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Columnas: La Talacha

El Congreso y el 2022

/ 14 de octubre, 2019 / Francisco Cuellar Cardona

Por donde se le vea, el Congreso del Estado a través de sus integrantes serán protagonistas de primera fila en la sucesión del 2022 en Tamaulipas, por tanto es obligado poner bajo la lupa lo que hagan las bancadas y sus líderes.
Por supuesto, que fuera del Congreso, habrá otros actores que estarán moviéndose y haciendo eventos para llamar la atención, pero todos los ojos debe estar puestos en esta legislatura que recién acaba de estrenarse. Carmen Lilia Canturosas, diputada de Morena, trae la gran tarea de robar reflectores y espacios en todos partes, pues será una figura que crecerá políticamente. Pero, por encima de ella, sin duda, es el líder del Congreso, Gerardo Peña, quien está llamado a ser el actor principal en este largo proceso de sucesión. 
El reynosense, dicen, tiene tres retos, que si lo cumple al pie de la letra, será el candidato del PAN a la sucesión. Gerardo, encabeza hasta ahora la lista de los favoritos en el gobierno de los vientos del cambio, por arriba de Ismael Cabeza de Vaca, Maki Ortiz, Enrique Rivas, Jesús Nader y César Verástegui. 
Para quienes visualizan escenarios futuristas, Gerardo Peña tiene primero que demostrar lealtad absoluta a la primera autoridad del Estado, es decir, al gobernador. Hasta ahora tiene la confianza y está colocado en el número uno de los candidateables y ante los ojos del gabinete y el panismo interno y externo, es la figura que despunta y que hay que seguirle los pasos.
Hacia el interior del Congreso, está obligado a poner todas sus habilidades para que sus compañeros diputados, incluyendo Morena y PRI, no lo descarrilen, o no lo lleven a cometer errores que golpeen su proyecto. Carmen Lilia, será su contraparte, y estará atenta a desgastarlo. Gerardo, dicen, es el único panista y cabecista negociador del régimen, y debe probarlo, llevando y manteniendo la armonía interna en la Cámara.
El tercer reto es constituirse en una figura mediática; si ya anunció que hará un Congreso itinerante, entonces debe tener ya un plan para sumar y granjearse el afecto de los grupos políticos del Estrado, y estos no deben solo ser panistas, sino priistas y hasta morenistas.
Debe hacerlo, claro está, dicen los analistas, sin desbocarse.
Si atiende y cumple estas tres tareas, no habrá en el PAN quien le disputa la candidatura del 2022. Si falla, entonces, todos los que están atrás de él en la lista se le van a trepar sin broncas, pues tanto Maki, como Ismael, Rivas, César, y Chucho, trabajan y mucho por la candidatura.
En el Congreso del Estado, Gerardo Peña puede alcanzar su estrella o su entierro político. Dependerá de él si lo consigue. Carmen Lilia, será su sombra y estará atenta par hacerlo tropezar. 
Para llegar al 2022, primero hay que pasar por el Congreso, quien no lo quiera ver así, andará despistado.