4 abril, 2025

4 abril, 2025

Reacomodo político; Verde pierde espacios

La tensión entre Morena y el PVEM va en ascenso; por lo pronto, en Tamaulipas el Grupo Parlamentario Verde prácticamente desapareció y la bancada guinda consolidó su hegemonía

CIUDAD VICTORIA, TAM.- Como en la Legislatura pasada, el Congreso de Tamaulipas ha entrado nuevamente en una fase de reconfiguración.

Aunque sin la estridencia de los últimos años, a cinco meses de instalada, la Legislatura 66 ya se registraron cambios que modificaron el equilibrio de fuerzas en el Poder Legislativo. Morena, que inició primer periodo ordinario de sesiones con 18 diputados, ahora tiene 23, mientras que el Verde que alcanzó el grado de grupo parlamentario con cuatro legisladoras, ahora tiene apenas una representante, quedando al mismo nivel del Partido Revolucionario Institucional, y por debajo de Movimiento Ciudadano que tiene dos.

El PAN mantiene su bancada de siete integrantes, la cual se ve diezmada por las constantes faltas de dos de sus diputados: Ismael García Cabeza de Vaca y Vicente Verástegui.

Así, la representación del Movimiento de Regeneración Nacional ahora está a un solo espacio de tener la mayoría calificada, pero con el apoyo de los dos diputados que permanecen en el PT, le alcanza para sacar las reformas constitucionales y otras votaciones en las que requiere dos terceras partes de la asamblea.

Lo que ocurre en el Congreso representa un rompimiento evidente entre las dirigencias de Morena y el Partido Verde que en la última semana cruzaron acusaciones por la salida de dos diputadas, Silvia Chávez Garay y Blanca Anzaldúa Nájera, de la bancada del PVEM y su adhesión a Morena. Pero también es el recordatorio de la manera en la que se formó esta alianza electoral en Tamaulipas, como parte del llamado Plan C de la 4T, para ocupar la mayoría en todos los espacios legislativo posibles.

Esa estrategia llevó a Morena a ceder candidatos para que fueran siglados por el Verde y por el Partido del Trabajo, aunque se tratara de personajes plenamente identificados con el partido en el poder. Así, de las cuatro diputadas del PVEM que resultaron electas, Silvia Chávez Garay, Blanca Anzaldúa Nájera, Katalyna Méndez y Ana Laura Huerta Valdovinos, solo esta última tenía un pasado relacionado con el partido, pues venía de ser diputada federal por esas siglas.

La primera en formalizar su regreso a Morena fue Katalyna Méndez desde el año pasado, y apenas esta semana lo hicieron las otras dos legisladoras desatando una batalla de señalamientos entre las dirigencias de ambos partidos.

Durante la sesión del pasado martes, las diputadas Silvia Chávez Garay y Blanca Anzaldúa Nájera anunciaron formalmente su separación del grupo parlamentario del PVEM para incorporarse a Morena.

Según se informó, Chávez Garay presentó un escrito con fecha del 19 de febrero, mientras que Anzaldúa lo hizo con un documento fechado el 25 de febrero. Ante estos hechos, la Senadora Karen Castrejón Trujillo, dirigente nacional del PVEM, denunció públicamente lo que calificó como “presiones políticas” para que las diputadas locales renunciaran a su militancia y así eliminar la fracción parlamentaria ecologista en el Congreso de Tamaulipas.

Castrejón agregó: “Tenemos muy claro que estas presiones políticas las realizan personas ajenas a la democracia y que desafortunadamente actúan abusando de sus encargos públicos para intimidar”. La respuesta inmediata vino desde el Consejo Estatal y el Comité Directivo de Morena: Rómulo César Pérez Sánchez y María Guadalupe Gómez Núñez, acusaron a la dirigente nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Karen Castrejón Trujillo, de actuar de manera desesperada e intentar “responsabilizar al Gobierno de Tamaulipas por la crisis interna de su partido”.

Aseguraron que las diputadas locales que han renunciado a la fracción parlamentaria del Partido Verde, lo han hecho “en un acto de congruencia y lealtad con el pueblo que las eligió”. Y reiteraron que “si bien fueron sigladas por el Partido Verde, lo cierto es que su triunfo en las urnas se debió al respaldo de Morena y de miles de ciudadanos que votaron por la transformación de Tamaulipas”.

Se remontaron a las cifras de votos que obtuvo cada partido: “en el caso del Distrito 13 con cabecera en San Fernando, Morena obtuvo el 86.98 por ciento de los votos; en el Distrito 14, nuestro partido obtuvo el 82.45 por ciento de sufragios y, en el Distrito 15, registramos una votación individual de 38 mil 178”. También la diputada Katalyna Méndez Cepeda se sumó a la respuesta a la dirigencia nacional del PVEM y aseguró que la decisión fue tomada de manera voluntaria.

“Recientemente el Partido Verde Ecologista de México a través de su comité directivo nacional hizo un pronunciamiento haciendo señalamientos sin fundamento diciendo que las diputadas locales de Tamaulipas que pertenecíamos a la bancada del Partido Verde habíamos renunciado a la bancada y habíamos solicitado nuestro cambio a la bancada de Morena por presión política e intimidación del gobierno del estado, lo cual es completamente falso”, declaró Méndez en un comunicado.

La legisladora explicó que si bien fueron postuladas por el PVEM durante el proceso electoral como parte de una coalición, ella y sus compañeras son en realidad militantes de Morena. Méndez mencionó ser consejera estatal de Morena representando a Ciudad Victoria y destacó que ha realizado trabajo partidista en las filas de ese partido “de forma orgullosa”.

“Creo que es importante aclarar que las mujeres, sobre todo, en este caso, hablando por las mujeres que estamos en puestos de toma de decisión en Tamaulipas, somos muy conscientes de que tenemos la capacidad, el talento y la inteligencia para tomar nuestras propias decisiones y no necesitamos que nadie venga y nos diga qué hacer y qué no hacer”, afirmó.

TENSIÓN POR NEPOTISMO

Todo esto ocurre en medio de las tensiones que ha generado la relación entre el Verde y Morena a nivel nacional y que ya habían tenido su repercusión en Tamaulipas. Durante la anterior campaña, llamaron la atención la postulación de Maki Ortiz para el Senado de la República en fórmula con Eugenio Hernández, más los escándalos protagonizados por el entonces alcalde de Matamoros, Mario López, quien como candidato a la diputación federal, llamó a no votar por Morena

Ahora, en la frontera hay señales muy claras de que el grupo político que ahora conforman Maki Ortiz, su hijo el alcalde Carlos Peña y el senador José Ramón Gómez Leal, buscan espacios en la estructura Verde como una forma de incluirse en la carrera por la sucesión en Tamaulipas.

En los últimos días, la discusión por la reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum para frenar la reelección y el nepotismo electoral, volvió a hacer crujir los cimientos de la alianza Morena-PVEM. Originalmente, la propuesta del Ejecutivo apuntaba a prohibir desde la elección del 2027, candidatear a familiares para ocupar el mismo cargo, algo que en el estado ha sido práctica común con ejemplos claros como Reynosa donde madre e hijo se habrán repartido el poder durante 12 años. Sin embargo, el Senado modificó el dictamen para que esta prohibición sea efectiva hasta el proceso electoral del 2030.

El cambio fue impulsado sobre todo por la bancada Verde, sobre todo, para permitir que en San Luis Potosí pueda postularse en el 2027, Ruth González Silva, esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, para sucederlo en la gubernatura.

“Es evidente, el Verde tenía interés por el gobierno San Luis Potosí, de hecho hoy fue aludida a la senadora, Ruth (Gonzáles Silva), esposa del gobernador, es senadora con verde y está perfilada de entrada, una condición natural para ser candidata a gobernadora”, confirmó el mismo Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado. La apuesta del Verde además fue respaldada por el coordinador de Morena, Adán Augusto López, quien de esta manera confirma aún más su distanciamiento político con la presidenta Claudia Sheinbaum. Ahora, diputados de Oposición y de Morena se pronunciaron a favor de modificar la minuta del Senado para establecer la aplicación de la reforma contra el nepotismo en 2027, como fue planteado originalmente.

El vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, se dijo a favor de modificar el dictamen, para regresar a la redacción originalmente propuesta por la Presidenta. “Los senadores actuaron con su propio criterio, un criterio respetable. Hoy (ayer) la Presidenta ha dicho que ella considera que el 27 es buen momento. Coincido con la doctora que el 27 es buen momento”, indicó.

En su turno, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, adelantó que su bancada no se opone a combatir el nepotismo, pero aclaró que actualmente, ésta práctica no se está dando como se plantea en la propuesta de reforma. Advirtió que lo que actualmente hay es “nepocracia” que es controlar con “clanes políticos” los puestos de control democrático como la Corte, el Poder Ejecutivo o el partido oficial.

En el mismo sentido, la Presidenta Claudia Sheinbaum mandó un mensaje a los morenistas que desoyeron su recomendación para que no haya nepotismo en la postulación de candidatos desde 2027: “están jóvenes, que se esperen al 2036”. En su conferencia de prensa matutina, la Mandataria fue cuestionada sobre las aspiraciones de los senadores Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal, de Morena, así como de la senadora del PVEM, Ruth González, para suceder a sus familiares en las gubernaturas de Guerrero, Zacatecas y San Luis Potosí, respectivamente.

Sheinbaum insistió en que, en el caso de su partido político, no habrá posibilidades de lanzar a candidatos con parentesco, luego de anunciarse una reforma a los Estatutos internos, para prohibirlo de manera explícita. “A la gente no le gusta el nepotismo, la gente no está de acuerdo. Entonces, qué bueno que en el caso de Morena ya dijeron: ‘Vamos a presentar la propuesta al Congreso para que no se permita’. Entonces, mi recomendación: Están jóvenes, que se esperen al 2036”, expresó.

La Mandataria federal celebró la restricción interna y adelantó sus críticas contra quienes serían capaces de cambiar de fuerza política, solo para concretar sus ambiciones. La iniciativa presidencial propone, para cubrir el requisito de idoneidad, que los aspirantes a un cargo de elección popular no tengan o hayan tenido en los tres últimos años anteriores vínculos matrimoniales ni de parentesco o de consanguinidad civil.

Con base en el documento, en el caso de la prohibición del “nepotismo electoral” se señala que el nepotismo “en su acepción más amplia es una forma de corrupción consistente en una práctica por la que una persona aprovecha su cargo para otorgar empleos o favores a familiares y amigos sin considerar su idoneidad, sino que se limita a una cuestión emocional o lealtad personal.

“Al ser el nepotismo una forma de abuso de poder que socava la confianza en las instituciones y promueve desigualdades, es por ello necesario prohibir esta práctica para eliminar cualquier sesgo o sospecha de ilegitimidad en los cargos de elección popular”.

La iniciativa establece la prohibición del nepotismo como un requisito de idoneidad de las personas para participar a un cargo de elección popular, con excepción de los que correspondan a los de los poderes judiciales.

“Por tanto, se propone que no podrá ser Diputada o Diputado, Senadora o Senador, Presidenta o Presidente de la República, Gobernadora o Gobernador, Diputada o Diputa Local, Presidenta o Presidente Municipal, Regidora o Regidor, Síndica o Síndico, Jefa o Jefe de Gobierno, Alcaldesa o Alcalde o Concejal, la persona que tenga o haya tenido en los últimos tres años anteriores al día de la elección un vínculo de matrimonio o concubinato o relación de pareja, o de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta sin limitación de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado o de afinidad hasta el segundo grado, con la persona que esta ejerciendo la titularidad de ese cargo.

Por STAFF

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