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Columnas: La Talacha

Que no cunda el pánico

/ 08 de junio, 2018 / Francisco Cuellar Cardona

En el país se respira un clima de tensión que huele a tragedia. Nunca antes se había percibido una sensación así, donde se presagia todo, y todo puede ocurrir, como en la literatura fantástica de García Márquez, donde todo puede suceder, hasta lo inimaginable.

La violencia, el enojo social, la ira, la ambición, todo se ha entrecruzado que hace creer y pensar que algo va a suceder en este país, y que hay que estar preparados para verlo todo. 

En la escena nacional, todos tienen la mirada puesta en el 1 de julio. Si gana AMLO, o si gana Anaya, o si gana Meade algo va a pasar en este país; y lo más preocupante, es que este país va a quedar muy dividido, y va a necesitar de una gran reconciliación, que ninguno de los tres posibles ganadores de la elección presidencial, tiene o se le ve la capacidad para unir a una nación lastimada, desconfiada y decepcionada de todo y de todos. La clase política del país está tan fragmentada y sumida en sus ambiciones de poder que han cerrado los ojos y oídos para ver y escuchar a una sociedad cansada y hastiada por la corrupción y la impunidad.

Este país camina hacia todos los lados y vuelve a quedar donde mismo, y no hay nadie a la vista con la capacidad y la autoridad para darle rumbo y dirección. Por eso, aun cuando todas las encuestas apuntan hacia un favorito, la realidad es que nadie sabe qué va a ocurrir el día D. En la realidad es que se desconoce a dónde van a ir a parar el voto de 30 millones de mexicanos que no saben aún a quién darle su voto.

En el terreno regional está sucediendo algo parecido. En Nuevo León, por ejemplo, todos están pensando en qué va a pasar después de la elección. Seguros están todos que Jaime Rodríguez Calderón ‘El Bronco’ no va a ganar la elección y que el día 2 de julio deberá estar de regreso a palacio de gobierno a ocupar la silla que hoy tiene de manera provisional Manuel González. Todos los actores de Nuevo León han desenterrado las hachas no para cortarle las manos al Bronco, pero sí para darle un hachazo a su gestión que a nadie tiene satisfechos.

La verdadera revolución regia se va a conocer el 2 de julio cuando El Bronco y sus antagonistas se enfrasquen en un pleito que seguramente no va a terminar nada bien. El ambiente más que de tensión, es de preocupación por lo que va a suceder en territorio nuevoleonés, luego del 1 de julio.

En Tamaulipas, el escenario no está nada fácil tampoco. Existe una expectación sobre cómo le va a ir al gobierno de los vientos de cambio en su primera evaluación en las urnas luego de dos años en el poder. 

Desde adentro se cree que van a ganar todo, pero afuera las percepciones varían. Esto es normal en la lucha por el poder, pero lo que llama la atención es que la violencia y los grupos delincuenciales parecen querer meter las manos en el proceso mandando algunas señales que preocupan a la autoridad electoral, al gobierno y a la sociedad que ve con temor que el día de la elección ocurran eventos que trastoquen el orden y la paz en la entidad tamaulipeca.

La agresión violenta a la sede del PAN este jueves, las confrontaciones políticas entre algunos actores, los atentados y rumores que dañan y envenenan en ambiente electoral colocan a Tamaulipas en una situación incómoda y compleja.

El deseo de todos es que ya acabe la elección y que las circunstancias se acomoden para que esta tensión que se vive y se percibe, sea una ficción que acabe después del 1 de julio. Que Nuevo León transite hacia la cordura y que en Tamaulipas la paz llegue por fin a los hogares que hoy viven un infierno. 

Talachazos
POR EL ÚLTIMO TIRÓN.- En Tampico, Magda Peraza que busca la reelección por el PRI está dando una lección de coraje, fuerza y operación política admirable. Tiene enfrente a Jesús Nader del PAN que trae una gran fuerza y que viene con todo a arrebatarle el poder. La maestra, con un discurso y un trabajo que la respalda en el puerto, está demostrando que con inteligencia se puede vencer al adversario más fuerte. La competencia en el puerto es la más pareja del Estado.