CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Francisco y Marcela están desesperados, luego que parece que la vida se ha ensañado contra ellos y su pequeña Jennifer Guadalupe Hernández Mata de 5 años quien padece parálisis cerebral infantil, epilepsia síndrome de wets y secreciones.
Desde su modesto pie de piso localizado en el ejido Loma Alta, donde no cuentan con energía eléctrica, estufa o tanque de gas; la familia de escasos recursos piden auxilio a la ciudadanía pues no tiene que comer, menos recursos para pagar el tratamiento de su pequeña.
“Solicito ayuda para comprarle a mi hija un aspirador para flemas, porque si a ella no se le sacan las flemas se puede ahogar” dijo la señora de 29 años quien platica que no cuentan con recursos para comprar ese aparato.
La pequeña “casa” tiene un solo cuarto donde cuentan con dos camas y dos abanicos, junto a lo que parece una cocina vacía, ya que cocinan en el patio con leña pues han vendido sus pertenencias poco a poco.
Jennifer padece de parálisis cerebral infantil (PCI) un grupo de trastornos que afecta la capacidad de una persona para moverse y mantener el equilibrio y la postura. Es la discapacidad motora más frecuente en la niñez.
Además síndrome de West es una encefalopatía epiléptica caracterizada por la tríada electroclínica de espasmos epilépticos, retardo del desarrollo psicomotor y patrón electroencefalográfico de hipsarritmia en el electroencefalograma, aunque uno de esos elementos puede estar ausente.
Y secreciones lo cual le provoca un moco o flema constante que pude provocar que se ahogue con su propia saliva por lo que es importante que se le sustraiga cada determinado tiempo.
La familia está integrada por Francisco Hernández García de 44 años, Marcela mata Rivera 29 años y su hijo mayor Carlos Manuel 8 años quien asiste a la primaria , aunque no han tenido dinero para comprarle los útiles escolares.
“Mi hijo va a la primaria, solo que hoy falto porque no tuvimos para comprarle todos los útiles, tampoco tenemos para comer; por ello pedimos que nos ayuden o que me den trabajo, yo iría después de lavar trastes en el otro” dijo Francisco.
Francisco, se dedica a lavar trastes en un restaurante del norte de la ciudad, sin embargo su sueldo es muy modesto por lo que no les alcanza para pagar el tratamiento de su hija.
“Tenemos seguro, pero en ocasiones nos hacen esperar horas para darnos los medicamentos y a veces no los tienen” platica la madre de familia.
Como si esto no fuera suficiente llevan tres días sin energía eléctrica, por la falta de pago, sin embargo el recibo ya se saldó y aun así; no les han reinstalado el servicio por lo que tienen que soportar altas temperaturas sin auxilio de un abanico.
“No tenemos estufa, ni tanque de gas, tuvimos que venderlos para comparar comida y medicamento para mi hija, no sé cómo hacerle, por ello pedimos ayuda a la población, aunque sea con abanico más grande que nos regalen”
Tragedia provocada por un accidente.
La madre de la pequeña recuerda con dolor que su hija nació sin ningún tipo de trastorno, pero a los cuatro meses de edad un familiar suyo jugó bruscamente con su hija y le provocó la parálisis.
“Antes de los cinco meses un concuño mío me la aventó hacia arriba juntando, la capió no se le cayó; pero de ahí a cinco días mi hija comenzó a convulsionar y de esa aventada para acá mi hija a estado así.
La parálisis cerebral infantil (PCI) es causada por el desarrollo anormal del cerebro o daño al cerebro en desarrollo que afecta la capacidad del niño para controlar sus músculos.
¿Cómo ayudar?
Si usted desea ayudar a Jennifer y a su familia puede acudir a la calle Esmeralda, Manzana 49 lote 1 ejido Loma Alta, comunicarse al 8343111807 con la señora Marcela o hacer una trasferencia a la tarjeta 64 6810 1464 0200 6660 Stp banco del Oxxo.
Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON




