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Columnas: Enroque

ERRORES IMPERDONABLES

/ 26 de diciembre, 2019 / JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CHÁVEZ

“El primer desatino lo cometieron en la sucesión presidencial de 1988. En lugar de impugnar el fraude electoral mediante el cual el gobierno impuso a Carlos Salinas de Gortari en la Presidencia de la República, reconocieron el triunfo del candidato tricolor”

El Partido Acción Nacional ha sido desde su fundación en 1939 uno de los partidos políticos de oposición más sólidos y prometedores de México, lamentablemente sus dirigentes cometieron errores imperdonables que ahora tienen a la agrupación en situación crítica de la que todo indica que será muy difícil que logre salir en el corto plazo.

El primer desatino lo cometieron en la sucesión presidencial de 1988. En lugar de impugnar el fraude electoral mediante el cual el gobierno impuso a Carlos Salinas de Gortari en la Presidencia de la República, reconocieron el triunfo del candidato tricolor, a sabiendas de que el ganador de los comicios había sido el aspirante del Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Lo más triste del caso es que, a pesar de los principios y valores éticos de los que tanto presumen los panistas, lo hicieron a cambio de la gubernatura del Estado de Baja California que se otorgó a Ernesto Ruffo Appel, la llamada conocertacesión que dio origen a lo que la ciudadanía bautizaría luego con el nombre de PRIAN que abrió al PAN el acceso a los puestos de mayor jerarquía política del gobierno.

Como resultado de ese pacto político subrepticio, doce años más tarde, en la elección presidencial de 2000, el partido albiazul, con la ayuda del Presidente priista Ernesto Zedillo Ponce De León, se afirma que a petición de del gobierno de los Estados Unidos, sacó al PRI de los Pinos y encumbró a Vicente Fox Quesada como el primer presidente no priista en 71 años al frente del gobierno federal.

Los enterados coinciden en que debido a que el PRI había dejado de ser garantía de estabilidad política y económica, condición que representaba un riesgo creciente para los intereses de Washington en nuestro país, habrían convencido a Zedillo sobre la necesidad de la alternancia. Para cumplir con la exigencia de los estadounidenses, el primer mandatario habría elegido a un candidato presidencial de bajo perfil, Francisco Labastida Ochoa, y el hartazgo contra el partido en el poder y la mercadotécnica electoral se encargaron de hacer el resto.

Desafortunadamente para los ciudadanos, la promesa del cambio que anhelaban representado por el PAN resultó fallido.

A causa del desencanto a que dio pie el primer gobierno blanquiazul, a Fox le resultó complicadísimo dejar el cargo al término de su mandato a un militante del mismo partido político, afortunadamente los priistas les facilitaron las cosas, postularon a un aspirante a modo, Roberto Madrazo Pintado, y en una elección fuertemente cuestionada y para muchos fraudulenta, le arrebataron la victoria a Andrés Manuel López Obrador .

Así como en 1988 la alianza del PRI y el PAN impidió la llegada al gobierno del izquierdista Cárdenas Solórzano, en el 2006 evitaron que AMLO, candidato del Partido de la Revolución Democrática, arribara a Palacio Nacional.

La alianza de esos dos partidos políticos, sin embargo, no sería la última.

Seis años después, en la disputa presidencial de 2012, volvieron a coaligarse para cerrarle otra vez las puertas del gobierno federal al tabasqueño.

Para regresarle el favor que el ex invencible le había hecho a Fox para imponer apretadamente como sucesor a otro panista, Calderón se vio obligado a sacrificar a la candidata albiazul, Josefina Vázquez Mota, para facilitar el regreso del PRI con Enrique Peña Nieto a la Presidencia.

Esta cadena de errores, aliarse con el partido político más repudiado de México, aunado a las pugnas internas, se conjuntaron para favorecer la derrota Ricardo Anaya Cortés en la jornada electoral de 2018 y tienen a organismo político fundado por Manuel Gómez Morín en una situación desafortunada.

Para desgracia de sus seguidores, los dos presidentes panistas que gobernaron doce años al país, Vicente Fox y Felipe Calderón, abandonaron al PAN y el caso de Genaro García Luna y la acusación de defraudación fiscal contra el mencionado en primer término los ha exhibido ante la opinión pública como servidores públicos muy distintos a los que aparentaban, una de las poderosas razones por las que recurrieron a todo para que López Obrador jamás llegara a la Presidencia, sabían lo que les esperaba si el nativo de Macuspana gobernaba a República.

Sin liderazgos ni figuras relevantes, dividido y con un inadvertido dirigente nacional, Marko Cortés Mendoza, la organización de la derecha no sabe que hacer para recuperar el terreno perdido ante el Movimiento Regeneración Nacional y reposicionarse de cara a la contienda legislativa de 2021. jlhbip2335@gmail.com