Opinión
Estás en: Inicio > Opinión > Osorio y Tamaulipas
Columnas: La Talacha

Osorio y Tamaulipas

/ 11 de enero, 2018 / Francisco Cuéllar Cardona

Para muchos tamaulipecos, el hasta ayer secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, deja gratos recuerdos, pues hizo grandes favores políticos a algunos, y a otros no tanto. Incluso, para un grueso sector de la sociedad tamaulipeca, el chino Chong además de mentir, le falló al Estado en el tema de seguridad. La alta violencia que aún sufre la población local se debe a que el ex titular de Segob se llevó del Estado al Ejército, justo cuando más se necesitaba.

En el ánimo de los tamaulipecos, aún están frescos los discursos y los compromisos incumplidos de Osorio sobre la inseguridad y la violencia. El 13 de mayo del 2014, en Reynosa, encabezó el gabinete de seguridad y anunció la primera estrategia de seguridad para frenar la violencia que entonces cabalgaba sin freno en el Estado. “El compromiso es recuperar la tranquilidad y seguridad de todas las familias tamaulipecas”, dijo entonces, pero los homicidios se incrementaron y el estado vivió momentos más violentos. El 2 de julio del 2014 en Reynosa también volvió Osorio para evaluar los avances de la lucha anticrimen, sin resultados. En diciembre del 2015, con su beneplácito se fue el Ejército de Tamaulipas y los grupos criminales que habían sido arrinconados, volvieron más violentos a apropiarse de las calles del Estado. 

Osorio desapareció del Estado y tres años después, el 15 de mayo del 2017, regresó ooooootra vez para evaluar la estrategia de seguridad; igual: sin resultados. Esa es la imagen que deja entre los tamaulipecos el hidalguense que quiso ser Presidente de la República.

Osorio Chong se amarró con Peña Nieto cuando ambos eran gobernadores de sus Estados; Miguel Ángel gobernaba Hidalgo y Enrique el Estado de México. Desde esas posiciones, un grupo de mandatarios estatales construyeron el proyecto para que Peña llegara a Los Pinos. Por Tamaulipas participó Eugenio Hernández Flores, hoy preso en el penal de Tamatán.

Geño, podría ser hoy el que más lamenta la partida de Osorio, pues hasta hace unos meses se reunían cada treinta días a beber tequila y cogñac con otros ex gobernadores.

Desde que arrancó el sexenio de Peña Nieto en el 2012, Osorio se colocó en la carrera presidencial, y utilizó la seguridad como bandera para crecer y posicionarse políticamente, pero falló y su fracaso lo llevó a buscar alianzas políticas con el PAN y otros partidos para que los respaldaran en sus sueños guajiros de ser candidato presidencial; tampoco le funcionaron y al final se quedó en la orilla. Hoy deja Gobernación y se va a buscar una curul en el Senado de la República.

El saldo de Osorio Chong en el sexenio es pobre, a pesar de que ayer Peña Nieto se deshizo en elogios hacia él. El hidalguense, dicen los que lo conocen, le hizo más mal que bien a Peña. Los cumplidos del Presidente, se entienden como una formalidad, porque así lo dicen los protocolos cuando alguien deja el gobierno. Va al Senado por la vía pluri, para cubrirle la espalda al presidente, y para tener inmunidad si López Obrador gana y quiere ajustar cuentas con los que fallaron en el tema de la inseguridad y los desaparecidos.

Los tamaulipecos que se quedan en el limbo, son la diputada tampiqueña Paloma Guillén, que aspira al Senado y que tiene o tenía en Osorio su principal soporte, sin contar a otros paisanos que en el sexenio agarraron buenas chambas gracias a sus relaciones con el equipo del ex titular de Gobernación.

Talachazos
Si hoy el PAN de Anaya y Corral se rasgan las vestiduras denunciando al priismo de Peña Nieto por haber bajado dinero por la vía la Secretaría de Hacienda a las campañas de Chihuahua, Durango y Tamaulipas en el 2016, que también digan como Felipe Calderón hizo lo mismo bajando dinero por la Secretaría de Hacienda para las campañas del PAN. Incluso Felipe Calderón fue más allá al utilizar al gordo Agustín Carstens en Hacienda para comprar y corromper a los priistas. Beatriz Paredes siendo dirigente nacional del PRI y Manlio Fabio Beltrones, siendo senador, saben mucho del tema.