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Columnas: Confesionario

¿En qué trabaja el muchacho?

/ 09 de julio, 2019 / MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA 


Alejandro Moreno Cárdenas, el favorito (hasta de López Obrador) para dirigir al PRI nacional es todo un ejemplo de superación: los últimos 17 de sus 44 años de vida los ha dedicado al servicio público y tiene una casa que cuesta 46 millones de pesos, es decir tiene más millones que años de vida y eso que la mayor parte de su existencia productiva la ha dedicado a ‘servir’ a través de la política.
Así es mis queridos boes, ahora sí que como decimos acá por el norte ¿en qué trabaja el muchacho?, porque para tener una mansión de tales proporciones, dijo ayer que adquirida con un crédito, sin ofrecer pruebas de ello, por lo menos tiene que tener bienes que superen tres veces los 46 millones que dice que le prestaron para hacerse de la casotota.
La lógica de los bancos es muy simple, por lo menos tienes que tener tres veces más de lo que te prestan, suponemos entonces que el chavorruco de 44 años debe ser un millonario de unos 150 millones de pesos.
Algo no cuadra, son muchas las explicaciones que el ex gobernador de Campeche tiene que dar, primero a los de su partido, porque es a ellos a los que quiere dirigir, representar y luego a la justicia mexicana si es que le llaman a cuentas.
Por lo pronto a la opinión pública le ha quedado a deber, luego de que ayer REFORMA, ese periódico al que AMLO llama fifi y conservador, publicase las imágenes de la impresionante ‘Casa Blanca’ que estrena el gobernador con licencia, porque ni siquiera se atrevió a dar la cara, sino que a través de una carta, que tampoco formó él sino su vocero, le respondió al diario.
“Respecto al valor de la construcción de la casa, es importante aclarar que está siendo pagado mediante un crédito hipotecario que al día de hoy se encuentra cubriendo, así como la dación en pago de 2 lotes de terreno», dice la misiva firmada por Paul Ospital
«Respecto a los ingresos percibidos, se manifiesta que, en 2005, recibió una donación familiar, la cual fue el origen de la inversión, a la que se suma sus ahorros personales producto de sus ingresos percibidos por los cargos públicos que ha desempeñado desde entonces».
‘Alito’, como le dicen al aspirante tricolor, ha sido diputado federal dos veces y una vez senador y tiene 3 años de gobernador, antes tuvo cargos menores o partidistas; es decir con bajos ingresos.
Bueno, sin necesidad de hacer cuentas, es obvio que no checa, no resulta, no cuadra que tenga ahorros que le permitan tremendo lujo de una casa de 46 millones; sin contar con el resto de sus propiedades, autos y demás.
Ya al interior del PRI nacional surgieron voces que exigen sea investigado, expulsado y demás. La pregunta es ¿qué peso tendría un presidente nacional del PRI con tamaño señalamiento en su contra?, porque por donde le vea uno eso huele, apesta, hiede a corrupción, a menos que hoy nos salga con un argumento que nos convenza a todos que los millones que posee son lícitos.
Y es que si de algo adolece el PRI es precisamente de probidad, porque sus dirigentes nacionales, sus gobernadores, sus presidentes de la República se han encargado de presumir que lo de ellos es la ratería, el engorde de sus cuentas bancarias, el tráfico de influencias, en general la corrupción en todas sus presentaciones. Habrá excepciones por su puesto y a ellas mis respetos.
Me pregunto qué estará pasando por la cabeza de Enrique Cárdenas, Pepe Benítez, Alejandro Etienne y compañía que son los representantes y operadores de Moreno Cárdenas en Tamaulipas.

Lo digo, porque seguramente si se mantiene la candidatura de ‘Amlito’ (así le decimos algunos), lo imponen las cúpulas tricolores con apoyo de AMLO y es presidente del PRI nacional, Etienne, Cárdenas, Benítez y demás porristas cuerudos van a resultar bien salpicados.

Calma chicha…

Usted no lo ve, pero ya se comenzaron a dar manotazos en torno a la sucesión gubernamental del lejano 2022 en Tamaulipas.
Y es que Francisco Javier García Cabeza de Vaca, el mandatario estatal (es decir el que manda) no ha dado la voz de arranque y había quienes antes del disparo ya iban tres metros adelante, lo que les ha costado un estate quieto y la amenaza de expulsión de la competencia; si es que deciden seguir en ella.
Bastaría ver la cara de algunos que hasta hace unas semanas brillaban de tanto reflector que conseguían atraer y flotaban en la burbuja que sus equipos les proveían y hoy aplican el silencio total. 
El tema da para mucho más, solo les digo que los movimientos en la estructura estatal comenzaron, hay nuevos jugadores y algunos ‘cracks’ y sus séquitos se estrenan como banca. Comentarios:meliton-garcia@hotmail.com Twitter: @melitong