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Columnas: La Talacha

AMLO y la sucesión en Tamaulipas

/ 14 de mayo, 2020 / Francisco Cuellar Cardona

Como están las cosas en el país, tan enredadas y emproblemadas políticamente, la gente cercana al panismo, asegura que si las cosas siguen como están, el PAN seguirá siendo gobierno más allá del 2022.

Por otro lado, quienes conocen de a deveras al Presidente Andrés Manuel López Obrador, aseguran que por encima de los conflictos en Morena, será su «dedito» quien decida quienes sean los candidatos a las gubernaturas en las próximas elecciones, y Tamaulipas no será la excepción.

El pasado lunes, el muy bien informado periodista Salvador García Soto, en su columna Serpientes y Esacaleras, que publica en El Universal, escribió que el reynosense Héctor Garza, Oficial Mayor de la SEP tiene tanta cercanía con el Presidente López Obrador que acuerda directamente con él, sin necesidad de ver al secretario Esteban Moctezuma, «A Garza lo ven tan cercano al Presidente a Palacio que hasta lo mencionan como prospecto del Presidente para la gubernatura de Tamaulipas».

Lo escrito por García Soto, es cierto, aunque algunos que no simpatizan con Héctor Garza digan lo contrario; AMLO le tiene mucho aprecio al funcionario tamaulipeco, tanto que le hace muchos encargos políticos personales dentro y fuera del gabinete. Héctor Garza tiene agenda permanente con los gobernadores en los temas de educación, incluso dispone de un presupuesto abundante que le permite congraciarse con ellos y entregarle buenas cuantas al Presidente. El mismo secretario Esteban Moctezuma, ha entendido el rol que juega el tamaulipeco en la estima del jefe de la 4T.

Pero no todas las querencias las tiene Héctor Garza, ni es el único tamaulipeco que Andrés Manuel ve con buenos ojos. El otro es el tampiqueño Rodolfo González Valderrama, director de Radio y Televisión del gobierno federal, quien también quiere ser candidato a gobernador en Tamaulipas y lo ha expresado abiertamente. Aunque otros, como Américo Villarreal, presumen de ser amigos del presidente, Héctor y Rodolfo, son los más cercanos a su corazón, y va a depender de ellos, si crecen políticamente en Tamaulipas. El 2021, será el termómetro que medirá quien se perfila por Morena en el 2022, pero desde ahora se sabe que el candidato de Morena a la guberantura deberá llenarle el ojo y el corazón al Presidente, donde no se descarta a nadie.

Una cosa sí deben entender los aspirantes morenistas, es que no bastará ser candidato y tener la bendición suprema en México, sino que desde ahora deben tejer alianzas locales para ganar, y eso incluye al poder estatal.
No hay que olvidar la elección del 2016, donde mientras todos los priistas se pelearon por ser el candidato, se olvidaron de Egidio Torre que era el gobernador. Baltazar Hinojosa creyó que por su historia y su relación con Videgaray y Peña Nieto, ganaría y ahí está el resultado, perdió. Egidio terminó jugando las contras al priismo. Esa lección no deben olvidarla los morenistas que hoy se sienten dueños de la verdad y del país. El veto del poder local, es un factor que influye; eso todos lo saben.

La sucesión en Tamaulipas ya empezó y la primera aduana que habrán de pasar los partidos y sus aspirantes es el 2021.

El escenario ahora es impredecible, nadie sabe lo que va a pasar. Lo importante no es ser candidato, sino ganar: ese es el reto verdadero. Es muy sencillo entenderlo, aunque muchos de los que aspiran, no lo entiendan.