LA GERENTOLOGÍA
La gerontología es el campo del conocimiento que se especializa en el estudio del envejecimiento y de la vejez. Es una disciplina interdisciplinaria que abarca aspectos físicos, sociales, psicológicos y económicos relacionados con el proceso de envejecimiento y la vida de las personas mayores.
Estudia los cambios físicos y mentales que ocurren con el envejecimiento, así como las enfermedades y condiciones de salud comunes entre las personas mayores. Se enfoca en estrategias para promover la salud y mejorar la calidad de vida en la vejez.
A su vez, examina cómo las relaciones sociales, el ajuste psicológico, la adaptación a roles de vida cambiantes y la participación en la comunidad afectan el bienestar de las personas mayores.
HÁBITOS QUE HACEN ENVEJECER
La gerontología juega un papel crucial en la comprensión de los retos y oportunidades que enfrentan las sociedades en un mundo envejecido, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y promover el envejecimiento activo y saludable.
Desde esta disciplina se indican cuáles son los hábitos comunes hacen envejecer de forma más rápida a las personas mayores de 50 años:
- Falta de actividad física: La inactividad física puede llevar a la pérdida de masa muscular, disminución de la flexibilidad y menor resistencia cardiovascular, lo cual puede acelerar el proceso de envejecimiento.
- Dieta poco saludable: Consumir una dieta alta en grasas saturadas, azúcares refinados y alimentos procesados puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad, que pueden afectar negativamente la salud y el envejecimiento.
- Fumar y consumo excesivo de alcohol: El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol son factores de riesgo significativos para diversas enfermedades, incluyendo enfermedades cardiovasculares, cánceres y problemas respiratorios, que pueden acelerar el proceso de envejecimiento.
- Exposición al sol sin protección: La exposición prolongada al sol sin protección puede causar daño a la piel, como arrugas prematuras, manchas de la edad y aumento del riesgo de cáncer de piel, lo cual puede hacer que la piel envejezca más rápidamente.
- Estrés crónico: El estrés crónico puede afectar negativamente la salud física y mental, contribuyendo a condiciones como la hipertensión, problemas digestivos y trastornos del sueño, que pueden acelerar el proceso de envejecimiento.
- Falta de sueño: El sueño insuficiente o de mala calidad puede afectar la salud general y el bienestar emocional, así como contribuir al envejecimiento prematuro al no permitir que el cuerpo se repare y se regenere adecuadamente.
- Aislamiento social: La falta de interacción social y el aislamiento pueden tener un impacto negativo en la salud mental y emocional, aumentando el riesgo de depresión y ansiedad, lo cual puede influir en el proceso de envejecimiento.
Adoptar hábitos saludables como hacer ejercicio regularmente, mantener una dieta equilibrada, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, protegerse del sol, gestionar el estrés, dormir lo suficiente y mantener conexiones sociales significativas puede ayudar a promover un envejecimiento saludable y activo.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO