A las 20 horas con 20 minutos, la noche se apodera de la playa de Miramar y Andrés Manuel López Obrador se abre paso entre la multitud que lo quiere tocar y lo despide con el coro de ‘¡Presidente, presidente, presidente!’.
Al subir a la camioneta blanca que lo conducirá al aeropuerto de Tampico, ‘El Peje’ se detiene, mira a su alrededor, alza la mano derecha y saluda a la muchedumbre que lo ovaciona. La gente se emociona, grita, casi enloquece. El mitin había terminado.
Una hora antes, el candidato presidencial de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’ llega a la cita, a su primer evento masivo, de su actual campaña, frente al mar, de cara al Golfo de México. Varios drones vuelan y captan el momento.
Cuando las casi 10 mil personas que asisten al evento lo ven sobre el escenario, reaccionan como si vieran a una estrella del espectáculo, a un cantante de música popular. ´¡Obrador, Obrador, Obrador!’, se escucha.
Dos breves discursos anteceden la participación de AMLO en el podium: Erasmo González Robledo, candidato a la diputación federal por el Séptimo Distrito; y Américo Villarreal Anaya, aspirante a senador, reciben a su ‘gallo’ a la presidencia de la república.
Llega el momento estelar de la tarde, casi noche: Andrés Manuel López Obrador, ya sin presentación, toma el micrófono y comienza a recitar las frases y los temas que todos conocen: ‘la mafia del poder’, ‘ese avión no lo tiene ni Donald Trump’, ‘les quitaremos las pensiones a los ex presidentes’.
Suelta, una vez más, una frase festejada con aplausos por los asistentes: »No voy a vivir en Los Pinos. Los Pinos van a formar parte del Bosque de Chapultepec. Son 60 hectáreas para el disfrute del pueblo, va a ser un espacio para la cultura y las artes’.
Primero, con semblante serio, AMLO añade: ‘Yo voy a seguir viviendo donde vivo ahora, con mi familia, en mi casa, que es la casa de ustedes. No voy a ir a Los Pinos’.
Después, con tono divertido, puntualiza: ‘No voy a ir a Los Pinos, entre otras cosas, porque esa casa, esa residencia oficial, está embrujada’.
La multitud ríe y aplaude. Escucha las frases expresadas con el singular tono tabasqueño del candidato de Morena. Insiste con el tema de la residencia oficial del Ejecutivo Federal: ‘Ni con limpias van a salir las malas vibras, solo abriendo Los Pinos, de par en par, abriendo las puertas de Los Pinos el pueblo puede purificar esa casa’.
Después de comentar que no se va a subir al avión presidencial ‘que está lleno de lujos’, Andrés Manuel López Obrador denuncia la adquisición de 8 helicópteros artillados con un valor de 25 mil millones de pesos y pide que se cancele esa compra.
‘Nosotros no queremos la guerra, no queremos armamentismo. Nosotros queremos la paz, no queremos que se utilice el dinero del pueblo para comprar armamento, ese dinero debe utilizarse para el desarrollo, para la educación, para la salud, para el bienestar del pueblo’, dice ‘El Peje’.
El evento masivo rebasa las expectativas. La organización, a cargo de Adrián Oseguera y su equipo de trabajo, cumple en cada detalle (muy buen sonido y un escenario que se observa desde cualquier ángulo).
Cierto, existe movilización, pero mucha gente llega por su propia cuenta. A mitad de semana, en la tarde de miércoles, con partidos de fútbol en la televisión, miles llegan a la playa de Miramar para escuchar a López Obrador, quien se va, es evidente, contento con la respuesta. Tanto, que promete regresar a Ciudad Madero como presidente electo y presentar el programa de reconfiguración de la Refinería.
Así es, casi al concluir su discurso, AMLO expresa: ‘Yo voy a regresar a Madero. Hago el compromiso con ustedes. Voy a regresar como presidente electo. Antes de tomar posesión, voy a venir a Madero a presentarles el plan para reconfigurar la refinería y voy a traerles los programas de desarrollo para beneficio de la gente’.
Es una de las promesas de ‘El Peje’ en la Playa de Miramar ante miles que, es notorio, ya saben por quién van a votar.
CONMEMORA ALTAMIRA SU FUNDACIÓN
Con una ceremonia cívica, un recorrido tradicional en carretas, una sesión con carácter de solemne y una verbena popular en la plaza principal, Altamira celebró ayer el 269
aniversario de su fundación.
Los eventos fueron encabezados por la alcaldesa Alma Laura Amparán, quien, además, entregó la medalla al mérito ciudadano a la profesora Elba Gallegos Domingo.
Fue el 2 de mayo de 1749, cuando José de Escandón y Helguera fundó Altamira, municipio que hoy registra un crecimiento vertiginoso en el plano social y económico.
‘Nuestra tierra tiene un pasado brillante, presente vigoroso y estamos en el camino correcto para alcanzar un gran futuro’, dijo Alma Laura Amparán durante los eventos que conmemoraron la fundación de Altamira.
Y PARA CERRAR…
El PRI ya cambió a su presidente nacional. Ahora ya nomás falta que cambie al candidato presidencial.
Ahí la llevan.




