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Columnas: Café Expreso

Sueños de poder

/ 07 de junio, 2018 / Café Expreso

Los sueños de poder de algunos políticos tamaulipecos que son candidatos a alcaldes o a diputados federales no incluyen esfuerzos extraordinarios ni sacrificios que los alejen de la zona de confort en la que han vivido durante años.

Por lo menos así ocurre con quienes se acogieron a la frondosa sombra de Morena. Ni sudan ni se acongojan y con una desfachatez impresionante aguardan a que el “efecto López Obrador” obre el Milagro de ungirlos con la magia del poder, o que por los menos sean puestos muy cerquita de la “caja de galletas”.

Uno de esos casos es el neolaredense Ramón Garza Barrios, candidato a alcalde. Solamente se decidió a buscar la candidatura cuando pensó que en el papel de comparsa podría resolver o por lo menos postergar los escándalos legales, las averiguaciones que han derivado del saqueo que cometió cuando gobernó aquella ciudad fronteriza.

Como en el PRI no se podía y en el PAN tenían el registro de la gran estafa que llevó a cabo, no dudó en treparse al tren de Morena. Tan pronto pudo dijo a quien debía decirle que sus pretensiones eran de mentiritas y que bien podía servir para atajar a cualquier otro aspirante que sí trajera en mente dar la pelea en serio.

Morena casi lo hace a un lado pero la declinación de Carlos Canturosas lo reactivó. Total, ahora es candidato a alcalde y sabe que debe y va a perder, su campaña es tibia y de cortos alcances, y si pierde como lo ha prometido, cree que se mantendrá a salvo de cualquier acción legal en su contra.

Se sabe sin embargo que Ramón empezó a acariciar la esperanza de ganar gracias al “efecto López Obrador”. Su preocupación consiste ahora en adivinar que pasará con sus arreglos si de repente se erige en ganador.

Es casi seguro que va a perder y que al final, como en las viejas peleas que organizaba George Parnassus, se dejará caer a media batalla…

Como Ramón hay muchos más candidatos al Senado, a las diputaciones federales o a las alcaldías, arropados por Morena, que ya se sienten tocados por la magia de Andrés Manuel y encumbrados como alcaldes o diputados.

¿Y si pierden aunque gane López Obrador? AMLO tendrá para repartir a manios llenas –dice uno de ellos-, y los que sienten o saben que serán derrotados en las urnas desde ahora ya se ven sentados tras el escritorio de alguna delegación federal…

Cada vez que se asoman a las encuestas y ven que los bonos de AMLO van en ascenso, se sienten más cerquita del presupuesto. Se vale soñar.

¿QUÉ VINO A DECIR MONREAL?
O tuvo una suerte de epifanía en las últimas 24 horas, o a Monreal le llegó claro el mensaje desde la cúpula de Morena: en la recta final de la contienda no hay que recurrir al pleito.

Porque el Monreal que estuvo ayer en Victoria, parecía uno muy distinto al que apenas unos días antes le había declarado la guerra al gobierno del estado y al PAN.

Ayer, retomando el discurso amoroso de su líder, hizo un llamado a la conciliación para que los tamaulipecos puedan “reflexionar su voto en paz”.

Cualquiera que haya sido la razón, lo cierto es que la conversión de Monreal sirvió para descomprimir el ambiente político lo que parece una buena noticia de cara a los comicios.