Hace un mes, Don Fernando Martínez, enfrentó la prueba más grande de su vida, tener que, literal, luchar contra un cocodrilo, para salvar a su hija María Fernanda, de tan solo 8 años de edad.
Todo sucedió el pasado 3 de agosto, en el acceso a la entrada a la Colonia Nuevo Madero del municipio de Altamira, cuando acudió a pescar a la Laguna de la Aguada.
Estaban a un metro de la carretera que es la entrada a este sector, pero lamentablemente, ningún coche se detuvo para auxiliarlos.
Se encontraba preparándose para pescar, cuando su niña fue atacada por un saurio de aproximadamente 2 metros de largo, que traía encarnados sus dientes a un costado de la espalda.
Sin pensarlo, de inmediato, buscó la manera de evitar que la introdujera hacia adentro del vaso lacustre, por lo que se montó en él, como si fuera un caballo, y lo zarandeó, hasta que finalmente liberó a María Fernanda.
Él se esperaba un contraataque, hacia su persona, en ese momento pensó que podría morir, pero lo único que le importaba, es que su hija estaba con su mamá en la orilla de la carretera, sana y salva.
Habían pasado 25 minutos de esta historia de terror, pero la pesadilla continuaba, pues nadie se detuvo para auxiliarlos, pese a que gritaban y lloraban, desesperadamente.
Hasta que un amigo carretonero los llevó a su casa (a cinco minutos en la Nuevo Madero ) y donde tardó en llegar la ambulancia, quien los trasladó hasta el hospital Canseco.
¿Supongo que es algo que en su vida jamás podrá olvidar?
Ahora sí que va a quedar un recuerdo, cada día que pasamos, damos Gracias a Dios, pues queda fermentado lo sucedido aquella tarde, algo que nunca pensamos que fuera a pasar.
¿Cómo sucedió todo?
Nosotros llegamos a pescar, como muchas veces lo hemos hecho, pues me dedico al aseo de zapatos y cuando baja el trabajo, vengo a hacer esto para sacar un dinero extra.
Llegamos, mi esposa y yo, revisamos a ver sino había algún peligro, checamos si no había un cocodrilo, no vimos nada, y entonces yo bajé con la niña, veníamos a pescar, mi esposa se quedó en la carretera.
A la niña le llegó el agua a la cintura y a mi arriba de las rodillas, entonces yo estaba preparando la atarraya para tirar, pues en cuestión de segundos, nos sorprendió el cocodrilo.
Fue una cuestión inesperada, yo en realidad no me dedico a la pesca, pero pues a veces hay que buscar algo para salir con el día.
¿Recuerda cómo fue el ataque?
El cocodrilo le llegó por la espalda a María Fernanda, nosotros no habíamos visto el animal, ya habíamos checado las orillas, pero al parecer estaba escondido y no nos dimos cuenta.
En cuestión de segundos, apareció y la cazó, la niña estaba atrás de mí, yo le daba la espalda a la niña, sino que mi esposa me gritó.
Y ya no ví a la niña, el animal ya la llevaba en su hocico, fue algo muy rápido.
¿ Y qué pensaste, Fernando, en ese momento que viste que el cocodrilo tenía de presa a tu hija, María Fernanda ?
La verdad, es que no tuve miedo, y no quería que la metiera a lo hondo, se me soltó la adrenalina, no lo pensé dos veces y me fui contra el animal, para rescatarla.
Me le aventé y caí sobre su espada, no me importo que me calaran sus escamas, me monté sobre él, haz de cuenta que estaba arriba de un toro.
Agarré fuerzas y me estuve sosteniendo, para que no se la llevara a un sitio hondo, estuvimos peleando entre 20 y 25 minutos con el animal, mientras la tenía sumergida, debajo del agua.
Y busqué golpearlo, hasta que la soltó, cuando lo hizo, mi esposa se bajo a rescatarla, y se la llevo hasta la carretera, ya la niña estaba a salvo.
El animal lo solté y pensé que me iba atacar, por el talón o el chamorro, pero eso ya no me importó, lo que yo quería es llevar a mi hija a que la atendiera un médico.
¿Ningún auto de los que transita, por esta entrada, se paró a ayudarlos?
Si se da cuenta, a cada rato pasan coches, pasa gente, pero nadie se paró.
Mi esposa estaba en la carretera, desesperada, gritando, y no creo que nadie haya escuchado, pero nadie nos auxilió.
¿Cómo le hicieron para trasladarse?
Ya cuando los tres estábamos en la carretera, pasó un amigo en su carretón, y le expliqué lo que le había pasado a mi niña y me brindó la ayuda.
Nos fuimos para mi casa, mi ahijada le marcó a la ambulancia, pero la ambulancia tardó entre 25 y 30 minutos en llegar.
Y cuando llegaron, yo pensé que en el trayecto le iban a poner un oxígeno o un suero, para que aguantara el trayecto, pero no traían nada.
¿Y la niña, María Fernanda, cómo se encontraba en ese momento tras el ataque?
Ya había perdido color, ya se estaba enfriando, yo pensaba que a lo mejor, no iba a alcanzar a llegar al Hospital Carlos Canseco. Pero Gracias a Dios, nos la regresó.
¿Qué heridas presenta, cuál es el diagnóstico?
Ha tenido dolores fuertes, se le tiene que estar lavando las heridas que le dejó en su brazo, en su espalda.
La verdad es que se ameritan gastos y me dedico a bolear zapatos.
¿Cómo te sientes de haber salvado a tu hija de morir atacada por un cocodrilo?
Es la única que tengo, y no iba a dejar que se la llevara el cocodrilo, no me importó morir, yo lo que quería era salvar a la niña, porque todavía tiene mucha vida por delante.
Y esperemos que todo siga bien.
La pesadilla
Día : 3 de agosto 2022
Hora : 19:00 horas
Lugar : Entrada a la colonia Nuevo Madero .
Los hechos : María Fernanda fue atacada por un cocodrilo.
Su papá : Fernando Martínez, luchó contra el saurio y le salvó la vida
Las heridas
El cocodrilo dejó huellas de su ataque en los brazos y espalda de la niña, por lo que tiene que seguir un tratamiento médico, pero no tienen dinero.
Su modus vivendi
Don Fernando es aseador de calzado, tiene un pequeño negocio en su casa, pero hay ocasiones que no tiene trabajo y por eso necesita de tu apoyo económico.
! Tú puedes ayudarlos !
Celular
833 462 47 85
Por Mario Prieto




