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Sedena envía a decenas de militares de élite a Culiacán

Salieron en dos aviones de la Fuerza Aérea Mexicana y llegarán a la Base Aérea Militar número 10.

/ 19 de octubre, 2019 / Agencias

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) envió este viernes 230 elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales a Culiacán, Sinaloa, para reforzar la seguridad en la capital del estado de Sinaloa tras las balaceras registradas este jueves.

La Sedena informó que son militares de élite del Ejército mexicano que cuentan con adiestramiento y armamento especializado para responder oportunamente a las operaciones particulares que ameritan su presencia en donde el pueblo de México lo solicite.

Salieron en dos aviones de la Fuerza Aérea Mexicana y llegarán a la Base Aérea Militar número 10.

Las propias autoridades lo admitieron: las fuerzas de seguridad mexicanas abortaron un intento de capturar a uno de los hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, tras verse superados en un feroz tiroteo con pistoleros del cártel de Sinaloa que dejó al menos ocho muertos y más de 20 heridos.

La batalla que paralizó el jueves por algunas horas a Culiacán, la capital del estado norteño de Sinaloa, fue resultado de una operación deficiente y precipitada, dijo el viernes el secretario de la Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval.

Fue el tercer tiroteo en menos de una semana entre las fuerzas de seguridad y miembros del crimen organizado, lo cual ha hecho cuestionarse a algunos sobre si en realidad funciona la estrategia del presidente Andrés Manuel López Obrador de evitar el uso de la fuerza y dedicar su atención a temas sociales.

López Obrador dijo el viernes que mantiene su idea de enfrentar la violencia a través de medios pacíficos y demeritó las críticas, las cuales consideró “el punto de vista de nuestros adversarios y de la prensa opositora”.

Sin embargo, Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) y que trabajó en México, consideró que lo sucedido fue un “un gran golpe para el gobierno mexicano” y una “muestra de que los cárteles son más poderosos que el gobierno mexicano”.

Algunas calles de Culiacán, una ciudad de unos 800 mil habitantes, permanecían bloqueadas la mañana del viernes con restos de autos quemados. Las escuelas permanecían cerradas y algunas oficinas públicas pidieron a sus empleados quedarse en sus casas. Pocos autobuses de transporte público se veían en las vialidades.

Teresa Mercado, quien el jueves había vuelto a su natal Culiacán, no podía creer lo sucedido. “Esto es peor que lo que había vivido en años pasados”.

Las autoridades dijeron que 35 soldados y miembros de la Guardia Nacional llegaron a una casa la tarde del jueves para detener con fines de extradición a Estados Unidos a Ovidio Guzmán López. Sin embargo, mientras esperaban una orden de cateo, fueron atacados desde la vivienda. Entonces entraron y encontraron al hijo de “El Chapo” y otras tres personas no identificadas.

Presuntos miembros del cártel de Sinaloa, que por años lideró “El Chapo”, rodearon la casa e iniciaron tiroteos en distintos puntos de Culiacán. Algunos tomaron el control de las casetas de acceso en algunas carreteras que llevan a la ciudad, mientras hombres con armas de alto calibre bloqueaban diversos cruces.

En medio del caos, reos de una prisión estatal se apoderaron de las armas de los guardias y huyeron. En total 56 presos escaparon, 49 de los cuales seguían libres el viernes, según el secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Cristóbal Castañeda. Dos guardias fueron tomados como rehenes, aunque posteriormente quedaron libres.

Videos en redes sociales mostraron escenas que asemejaban una zona de guerra con hombres armados, algunos enmascarados, montados en camionetas y disparando fusiles o ametralladoras. La gente corría para cubrirse de los disparos que volaban a su alrededor, mientras conductores avanzaban frenéticamente en reversa para huir del lugar.

Cinco pistoleros, un miembro de la Guardia Nacional, un civil y un prisionero que se había fugado murieron durante los enfrentamientos, refirió el secretario de la Defensa, el general Sandoval en rueda de prensa acompañado de los integrantes del gabinete de seguridad de López Obrador.

Dijo que siete miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos y ocho fueron tomados como rehenes y posteriormente liberados sanos y salvos.

CON INFORMACIÓN DE EL IMPARCIAL



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