Hace escasas horas un grupo de amigos y el que esto escribe nos pusimos a platicar pasajes de la vida nacional, cuestionándonos todos sin excepción del porque en los últimos años se ha ido poco a poco perdiendo el fervor patrio no solo en la vía pública y oficial sino también en las escuelas y en la misma sociedad civil. La respuesta que escuchamos fue la siguiente:
Es que a las maestras y maestros de hoy les falta corazón como lo tenían ayer, incluyendo las propias autoridades gubernamentales.
Mira y observa.
Las cabezas de las distintas corporaciones como son las Oficina Fiscal, Agua Potable, la Comisión Federal de Electricidad, Desarrollo Rural, Jubilados y Pensionados, los cuerpos de seguridad, masonería, ajefistas, policiales, deportistas, partidos políticos y párele de contar, ya no se les ve desfilar por las calles y cuando mucho mandan un representante para que esté presente a nombre de la organización a la que pertenecen.
Fuera de ahí, el resto se tomó el día para irse a pasear o bañarse al río, echarse la cervecita y la carne asada o simplemente quedarse en casa.
Bueno con decirles que ni siquiera se realiza un baile popular en la plaza o frente al palacio municipal, tampoco se adornan los postes de la luz con posters alusivos a la fecha o se instalan cintas tricolores en las calles o se pintan los cordones, mucho menos se quema un castillo y truenan los alegres, pintorescos y tradicionales cohetones de pólvora como antes o se instalan comedores y tiendas de vendimia en los andadores de la plaza, generalmente y a propósito casi siempre en la penumbra.
Es más ni en la iglesia se hacen sonar las campanas y solo se escucha la solitaria campanita que se encuentra en la parte alta del palacio municipal.
En fin no sé que opinará el amable lector pero creo que había más fervor patrio en los años idos que en los de hoy e incluso la gente se divertía paseando alrededor de la plaza.
Por supuesto, aclaro, esto no es de hoy pues tiene años que se fueron perdiendo las tradiciones, por lo tanto ojalá Héctor vaya al rescate de nuestros valores patrios y tradiciones populares.
Ayer me comuniqué por la hebra con gente de la Ciudad de México y al preguntarles cómo ven la situación económica del país; la respuesta fue la misma que he recibido en Ciudad Victoria, Ciudad Mante, Ciudad Ocampo y Ciudad de Xicotencatl incluyendo el pueblo de mis mayores: Muy difícil y muy dura.
¿Pero por qué me dicen eso?
Pues no hay dinero y el poco que llega a nuestras manos es muy escaso, es más no rinde, aparte demasiado caro todo incluyendo los artículos de la canasta básica al grado que se ha reducido la población escolar y la dieta alimenticia.
Por ejemplo mañana Cinco de Mayo, día en que los mexicanos recordamos y celebramos La Batalla de Puebla veremos una ceremonia cívica tranquila pues contrario a los años anteriores prácticamente ya no hay desfile y cuando mucho una pequeña y breve parada cívica frente al palacio municipal de mi pueblo.
Bueno, con decirles que contrario a los viejos tiempos las maestras y maestros de la escuelas del primero y segundo nivel ni se presentan en las ceremonias cívicas.
HASTA PRONTO Y BUENA SUERTE




