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Columnas: La Talacha

AMLO y los gobernadores

/ 07 de agosto, 2018 / Francisco Cuéllar Cardona

¿Cómo va a ser el trato de Andrés Manuel López Obrador con los gobernadores…sobre todo aquellos priistas y panistas que lo hostigaron o alentaron campañas de desprecio hacia él y su movimiento?.

La pregunta viene al caso, luego del recibimiento que le hizo con todos los honores Javier Corral en Chihuahua este lunes, al virtual presidente electo, quien encabezará el primer foro por la pacificación y la reconciliación nacional. La actitud del mandatario chihuahuense, es una manifestación más de que Andrés Manuel le está dando a la figura y a la institución presidencial un lugar y un respeto, que se perdió con Fox, con Calderón, y que Peña Nieto la tiró al piso.
 
Javier Corral es un pendenciero de la política, individualista, mesiánico, que ni los panistas toleran. Incluso, fue durante los últimos meses el que más hostigó con sus comentarios al entonces candidato presidencial de Morena. Durante sus días de campaña, cuando estuvo en Chihuahua, López Obrador lo confrontó rabiosamente precisamente por no atender el tema de la inseguridad y la violencia. Sin embargo, este lunes, la cordialidad y la alta educación política de Corral y AMLO, dejaron constancia de que son otros tiempos los que se viven en el país.

En Veracruz, Miguel Ángel Yunes, con quien Andrés Manuel tuvo episodios de confrontación ríspidos y hasta chuscos, hoy ambos, han tendido puentes de comunicación que no nos debe sorprender que en los próximos días aparezcan juntos como los grandes cuates. Así es, y así debe ser la política. Yunes, igual que Corral, se distingue de ser poco cordial con sus adversarios, pero ya envió varias señales de paz al próximo presidente de México a través del gobernador electo de Morena en Veracruz, Cuitláhuac García. 

En ese orden, todos los gobernadores priistas y panistas, parece que le están dando vuelta a la página de las elecciones y se están poniendo la pilas para construir una relación de armonía con el nuevo presidente; y no porque le tengan miedo, o porque éste infunda temor, sino porque los tiempos del país reclaman paz política y reconciliación entre la clase y grupos de poder. La frasecita de “ Amor y Paz” de López Obrador que suena cursi o que muchos la tomaron a pitorreo en la campaña, está teniendo un efecto verdadero y una connotación conciliadora entre aquellos que quisieron armar camorra en las elecciones, como algunos gobernadores.

En Nuevo León, parece ser que es el único lugar del país en donde el gobernador locuaz como Jaime Rodríguez Calderón, alias El Bronco, parece no entender los cambios políticos que se están viviendo. Algunos actores importantes del equipo de AMLO han enviado señales al mandatario nuevoleonés para tender puentes de comunicación con el próximo gobierno y sólo han recibido insultos y desprecio. Alfonso Romo y Tatiana Clouhtier, dos ilustres regios cercanos a López Obrador, desde distintas vías han enviado comunicados al Bronco, pero éste parece seguir en campaña, tratando de mochar manos a quienes no están de acuerdo en su forma de pensar y gobernar.

En su colaboración de este lunes en el Financiero, Tatiana Clouthier http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/tatiana-clouthier/una-mirada-hacia-nuevo-leon, pone en claro la crisis que vive Nuevo León, por culpa de las locuras del Bronco. Tatiana en un bien resumido texto expone cómo el gobernador de Nuevo León regresó al estado después de su aventura presidencial en un estado de locura. 

Jaime Rodríguez Calderón, gobierna dando tumbos y cree que hace lo correcto. Y quien lo cuestiona lo descalifica con insultos propios de alguien que no está bien de la cabeza. Ahí, Andrés Manuel López Obrador va a necesitar de mucho oficio y paciencia para rescatar a Nuevo León del hoyo en el que lo metió El Bronco.

En Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca ha mantenido una actitud de respeto hacia la figura de López Obrador durante la campaña y se espera que haya un buen entendimiento entre los poderes de Tamaulipas con la institución presidencial. Y vaya que se necesita, pues más que armonía en el trato, se requiere que la Federación y López Obrador no sólo volteen los ojos al estado, sino que actúen en materia de seguridad y se aborde con responsabilidad, y sensibilidad el tema de los desaparecidos.

En el contexto nacional se cocina una nueva armonía y un trato de colaboración y respeto entre las gubernaturas y el poder presidencial que viene. Las ravanchas y la discrepancias políticas partidistas deben ser parte del olvido que no deben volver.
Es tiempo de darle la oportunidad a la urbanidad política y a los resultados.