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Columnas: Polvo en el camino

AMLO, la indiscreta visita

/ 06 de septiembre, 2019 / Max Ávila

* El columnista es Premio Nacional de Periodismo 2016, autor de las novelas “Erase un Periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y del libro de cuentos, “Por acá dejó su alma”.

Esta es una historia que aun archi conocida, no termina de asombrar. Y es que los nuevos detalles la actualizan, aumentando el misterio.
El 15 de marzo de 2007, en la residencia del chino-mexicano Zhenli Ye Gon, ubicada en las Lomas de Chapultepec de la CDMX, agentes de diversas corporaciones decomisaron algo más de 205 millones de dólares, 17 millones 307 mil pesos, 201 mil 400 euros, 113 mil 260 dólares de Hong Kong, 11 centenarios, obras de arte, joyas de valor incalculable y al parecer, algunos lingotes de oro.
Ahí se detuvieron a treinta personas, entre ellas Tomoiyi Marx Yu, esposa del asiático. Este último se encontraba fuera del país.
Según las autoridades, dicha fortuna fue producto de actividades ilícitas, como narcotráfico y lavado de dinero, entre los 12 delitos por los que Ye Gon permanece en el reclusorio de alta seguridad del altiplano desde 2016, tras ser extraditado de los Estados Unidos, donde había sido detenido en julio de 2007.
En aquel tiempo era presidente Felipe Calderón Hinojosa y Secretarios de estado, Francisco Javier Ramírez Acuña (Gobernación), Guillermo Galván Galván (Defensa Nacional), Agustín Carstens Carstens (Hacienda), Genaro García Luna (Seguridad Pública) y Javier Lozano Alarcón (Trabajo y Previsión Social), entre otros.
A Zhenli se le ubicaba como empresario farmacéutico y fue relacionado con el decomiso en 2006, de 20 toneladas (en el puerto “Lázaro Cárdenas” en Michoacán), de un precursor químico con el cual se elabora la metanfetamina.
La investigación condujo a las autoridades a la fortuna oculta que durante años, ha sido tema de sueños y fantasías para mentes atormentadas por el ocio y la esperanza de un golpe de suerte.
Los hechos mismos, parecen increíbles, tanto que hasta ahora, 12 años después, no han sido totalmente aclarados.
No sabemos por ejemplo, si el dinero realmente pertenecía al PAN. O, a un grupo de empresarios que desconfiaban de los bancos y de la moneda local, que pensaban invertir en México, como aseguró Ye Gon.
Y de esto mucho han de saber, los ex secretarios arriba mencionados y por supuesto Felipe Calderón.
Lo cierto es que no existió mecanismo de incautación formal, toda vez que el gobierno lo recogió “porque no tenía dueño que lo reclamara, por lo que causó abandono a favor del fisco”.
Su destino es obscuro, a pesar de las declaraciones de Calderón en sentido de que fue aplicado en tareas de salud pública, PGR y el poder Judicial.
Sin embargo Ye Gon está cierto de que parte de la fortuna sigue desaparecida. Recién hizo público que no eran 205 millones de dólares los que se encontraban en su residencia, sino 275, por lo tanto faltan 70 millones que no fueron reportados, así como obras de arte, joyas, aparatos y desde luego, los lingotes de oro.
Conocido el tema en la conferencia mañanera de este miércoles, AMLO sugirió que el chino-mexicano interpusiera la demanda respectiva, a efecto de derivar investigaciones contra quién o quiénes, resulten responsables del supuesto faltante.
Ya sabéis que la residencia donde localizaron la fortuna de Ye Gon fue rematada por el actual gobierno y adquirida por el empresario neolonés Carlos Bremer en 102 millones de pesos, mismos que se invirtieron en apoyos a deportistas destacados.
En este caso hay algunos problemillas, como el alegato del chino-mexicano en sentido de que la propiedad fue adquirida de manera legal al igual que el dinero en cuestión… hasta ha de creer.
Mientras tanto, el misterio crece.
AMLO, VISITA TEMÁTICA
Tras el paso de la depresión tropical “Fernand”, de enorme beneficio para un estado que camina al filo de la navaja, Tamaulipas se prepara para recibir al presidente López Obrador.
Es un hecho que visitará cuando menos cuatro comunidades, entre sábado y domingo, (Tula, Hidalgo, san Carlos y Soto la Marina), en cumplimento de su agenda relacionada con salud pública.
Quizá alguien le informe de la dificultad de miles de familias pobres para recibir la atención debida y de profundizar más, que también sepa que por tradición, la salud pública ha sido excelente negocio de particulares, sobre todo en lo que respecta al abastecimiento de medicinas.
En este sentido, no es fortuito que más de uno se oculte de la justicia en quien sabe qué perdido rincón del planeta.
Por razones obvias, es probable que AMLO se haga acompañar de Américo Villarreal Anaya, este senador producto de la nostalgia del presidente que con dicho cargo premió la circunstancial amistad con el ex gobernador AVG…una debilidad sin duda de Andrés Manuel, por la que pagamos los tamaulipecos.
Y no extrañaría que lo apoye para lograr la candidatura a gobernador, “que dios guarde la hora”, en lo que sería doble error presidencial.
El asunto es que AMLO viene a un Tamaulipas donde el dengue “se vuelve viral” y el incremento de casos de sarampión preocupa, debido al desinterés de las autoridades del ramo.
La estancia de AMLO en Tamaulipas no será fácil por las razones conocidas, aun así, deseamos que la pase sin más sobresalto que la preocupación por resolver la problemática que lo trae por estos andurriales.
SUCEDE QUE
En el congreso local solicitan que el curso sobre corrupción impartido a empleados, ahora lo reciban, (corregido y aumentado), los nuevos legisladores, y no por desconfianza, sino más bien por precaución. ¡Ah, raza!.
Y hasta la próxima.