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Columnas: CONFESIONARIO

PAN: ganar o ganar…

/ 10 de mayo, 2019 / MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA

Faltan exactamente 20 días de campaña, y si hay uno o dos focos rojos para el PAN, estos no los han prendido sus oponentes, sino errores u omisiones de sus candidatos o por el posible cobro de facturas a la mala gestión de algún alcalde.
Así es mis queridos boes, cuando se ve candidato por candidato, recursos contra recursos (prerrogativas), estructuras contra estructuras y la cohesión que cada partido tiene en este momento, más de la mitad de la campaña, entonces el PAN estaría obligado a arrasar, a llevarse la mayoría sin problemas en el Congreso local, salvo, insisto sus propios errores o pecados de los suyos.
Recordemos por ejemplo que los candidatos de MORENA no traen casi nada de recursos vía prerrogativas, porque en la elección local del 2016 apenas figuró, pero además, las y los candidatos de la 4T en Tamaulipas están abandonados por los liderazgos estatales de dicho partido, porque se los impusieron; si, funcionarios federales y alcaldes, no los quieren, no los apoyan, al contrario les hacen la guerra.
Por el lado del PRI, salvo dos o tres excepciones, los candidatos son personajes que hace unos meses eran tan pequeños, que nadie se imaginaría que pudieran abanderar al tricolor; Ofelia Garza, José Luis Vargas, Bertha Vázquez, son botones de muestra de que en el ex partidazo desde la confección de la lista tiraron la toalla.
Y decía de excepciones, porque está claro que Alejandro Etienne en Victoria, que Astrid Lattuada en Tampico y hasta Ricardo Garza también en el puerto, hacen su lucha, tienen arraigo y cuentan con respaldo que les permite andar con mucha dignidad en la campaña; es más alguno de ellos hasta puede ganar, por que la mayoría de sus gallos se volvieron gallinas y se fueron a la izquierda o a la derecha; traicionaron la causa pues.
Ahí en el PRI, la bronca es que la selección de candidatos en lo general fue para no competir, porque por el lado del dinero vía prerrogativas no es el problema, aunque cuando uno les pregunta a los candidatos cómo andan de recursos para la operación se quejan de que no les dieron ni un solo peso, pero eso ya es un tema interno.
En estas circunstancias, ni PRI, ni MORENA representan, por sí mismos un obstáculo mayor para el PAN, que multiplica sus recursos por las prerrogativas tras la aplastante victoria del 2016, pero además, esta vez los azules llegaron a la elección sin pleitos por las candidaturas y además arropados por una estructura que fueron construyendo en los últimos tres años.
¿Qué le debe preocupar entonces al PAN?, ¿por qué se habla de dos, tres o hasta cuatro focos rojos en igual número de distritos?.
La respuesta es sencilla: el desgaste de algunos alcaldes que no han podido resolver problemas en servicios de primerísima necesidad, uno que otro candidato que no hizo click con la estructura panista, porque sus pasados tricolores les ganan o porque simplemente no les ha caído el veinte de que si en el 2016 arrasaron, fue porque sumaron y sumaron.
Dicho en mejor español, al PAN la falta de suministro de agua, por ejemplo, en algunos municipios le puede pegar, al menos para que las victorias que pudiera obtener no sean lo holgadas que la lógica indica.
Recordemos que algunos de los que recorren las calles en busca de votos el 2 de junio, tienen la mita puesta mucho más allá, en el 2021 para las alcaldías o en el 2022 para la gubernatura y un triunfo apretado les puede cebar la posibilidad de competir.
Y es que, aunque un candidato tan inocente de MORENA en el sur, que no es de Tampico, ni de Altamira (qué más pistas quieren) dijo en una entrevista que si bien casi no ha hecho campaña, la marca lo hará ganar: “soy el candidato de MORENA, la marca vende”, dijo con tanta seguridad como la que yo tengo de que no va a ganar, porque el partido no es El Fuerte.
El peso en la elección pasada no era MORENA, sino López Obrador y si consideramos que: no va en la boleta, ha perdido en el último mes 20 puntos de popularidad y en casi tres semanas puede seguir cayendo, entonces queda claro que ningún candidato de la 4T debe confiarse en que el membrete por si solo les va a entregar una curul.
Repito, el PAN de Arturo Soto, de Pilar Gómez, de Mon Marón, de Gómez Orta, de Karla Mar, de Garza de Coss, de Gerardo Peña y del resto de los candidatos tiene la obligación de llevarse casi todo, lo que pierdan será responsabilidad única y exclusiva de ellos, porque está claro que enfrente o no tienen oponentes o los oponentes no tienen con que operar.
La lucha es, por consciencia, entre los mismos panistas. Veremos qué proyectos futuristas sobreviven para el 2021 y el 2022 y cuáles no cuajan. Comentarios: meliton-garcia@hotmail.com Twitter: @melitong