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Columnas: La Talacha

La soledad de Yalheel

/ 07 de noviembre, 2018 / Francisco Cuéllar Cardona

Todos coinciden y no se equivocan: Yalheel, es enjundiosa, entrona, hiperactiva, idealista; tiene un entusiasmo que contagia a todos, pero está sola. Los priistas, los grupos, los ex hombres del poder, no la siguen, no la toman en cuenta y tampoco la toman en serio.

Y es que, como a Checo Guajardo, todos la siguen viendo cerca del exgobernador Egidio Torre. Y no están equivocados.

Cuando se inició la lucha por la dirigencia priista, en la que llegó a la recta final con César García, actual director de la SCT en San Luis, una conversación en WatshApp entre Yalheel y Egidio mató su autenticidad.

-”Yo le entro si tengo su apoyo”.

Y le entró y ganó. 

Claudia Ruiz Massieu ya la había invitado, y fue un lunes cuando le dio el sí, con la bendición del ex y otros priistas de peso, como Paloma Guillén, que la metieron en esto, pero no se suman de lleno a la actividad partidista porque saben que el PRI hoy es un partido que ni con todo el dinero del mundo se levanta, no se levantará en los próximos seis años.

Yalheel, la presidenta del PRI tamaulipeco, dicen, es la versión de Alejandro Guevara, pero en mujer. Es contestaria, furibunda. Camina para todos los lados, pero no llega a ninguna parte; sonríe y abraza a todos, le aplauden, y le ofrecen el apoyo, pero al final, se queda sola, con su soledad.

A diferencia de Checo Guajardo, aseguran, sí tiene escrúpulos pero va a terminar en los brazos del poder, le guste o no, quiera o no. Las tentaciones  del poder azul no le permiten a nadie decir que no. Y si Yalheel está sola, no va poder resistirse a los poderosos intereses donde ella juega sin equipo. Además, no le queda otra que someterse a la disciplina e institucionalidad priista que le va a ordenar Claudia Ruiz Massieu y el mismo Miguel Ángel Osorio Chong que van a vender, rentar y hasta fiar la franquicia tricolor frente al PAN y Morena.

El PRI va a ser el partido bisagra en este gobierno que se estrenará el 1 de diciembre: a veces estaría con Dios, y a veces con el Diablo, o mejor dicho, con el PAN o con Morena; con el que pague más. Y ese juego lo va a tener que jugar Yalheel en Tamaulipas. Y si a eso le agregamos el ingrediente del Ex, entonces no hay para dónde hacerse.
Una mujer respetable en las filas del priismo tamaulipeco y que tiene todo la experiencia del mundo en la vida salvaje de la política, resumió así el futuro de Yalheel cuando levantó la mano y la escuchó decir “sí protesto”:

-”Esta mujer llega tarde, ya cuando están bajando el cadáver al pozo. Ni lágrimas va a alcanzar en este sepelio”.

Pero la esperanza muere al último, y no hay peor lucha que la que no se da. Yalheel lo dijo  cuando llegó, que iba a ser difícil, sobre todo cuando las cosas se habían hecho muy mal. Va a necesitar mucha saliva y también mucho dinero para que pueda hacer competitivo este partido que hoy nadie quiere voltear a ver, si sus militantes, menos los que se enriquecieron gracias a él.

La ingratitud total.