ALTAMIRA, TAMAULIPAS.- La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), denunció que en la pasada administración estatal les pedían hasta el 30 por ciento de «diezmo».
El Vicepresidente de la CMIC en la entidad, Jesús Mancilla Catete comentó que la cantidad requerida dependía del monto de la obra, si era de un millón de pesos pagaban 300 mil pesos.
«Hasta el 30 por ciento estaban pidiendo el antiguo gobernador, dependiendo del monto de la obra».
A través de gente de confianza se hacía el cobro a los constructores que eran beneficiados con las obras estatales.
«Se acabó el diezmo, no hay ningún presidente, incluso el panista de Tampico tampoco lo pide, Altamira tampoco lo pide, el Gobierno del Estado tampoco lo pide».
Uno de los reclamos que hacía la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, es que empresas foráneas «invadían» la región y desplazaban a las empresas locales.
En el llamado diezmo, el constructor afirma que ahí se quedaba la utilidad que tenían y que prácticamente no tenían ganancia, además que el costo de algunas obras las autoridades lo incrementaron de manera considerable.
«Tienen gente de confianza ellos, muy sanguinario el pasado y pues ahí se iba toda la utilidad de nosotros, nos quedamos en ceros».
Ante dichos cobros que realizaba el pasado gobierno estatal, Jesús Mancilla Catete agregó que los socios de la CMIC decidían no participar en las obras estatales por el poco margen de utilidad.
Aseveró que el conflicto entre Federación y Estado también los afectó, porque la inversión que se aplicó fue mínima, puso como ejemplo que la Secretaría de Comunicaciones invertía 1,800 millones de pesos al año en Tamaulipas y que a partir de las diferencias, durante el 2022 solo aplicaron 250 millones de pesos.
«Tenían a muchas empresas de confianza y a nosotros nos dejaban fuera de Cmic y ahorita son gobiernos muy incluyentes, muy de la mano con el Gobernador y con los Presidentes Municipales de manera muy transparente», concluyó.
Por Óscar Figueroa
Expreso-La Razón




