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Columnas: Polvo del Camino

AMLO, la visión humanista

/ 18 de mayo, 2020 / Max Ávila

“El documento de AMLO es otra cosa y tampoco aplica para quienes desmantelaron la industria del petróleo, acomodando su ambición al interés de los consorcios internacionales que como buitres se apropiaron de la principal generadora de recursos, tan heroicamente recuperada y defendida por mexicanos ejemplares como “Tata” Lázaro Cárdenas. Y en el caso de la electricidad por Adolfo López Mateos”

El presidente López Obrador dio a conocer un ensayo denominado “La nueva política económica en los tiempos del coronavirus”, opuesto desde luego, al neoliberalismo causante de la pobreza en nuestro país y cuyo fracaso quedó de manifiesto en la vulnerabilidad de la población carente de un sistema sanitario, apto para enfrentar la pandemia.
Ante esta circunstancia, AMLO presenta un nuevo modelo económico, a partir del estado de bienestar igualitario y fraterno, basado en democracia, honestidad, justicia y austeridad.
Se trata del rechazo a las fórmulas de los organismos financieros internacionales, que por lo general, obligan al endeudamiento de naciones, con cargo a generaciones que comprometen su futuro.
En este sentido, el columnista opina que es un laberinto cuya salida jamás se encuentra, mientras el capitalismo acumula riqueza, ajeno a cualquier sentimiento humanista que, aunque utilizando métodos sofisticados, sigue siendo saqueador y rapaz
AMLO explica que el Estado debe tener como propósito principal, la promoción del desarrollo para garantizar el bienestar del pueblo, dando preferencia a los pobres.
“Queremos construir la modernidad desde abajo, sin excluir a nadie, dice. Ese abajo implica el protagonismo histórico que se han ganado los siempre oprimidos, desposeídos, despojados y discriminados.
Aquellos que han sido tradicionalmente atropellados por los grandes intereses económicos, ignorados por los medios de información convencionales y privados del ejercicio de sus derechos por el poder político”.
En su ensayo, el presidente señala que después de más de tres décadas de neoliberalismo, “lo nuestro, lo ya emprendido es una construcción colectiva en la que hay sitio para la vasta diversidad de posturas políticas, condiciones socio económicas, espiritualidades, culturas, regiones, idiomas, ocupaciones y oficios; identidades y preferencias sexuales que confluyen en la población actual de México, sin discriminar a nadie”.
Deja claro que el plan de recuperación económica, no se ajusta al modelo neoliberal o porfirista, se basa en desechar la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función del mero crecimiento, cuando lo fundamental es la distribución equitativa del ingreso y la riqueza.
Y respecto de la nueva normalidad precisa que debe ir acompañada de la convicción de profundizar en los cambios iniciados por su gobierno, y atención en todo aquello que permita mejorar las condiciones de vida de los mexicanos, para alcanzar una sociedad mejor.
Lo anterior es apenas un extracto del documento que delinea lo que ya es, la nueva relación entre sociedad y gobierno.
Por supuesto, no comprensible para los grupos beneficiarios del interés nacional. Los especuladores del poder pues, aquellos que durante los 36 años del neoliberalismo resultaron brutalmente enriquecidos, gracias a su vocación de corruptos.
El ensayo nada tiene que ver tampoco, la con la inmoralidad de los gobernantes siempre puestos a participar de los grandes negocios derivados de la explotación de los recursos naturales.
El documento de AMLO es otra cosa y tampoco aplica para quienes desmantelaron la industria del petróleo, acomodando su ambición al interés de los consorcios internacionales que como buitres se apropiaron de la principal generadora de recursos, tan heroicamente recuperada y defendida por mexicanos ejemplares como “Tata” Lázaro Cárdenas.
Y en el caso de la electricidad por Adolfo López Mateos.
Ambos ex presidentes que sin temor, enfrentaron las presiones del mundo capitalista que auguraba fracaso total, debido al bloqueo impuesto.
En este aspecto México fuera potencia mundial, de no haber sido por regímenes priistas y panistas que provocaron el desastre, aplicando reglas del neoliberalismo que produjeron la más vergonzosa corrupción de que se tenga memoria.
No comparable al saqueo realizado por los gachupines durante los 300 años de invasión, racismo y crímenes de odio alentados en gran medida, por la jerarquía católica.
Respecto de la industria eléctrica, no extrañan las amenazas del capital foráneo, respecto que acudirá a los tribunales para recuperar los privilegios a que estaba acostumbrado, que incluyen contratos de enorme daño, no solo ecológico, sino de alto perjuicio a la salud de diversas comunidades.
Convenios que se revisan y donde se adivinan sospechas de inmoralidad gubernamental.
Inútil recordar que los medios de comunicación y sus “analistas”, hacen un coro perfectamente afinado (y alineado), a los intereses de los explotadores de siempre…los ataques y las críticas se multiplican contra AMLO y no se requiere mucha ciencia para suponer lo que existe atrás de todo esto.
El gobierno actual lucha también por la soberanía alimenticia, después de que los neoliberales, (principalmente Carlos Salinas de Gortari), no tuvieron el menor escrúpulo para privatizar el ejido, uno de los más significativos logros revolucionarios.
Como lo hicieron con la casi totalidad del patrimonio nacional: ferrocarriles, teléfonos, Fertimex , etc, etc.
¿Y qué decir de los otros “poderes” por lo general, supeditados al Ejecutivo?.
Quedamos en que el ensayo de AMLO propone el rescate de la dignidad nacional, así como el imperio de un gobierno auténticamente democrático.
LOS MUNICIPIOS DE LA ESPERANZA
Este lunes han de recuperar sus actividades 324 municipios llamados “de la esperanza”.
Se trata de aquellos donde no existen víctimas del coronavirus, ubicados en catorce entidades, siendo Oaxaca el estado que más se distingue por sus 213, libres de la enfermedad.
En cuanto a Tamaulipas, los municipios autorizados son: San Nicolás, Mier, Miquihuana y Cruillas.
Ya sabéis que en ciertos lugares, algunas tareas también reiniciarán.
Aquí destaca el compromiso patronal de responder por la salud de los obreros, sin embargo, ojo, que la mayoría de las empresas que reabren, (por no decir todas), son de capital extranjero.
Por lo tanto, solo les importa recuperar ganancias y no precisamente preocuparse por los trabajadores, aunque parezca lo contrario.
No sabemos si resulte, pero es claro que responde a las presiones del capital foráneo.
No olvidéis que nuestro país se encuentra en la etapa más difícil y esta concesión no deja de ser peligrosa.
Deseamos que todo salga bien y que pronto todos, volvamos a la normalidad, sin embargo llama la atención la obligada reclusión monástica, aplicada a los millones de jefes de familia, urgidos por salir a ganarse la vida.
Las protestas y los reclamos tienen razón cuando está de por medio la sobrevivencia, por ello resulta explicable que los comerciantes más vulnerables, se animen a salir, desafiando incluso, la reglamentación oficial que los puede conducir a infracciones económicas que agravarían su situación.
Esperamos sin embargo que la tolerancia de las autoridades, coincida con la necesidad de estos mexicanos que viven al día…es la parte más humana de la tragedia, esperamos que lo entiendan.
SUCEDE QUE
Tanto que criticaron “los voceros del terror”, el apoyo del ejército y la marina en el combate a la delincuencia común. Ahora resulta que el periódico que más critica y ataca a AMLO, debe aceptar la encuesta que señala el 78 por ciento a favor de dicho apoyo.
Y hasta la próxima.