Opinión

AMLO, dignidad ante todo

“No se metan con la familia, el responsable de la Cuarta Transformación soy yo…el asunto es conmigo, no con ellos”, ha dicho AMLO a sus adversarios y estos como que no se miden, pues han encontrado la parte débil del Presidente que, como cualquiera, defiende a los suyos.
Y es que en los últimos tiempos las críticas malsanas han sido dirigidas hacia Beatriz Gutiérrez, la esposa, y Jesús Ernesto, el hijo.
Feos calificativos al jovencito que denotan desprecio, discriminación y absoluta falta de consideración humana, y no se diga contra la académica y escritora, donde no faltó quien la comparara con María Antonieta, la reina decapitada el 16 de octubre de 1793, en la Plaza de la Revolución, hoy de La Concordia, en Paris.
¿Qué jijos tienen de común, diga usted?.
La cónyuge de Luis XV1 fue acusada por la triunfante revolución, de frívola, intrigosa, despilfarradora, aficionada a las grandes fiestas y a los juegos de naipes, lo cual fueron causa de la ruina de Francia.
Además de extranjera porque procedía de los Habsburgo de Austria, origen que también lo tuvo “nuestro” Maximiliano, el del trágico pero merecido fin, en el Cerro de las Campanas.
Recordéis que Antonieta fue la misma que en medio de la efervescencia político- social de 1789 preguntaba, (palabras más palabras menos), a uno de los miembros de su corte:
“¿Qué quiere esa gente que grita afuera de palacio?”.
-“Quieren pan, majestad”.
“¿Y por qué no se los dan?”.
-“Es que no hay”.
“Entonces que les den pasteles”.
Así de irreal “gobernaba” la decadente monarquía.
En cambio Beatriz es sencilla, mujer de letras y trabajo en las aulas universitarias, que no está inscrita en ninguna nómina oficial, salvo donde aparece su salario como maestra.
Desde luego tampoco maneja el presupuesto ni el escandaloso aparato burocrático del DIF, como lo hicieron las anteriores “primeras damas”, ostentoso título que como sabéis, desapareció en la actual administración federal.
Que Beatriz apoya las decisiones de su marido, sin duda, pero es infantil suponer que influye. Y más conociendo el carácter de AMLO.
Hagamos una pequeña reflexión y recordemos lo que sucedió durante el neoliberalismo con Martita Sahagún, Margarita Zavala o “la gaviota” Angélica Rivera por ejemplo, dueñas absolutas del criterio presidencial y sobre todo de los dineros públicos, que fluían cual ríos en brama, a favor de intereses personales, familiares o de grupos políticos.
Entonces México soportó verdaderas monarquías cuyos excesos costaron en gran medida, la tragedia nacional. A esto agreguemos el alto grado de corrupción institucionalizada por obra y gracia de los reyezuelos en turno.
Al respecto, ¿habrán algunos “analistas” que lo recuerden?. Lo que se sabe es que perdieron la memoria y sus razones tendrán para no tocar a los gobiernos neo porfiristas que les debieron cumplir favores “especiales”.
Los adversarios de la 4T no se miden, digo, de igual forma capitalizan la estupidez de un afiebrado panista que insulta a Beatriz en un vuelo comercial, o de otro que mediante pregunta tendenciosa, provoca la respuesta normal de alguien que nada tiene que ver con el tema.
También refieren la supuesta familiaridad con un militar alemán cercano a Hitler, que después de la segunda guerra mundial, dicen, huyó a América del sur.
Del mismo modo se burlan y hacen víctima de su odio, a Jesús Ernesto, un menor de edad que no tiene culpa ser hijo del Presidente de México y cuya inocencia seguramente le impide comprender la dimensión de tal circunstancia.
Lo anterior, además de otras tantas imprudencias, violencia y grotescos ataques en perjuicio de la nación, demuestra que la oposición no tiene altura ni categoría política, y solo apuesta al golpismo cobarde, propio de la derecha más retrógrada y fundamentalista del mundo-mundial.
Esa que bajo otras condiciones, desestabiliza a otros países latinoamericanos, con la ayuda del imperialismo.
Y esto es justamente lo que más enoja a los conservadores. Ellos quisieran que AMLO atacara a mister Trump, y que éste respondiera con amenazas, alimentando de diversas formas a la disidencia mexica, pero fíjese que sucede lo contrario cuando el presidente gringo con frecuencia reconoce los avances de la 4T y de su líder.
Más indignados están, debido al inminente encuentro de ambos presidentes cuya agenda incluye principalmente, los beneficios que traerá para la región, el tratado comercial del que también forma parte Canadá.
La presencia de AMLO en Washington se concretará los próximos miércoles y jueves y será el primero de tales días, cuando se entreviste con Trump para analizar diversos temas, según lo anunció Marcelo Ebrard.
Ya imaginará cuáles serán los temas.
Mientras tanto los adversarios la 4T, desean la enemistad entre los gobiernos vecinos porque están obsesionados en que le vaya mal al país, para justificar la rabiosa campaña en cuanto a que AMLO se alinearía al bloque comunista internacional, inmediatamente después de rendir protesta como Presidente.
Les falló el tiro y ahora no saben dónde esconder la cola, dicho sea sin ganas de ofender.
LA DIGNA VISITA
Por supuesto, existen voces que rechazan tal visita. La califican de “inoportuna” por las implicaciones a favor de la reelección de Trump. Algunos otros suponen que se trata de sometimiento hacia el régimen gringo.
Nada de eso. AMLO ya dijo que representará a México en forma digna, lo que en sus palabras significa no poner en duda la soberanía nacional…recordad que él no miente.
Y Trump lo entiende, tampoco es tonto. Sabe que imponer condiciones es lo que menos le conviene, no solo porque pone en riesgo el voto latino, sino porque la buena vecindad le atrae simpatías internacionales, ahora que tanto las requiere después de decidir la salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En este sentido, el columnista considera que la situación de nuestro país es inmejorable, sea excelente oportunidad para superar la problemática que nos aqueja.
Por sus declaraciones, Trump aprecia los esfuerzos para acabar con la corrupción y llevar a los tribunales a quienes la practicaron en forma impune por tanto tiempo, pero también le agrada que AMLO hable con claridad de migración, tráfico de armas, discriminación e incluso del polémico muro fronterizo.
El presidente gringo ha sido solidario con México, echando abajo la cláusula del tratado comercial que comprometía los recursos naturales, o haciendo suya la exigencia de la OPEP respecto de la obligación mexica de reducir la producción petrolera, en momentos verdaderamente críticos.
Usted dirá que la “generosidad” de EU tiene un precio que tarde o temprano cobrará, y tiene razón, tampoco hay que ser ingenuos, sin embargo en Palacio Nacional contamos con un Presidente que es consecuente con sus principios e ideales.
Esa es la principal garantía para conservar el respeto del imperialismo.
SUCEDE QUE
Una pena que el dirigente del PRI, Edgardo Melhem proponga probable alianza de su partido con el PAN en Tamaulipas…Si es que lo aceptan, no tendrá más opción que llegar de “arrimado”, para ver que pesca
Digo, porque realmente no tiene nada que ofrecer. Ni siquiera la devaluada cabeza de Lucino.
Y hasta la próxima.