18 enero, 2026

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Elecciones: Personajes, pasiones… e historias

Desde 1861, que se realizaron en la entidad los primeros comicios para elegir gobernador, con un resultado sin ganador; por años los desencuentros y rivalidades fueron características de los procesos, que en algunos casos llegaron al extremo de costar fortunas y vidas

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Tras la abdicación de Agustín de Iturbide al Primer Imperio Mexicano, se estableció un Supremo Poder Ejecutivo formado por un triunvirato cuyos integrantes eran los generales Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, cuyos suplentes fueron Miguel Domínguez y Vicente Guerrero. Este Supremo Poder Ejecutivo fue un gobierno provisional que convocó un Congreso Constituyente que se instaló el 5 de noviembre de 1823, terminado su periodo el 25 de diciembre de 1824. Según un diario nacional de esa época, titulado “El Sol”, don Bernardo Gutiérrez de Lara representó a Santander como diputado federal de esa Legislatura.

Una vez promulgada la constitución de 1824, se verificaron elecciones en las entidades federativas para que éstas estuvieran representadas en el Primer Congreso Constitucional y en la Cámara de Senadores. Uno de los diputados electos por Tamaulipas fue don Eustaquio Fernández, mientras que don Antonio Quintero fue electo senador, siendo aprobadas sus credenciales el 27 de diciembre del mencionado año.

Durante el periodo como senador, a don Antonio Quintero le tocó ser compañero de destacadas personalidades nacionales como don Melchor Muzquiz, senador por Coahuila & Texas; Lorenzo de Zavala, senador por Yucatán, y don Valentín Gomes Farías, senador por Jalisco. Este último se desempeñó como presidente del senado.

Rojos contra Crinolinos: Elección que levantó ámpula
Una vez finalizada la Guerra de Reforma, a mediados de 1861 se verificaron los comicios para renovar los poderes de Tamaulipas. Los principales contendientes fueron don Cipriano Guerrero y don Jesús de la Serna; el primero el candidato oficial, mientras el segundo era un prominente hacendado que representaba el ala liberal contraria a la línea de Juan José de la Garza.

Los Rojos de Jesús de la Serna obtuvieron el triunfo con diez diputados contra tres de los crinolinos de Cipriano Guerrero, pero se concluyó que ninguno de los dos candidatos reunía la mayoría de votos en la elección de gobernador, por lo que se acordó realizar una segunda vuelta.

Previniendo otra derrota electoral, Juan José de la Garza quiso adelantarse a los hechos y dispuso que Modesto Ortiz se encargara interinamente del gobierno. Y, en efecto, en la segunda vuelta se confirmó el triunfo de Jesús de la Serna, lo que provocó la inconformidad de los diputados guerreristas, quienes adujeron irregularidades en los comicios e insistieron en revisar el escrutinio y aplazar la declaratoria para que el nuevo gobernador no asumiera el cargo.

Durante esa segunda ronda, los rojos obtuvieron 11,419 votos, frente a 10, 688 de los crinolinos. Esta elección ha sido una de las más reñidas en la historia estatal, pues el ganador tuvo una diferencia de sólo 731 sufragios.

Al conocer los resultados, Ortiz se refugió en Tampico y ejerció como gobernador. El conflicto llegó a las armas, desatándose una cruenta lucha en pleno inicio de la intervención francesa. En 1862 la actitud mediadora del gobernador Ignacio Comonfort hizo que varios de los inconformes se olvidaran momentáneamente del conflicto y enfocaran a la lucha contra los invasores, no lográndolo del todo, pues algunos decidieron apoyar a los imperialistas, tal es el caso del mismo Jesús de la Serna, quien llegó a ostentar el cargo de Prefecto Político del Imperio en Tamaulipas.

Elecciones federales de 1867
Después de derrotar al imperio de Maximiliano en Querétaro, las elecciones que se venían postergando por el estado de guerra que se vivía, se llevaron a cabo en dos jornadas,
las elecciones primarias el 22 de septiembre y las elecciones secundarias el 7 de octubre de 1867, en ellas se eligieron a un presidente de México por un periodo de 4 años, con
posibilidad de reelección inmediata, y a un Presidente de la Suprema Corte de Justicia. Para la primera magistratura se presentaron don Benito Juárez y el general Porfirio Díaz
Mori, obteniendo el primero un 71% de los sufragios, mientras que el segundo solo le alcanzó para obtener un 26%.

Por lo que respecta a nuestra entidad, en Matamoros, de 14 Electores, nueve votaron por Porfirio Díaz, mientras que en Ciudad Victoria, de 12 que había, 11 lo hicieron por el general oaxaqueño. En el Distrito Sur, el cuerpo electoral se componía de 38, de los cuales 28 votaron por Díaz, mientras que sólo 10 lo hicieron por don Benito Juárez. Se decía que ese revés para el benemérito se debía a la influencia que tenían en ese tiempo Desiderio Pavón y un tal Diego Flores. En la opinión pública de Tamaulipas, el héroe
del 2 de abril contaba con un 70% de simpatías en el pueblo, mientras que Juárez solo un 30%. Sobre esto, un diario nacional escribiría:

“[…] Hoy a las cuatro de la tarde, los repiques, músicas y cohetes, han anunciado al pueblo, que ha triunfado en Tamaulipas. Por una mayoría inmensa, la candidatura para presidente del C. general Porfirio Díaz; es decir, la opinión contra el poder; el derecho contra la fuerza; el pueblo contra la dictadura de Juárez”.

1918: Elección sangrienta
El 15 de junio de 1917 se autorizó al gobernador provisional para que convocara a elecciones de poderes locales. Ante esto, el 22 de febrero de 1918 el general Cesar López de Lara deja el gobierno del Distrito Federal y decide postularse para gobernador de su estado natal. Semanas antes el general Luis G. Caballero aceptó también la postulación a la primera magistratura. A estos dos se les unieron un gran número de políticos y militares de alta jerarquía.

La lucha fue sumamente enconada, y tras los comicios ambos se declararon ganadores, por lo que el secretario de Gobernación, Manuel Aguirre Berlanga, publicó el 2 de marzo una circular mediante la cual el gobierno federal desconoció a las dos legislaturas que pretendían tener la legalidad constitucional, calificando de ilógico que Tamaulipas tuviera dos gobernadores.

El 8 de abril Caballero viaja a México y celebra varias conferencias en gobernación. Por su parte López de Lara, quien nunca salió de la capital, hace lo mismo, sin llegar a tener ningún tipo de acuerdo con el funcionario federal.

El 23 de marzo ambos son citados en la casa del general Pablo González para ver si es posible llegar a un entendimiento. La reunión duró dos horas, pero en lugar de concertar acuerdos, los ánimos se caldearon, y después de algunas mentadas, y Caballero y Lara se retaron a un duelo a muerte en Chapultepec. Después de una riña a balazos en dicho
bosque, murió el coronel Francisco Aguirre, jefe de la escolta de Caballero, y resulto herido el diputado lopezlarista Emilio Portes Gil.

Al presentarse al lugar de los acontecimientos el inspector de policía capitalina, fueron detenidos los contendientes, mandándose a Caballero a la Inspección de Policía y a López de Lara a la Octava Demarcación. El día 27 ambos fueron puestos en libertad.

El 2 de abril Caballero se levantó en armas en Tamaulipas y el día 26 la cámara de senadores declara nulas las elecciones, designando el 11 de mayo como gobernador provisional al profesor Andrés Osuna, quien tomó protesta como tal el 19 de mayo de 1918.

Tras el fracaso de su rebelión Caballero es borrado del mapa político, mientras que César López de Lara, debido al gran pueblo que tenía en la entidad, ocupa años después la gubernatura.

Colosio visitó Tamaulipas
Poco después de haber sido «destapado», Luis Donaldo Colosio inicio su campaña en las Huastecas, durante la cual, el 20 de enero de 1994 visitó Ciudad Mante para de ahí dirigirse a Ocampo. En El Mante Colosio volvió sobre otro tema, el de la procedencia regional: consignaba que había llegado «a hablarles como lo hacemos en el norte, de frente,
sin rodeos y con claridad». El candidato posteriormente visitó Tula y de ahí se dirigió a Ciudad Victoria.

En su momento muchos se preguntaron porque el candidato había visitado pueblos chicos con escasa votación, llegando muchos a la conclusión de que Colosio quería un acercamiento con las clases más olvidadas de la entidad. Durante esa gira también visitó González y Jaumave.

Se sabe que Oscar Luebbert Gutiérrez, presidente estatal del PRI en esa época, era el mejor amigo que tenía el candidato en la entidad. Dentro de su equipo de campaña también figuraba el tamaulipeco Ramón Durón Ruiz, entonces radicado en el Distrito Federal, quien se incorporó al equipo de giras.


Bernando Gutiérrez de Lara fue diputado en 1863


Díaz fue respaldado en Tamaulipas en las elecciones de 1867, donde no ganó


Colosio, en Tamaulipas


General Caballero, no aceptó su derrota en 1918


Gómez Farías fue compañero del senador Quintero

marvin-huerta@hotmail.com

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