)
Opinión
Estás en: Inicio > Opinión > De político pobre a líder
Columnas: En Boca de Todos

De político pobre a líder

/ 18 de octubre, 2019 / Guadalupe Escobedo Conde

“El que haya renunciado a su liderazgo, no significa que se aleja de su mina de oro, tampoco nos podemos ilusionar que será juzgado . Es nada más quitar una piedrita del zapato, de este sexenio.”

De pobre a millonario es una película americana que en comedia retrata la fortuna de un mendigo al convertirse en rico, en México no es ciencia ficción, aquí desde la escuela que dejó Fidel Velázquez en la CTM la historia nos cuenta de muchos personajes que le han dado vuelta a la rueda de su fortuna pasando de políticos pobres a líderes o lideresas. Casi todos, emanados del viejo o nuevo PRI.

Ser líder, describe la RAE, es una persona que dirige u orienta a un grupo que reconoce su autoridad, que está a la cabeza de su equipo y en algunos casos trae su liderazgo nato. El femenino de líder es lideresa, aunque también es aplicable “la líder”.

Tal descripción nada tiene que ver con los liderazgos que se han forjado en el sistema político mexicano, aquí se desvirtuó el término. Hombres y mujeres que sin tantita progenitora, muchos menos una pisca de educación, se han trepado a los cuernos de la luna mediante cacicazgos que groseramente los han enriquecido.

Es tan ofensivo para los trabajadores que aportan las cuotas para sus líderes, como doloso para toda la sociedad, ver como un personaje como Carlos Romero Deschamps sin tantita vergüenza cuentan sus inicios, llegaron pobres, con una mano adelante y otra atrás, sin estudios, capacitación o certificación laboral, se aliaron con otros políticos y uno que otro presidente, vendieron las almas de sus obreros y bingo, se sacaron la lotería.

Superando a Joaquín Hernández Galicia o a Elba Esther Gordillo, la ambición de Romero y su familia los llevó a presumir el millonario estilo de vida que llevan, impunes se retratan con su ominosa fortuna, lo mismo para sus redes sociales que para las revistas de alta sociedad, es contradictorio que para estos personajes no aplica el refrán de “vergüenza no es robar, sino que te agarren” porque los muy sin vergüenzas saben que las rendijas de la ley les dan salida airosa a sus fechorías, además de los amarres que hacen con los niveles más altos de poder.

Romero llego en 1993 al sindicato de petroleros, tras el derrocamiento de la Quina, y cobijado por Carlos Salinas de Gortari, a lo largo de todo este tiempo y a la par de su enriquecimiento, nos han contado que la paraestatal PEMEX va mal y de malas, que el país se nos cae a pedazos, con errores de diciembre, crisis económicas, de inseguridad y sociales, pero este hombre de poder seguía intocable.

Pero el que haya renunciado a su liderazgo, no significa que se aleja de su mina de oro, tampoco nos podemos ilusionar con que será juzgado y devolverá al pueblo todo lo robado. Es nada más quitar una piedrita del zapato, para el camino sinuoso de este sexenio. Al final, todos tan amigos como siempre, como se retratan para las revistas de su alta sociedad.

En Boca Cerrada
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, es una frase romántica que a las mujeres encanta cuando se habla de alguien probo, brillante y humilde, pero, en el caso de los políticos caídos ¿Qué aplica?