidenció fue que, el actual  Presidente  del PRI estatal,  es demasiado chiquito, y  exhibió su falta de personalidad para enfrentar una manifestación pequeña de unas sesenta u ochenta personas.

Esperamos que el PRI nacional del abanderado José  Antonio Meade tome nota de lo que está ocurriendo en Tamaulipas, donde el PRI estatal está haciendo agua por todas partes, agobiado por el rechazo y la división de sus militantes.

Todo lo anterior, ante la falta de madurez y pericia política  de su dirigencia, muy buena para hacer turismo político y gastarse el presupuesto, por el cual actualmente lloriquean, pero pésimos para activar la estructura tricolor: una maquinaria que luce desvencijada y prácticamente sin la mayor posibilidad de garantizarle el triunfo al candidato  presidencial.

El PRI  Tamaulipas está mostrando focos rojos. El CEN debe intervenir cuanto antes, de lo contrario, después podría ser demasiado tarde.