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Columnas: CONFESIONARIO

“Peces gordos”

/ 02 de diciembre, 2019 / MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA

El viernes les dije que era el turno de los ‘peces gordos’ y ese mismo día oficialmente nos enteramos de que Jorge Ábrego, ex tesorero de Egidio Torre Cantú fue imputado por el presunto desvío de 600 millones de pesos a través de empresas factureras, la cacería apenas comienza.

Así es mis queridos boes, como aquí les comenté, en el sexenio pasado, de Egidio, se habrían despachado con por lo menos 1 mil millones de pesos a través de empresas que se dedican a facturar sin prestar ningún servicio o proveer nada, para ello en Tamaulipas había un bufete de notarios y contadores que crearon dichas empresas fantasmas y por ahí desviaron los recursos públicos.

La indagatoria viene desde el 2017, a cargo de la Unidad de Inteligencia Financiera del Estado y tiene bien documentadas las operaciones en las que se involucran a varios, varios peces gordos de la pasada administración priista, porque en ese esquema no solo estaba involucrada la Tesorería, sino varias secretarías y coordinaciones generales.

Por eso el viernes les decía que los egidistas temblaban, porque saben que tienen la cola tan larga que seguro les llega hasta San Pedro, Nuevo León, donde el ex gobernador tiene su residencia.

Y desde luego que como a usted me viene a la mente la gran pregunta ¿a poco Ábrego y sus presuntos cómplices operaban solos, sin que Egidio lo supiera?

Sería muy inocente pensar, por no decir el término correcto porque se espantan las conciencias moralistas, pero que se muevan 600 millones sin que un gobernador se dé cuenta es imposible, mucho menos si el desvío fue de mil millones y solo habló de una de las investigaciones abiertas.

Por lo pronto Ábrego está imputado, el viernes se le involucró en el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, ese día falló a la cita, mandó a sus abogados y ya le volvieron a citar para el 13 de este mes, si también falta, será llevado con la fuerza pública.

Por ahora el único nombre que se ha hecho público, además del de Ábrego, es el de Jorge Contreras Chino que era su director de pagos y que también ya está imputado por los mismos delitos que su ex jefe.

Seguramente para antes de ese día, habrá más noticias, porque es muy probable que sean develados los nombres de otros funcionarios que están implicados, muchos de ellos con órdenes de aprehensión.

De hecho, aquí les adelante que ya hay tres detenidos, información que se manejó con mucho sigilo, hasta que el viernes la Fiscalía estatal lo reveló.

Insisto ¿Egidio sabía o no sabía?, ¿será la cabeza de esa asociación delictuosa a la que se refiere la carpeta de investigación?, ¿era muy inocente o despistado Egidio y sus cercanos los engañaban y desaparecían cientos de millones de pesos y él no los echaba de menos?

Habrá que escoger entre corrupto o inocente o ‘pentonto’ y por ninguna de ellas sale bien librado Egidio, que se supone es el responsable de lo qué pasó en su sexenio y en una de esas si alega que no sabía, le incrimina la omisión.

Quienes tenemos algunos años pendientes del quehacer político de Tamaulipas ya traemos en la mente los nombres de los seguros involucrados, basta que recordemos los más cercanos a Egidio, los que tenían poder de decisión y uno se los imagina con amparos bajo el brazo o al otro lado del mundo. Caerán algunos bien fanfarrones.

A mi en verdad me sorprende un poco el que Ábrego esté presuntamente involucrado, siendo que siempre se manejo de un perfil bajo y hasta alejado de la ostentación.

Pero tenemos que recordar que es de los amigos, bien amigos de Egidio, que no solo fue tesorero, porque también fue Secretario de Administración y eso dice mucho de la cercanía con el ex mandatario.

También hay que apuntar que Ábrego ya tiene una carpeta de investigación que le involucra en el presunto desvío de 1 mil 300 millones de pesos del Fondo de pensiones de los trabajadores del Estado, denuncia que fue turnada por el Congreso local a la Fiscalía.

Obviamente el escándalo nos debe remitir al día uno de la administración del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, que advirtió que nada de borrón y cuenta nueva, que el que la hizo la pagaría.

Parecía que a algunos se les estaba olvidando la sentencia de Cabeza de Vaca, pero está más vigente que nunca, es cuestión de tiempo, mismo que está corriendo.

Comentarios: meliton-garcia@hotmail.com Twitter: @melitong

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