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‘Niño momia’ cuenta historia de 2,300 años

El cuerpo momificado de un menor hallado en una cueva de la región es único, por lo que atrae la atención nacional y mundial debido a s su conservación

/ 08 de agosto, 2018 / Raúl López García

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- En Tamaulipas se han hallado siete momias, pero ninguna tan importante como la que se difundió la semana pasada, la cual tiene más de 2 mil 300 años. Por la calidad de su conservación, es una de las más importantes a nivel nacional, incluso mundial, por lo que ha llamado la atención de universidades Europeas y Estadounidenses.

Jesús Velasco González, antropólogo investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia Tamaulipas, dijo que este descubrimiento es la clave para saber la evolución, no tanto de la sociedad, sino de la agricultura y evolución de especies, como el maíz y la calabaza. “Queremos tener suficientes elementos de análisis para tener certeza de lo que se está difundiendo, toda vez que se trata de un individuo infantil depositado en una cueva, envuelto en un fardo funerario”.

Este fardo se sometió a una tomógrafia computarizada, que son procesos de imageneología médica, que nos permiten ver el contenido de diferentes elementos. Se pudo apreciar en el estudio, que se trata de un bebe, un niño aproximadamente de un año y medio.

La mortalidad infantil, al igual que el día de hoy, siempre ha estado presente, por lo que se cree que este niño murió de desnutrición, debido a que no se pudo adaptar al proceso de crecimiento y falleció a consecuencia de una enfermedad.

Tiene más de 2 mil 300 años de antigüedad y se halló dentro de una cueva en las cercanías de ciudad Victoria, cuya ubicación no se puede revelar, para evitar saqueos.

A manera de ofrenda para su entierro, tenía una vasija de cerámica colocada sobre el bulto funerario, con materiales orgánicos; alrededor de 756 semillas de encino, 52 olote de maíz temprano, un maíz pequeño y algunos pedúnculos de calabaza. Muy cerca de ahí, se localizo una cesta de fibra vegetal.

Por la temporalidad y el tipo de lugar en la historia cultural de grupos de la sierra madre oriental, este niño de más de 2 mil años, pudo haber pertenecido al complejo pueblito de una etapa intermedia.

El tipo pueblito, son grupos que elaboraban sitios con arquitectura de piedra, como el Sabinito, balcón de Monte Suma y se hallaban en la región de Ocampo. En este periodo, se contaba con clases sociales dentro de la tribu, pero este en particular, se trata de un entierro muy sencillo, por lo que no se puede afirmar que se trate de una persona de clase alta.

Dijo que el entierro se realizó en el interior de una cueva donde se hizo una fosa para colocar al niño, dentro de una vasija. Este descubrimiento es muy importante, debido a que en Tamaulipas contamos con varios lugares arqueológicos en cuevas y, muchos de ellos, funcionan como campamentos estacionales, sitios rituales, así como cementerios.

“Es uno de los únicos ejemplares que está completo, casi siempre los que se encuentran, están saqueados, la gente los abre, sacan los huesos y destruye”.

“Podemos afirmar que este ejemplar, es uno de los pocos materiales momificados en todo México, que se puede considerar completo, es una persona que se va a mantener en ese estado”.

Este tipo de hallazgo nos está diciendo que hubo un proceso de intensificación de la cultura, que llevó cientos de años y revela una etapa de domesticación del maíz, el cual también ha evolucionado, al igual que la calabaza.

Además, se demostró que la alfarería que se está utilizando en algunos grupos indígenas; Pames de la región de San Luis Potsí y Náhuatl, en la sierra de Tula, es la misma que se utilizó hace miles de años.

“Lo que nos ha permitido descubrir, es que existe un vínculo histórico entre los grupos que se generaron en la Sierra Madre Oriental, de 3 mil años antes de nuestra era, hasta la fecha”

El proceso de momificación

El hecho que el cuerpo se haya preservado por más de dos mil años, tiene que ver con la cueva seca, la cual garantiza su conservación al carecer de humedad, debido a que el organismo se deseca y la deshidratación de tejidos blandos, permanece, se suspende el proceso de descomposición.
Aunado al depósito natural que le pongas un petate de fibras desecantes, favoreces la preservación del material.

Tratamiento funerario

El antropólogo reveló, que el tratamiento funerario es muy cuidadoso, por el hecho de haberlo envuelto y colocado esas ofrendas, lo cual dice mucho de las creencias de ese momento y esta es una persona que al ser enterrada, tenía un simbolismo marcado de la época y, de sus seres queridos.

“Depositarlos en una cueva no es cualquier lugar, no lo hacían a cualquiera; es un sitio muy especial para enterrar a las personas, por lo que posiblemente, sí se trataba de una persona que tenía relación con las gentes que usaban esa cuevas, para algo especifico”.

El colocar ofrendas a un difunto, tienen que ver con una idea de que existe otra vida después de la muerte, por eso llevaba alimentos para su viaje al más allá. La creencia tiene que ver con que la vida no acaba ahí, solamente es un paso más.

“Se trata de grupos que merodeaban la región, como parte de sus territorios para realizar su vida cotidiana; estas cuevas se utilizaban como campamentos estacionales, porque los cultivos eran por temporadas y se iban a la sierra para recolectar semillas y, después, llevarlas a otro lugar”

El descubrimiento

El descubierto se realizó por los trabajos de investigación de la tercera temporada de campo de estudios del proyecto Estudios de Agricultura y Cuevas de Tamaulipas, que realiza el INAH con la Universidad Autónoma de Mexico y, otras universidades extranjeras, que se han sumado.

El trabajo de investigación fue liderado Velasco González, un grupo de arqueólogos, Carlos Daniel Pérez Silva, la arqueóloga Tonanzin Silva Cárdenas, integrantes del INAH, un colaborador y gente que venía de México, de la UNAM

“Estábamos realizando un procedimiento arqueológico para ubicar los diferentes estratos, para hacer la secuencia de recuperación del sitio, ello, debido a que la cueva había sido saqueada anteriormente”.

“La idea es revisar las diferentes cuevas de Tamaulipas, que tengan registros de saqueos y descubrir qué componentes había ahí”.

Fuera de la cueva

El funcionario del INAH recordó, que una vez que se encuentran en la cueva, se realiza un procedimiento arqueológico, se registra por medio de dibujos, videos, un registro con el que haya constancia del hallazgo.

Una vez se haga esto, se levanta con cuidado y se embala en un contenedor especial, preparado específicamente. “La idea es que aquí se quede y forme parte de una expo temporal, necesitamos platicar con los interesados y que puedan generar las condiciones para que se exhiba, ya que debe de controlarse la temperatura y humedad”.

En el estado se han descubierto alrededor de tres momias en Ocampo, en los 50s del siglo pasado, en la sierra del Cañón del Infiernillo y, en esta cueva, se han localizado tres ejemplares momificados, además, se habla de un séptimo que fue robado.

“El recinto que lo quiera exhibir, debe cumplir con estas características y, no se deteriore, porque se extrajo de su entorno en el que estaba preservado y hay que generar las mismas condiciones, para que se quede así”.

Le realizan tomografía

Para recolectar mayor información sobre el fardo encontrado, se pidió la colaboracion de las autoridades del hospital de Altas Especialidades, los cuales les facilitaron el uso del tomógrafo para acceder a las imágenes.

Ahí se descubrió el cuerpo de un bebé de alrededor de un año y medio, lo cual se pudo ver. gracias al crecimiento de los dientes y de los huesos largos.

“Si tú observas en una sistema óseo. puedes definir la etapa de crecimiento y desarrollo, este niño aún tenía la mollera abierta y apenas le estaban saliendo los primeros incisivos y, el tamaño de sus huesos largos, implica la etapa y forma de crecimiento, que corresponde a la de un año o año y medio”.

Con relación al sexo de este niño, dijo que es difícil saberlo con certeza, ya que en la tomografía no se revela los restos blandos y, al no querer abrir el bulto, ya que esto afectaría el contenido.

Aunque fue una noticia que se difundió a inicios de este mes, el hallazgo ocurrió hace cinco años, pero hasta ahora se dio a conocer, porque todos los descubrimientos que realiza el INAH son sometidos a una proceso de investigación y no puede darse a conocer la noticia de inmediato.



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