ALTAMIRA, TAMAULIPAS.- La sobreproducción de algunas hortalizas y granos en la región, ha provocado que los precios se hayan “desplomado”, además de pérdidas económicas a los productores.
Por tal motivo, ejidatarios proponen la regulación de las siembras, ya que algunos solamente los hacen por experimentar y es cuando la producción es demasiada al igual que las afectaciones.
“Lo que se debe regular más es la siembra para que no haya tanta sobreproducción, estar constantemente checando por medio de la autoridad quiénes son realmente los productores que van a sembrar y que pasen ese reporte para que tomes la decisión si siembras o no”, comentó el productor de chile y cebolla de Villa Cuauhtémoc, Sergio Vargas González.
El chile es uno de los productos más caros de sembrar, por hectárea se invierten hasta 150 mil pesos por hectárea.
“Siembran por querer experimentar algo nuevo y se avientan sin tener la información necesaria, más que beneficiar se perjudican”.
Precisó que en la zona está arraigada la siembra de granos como la soya, el sorgo y el maíz, pero en el tema de hortalizas también se puede diversificar como espárragos o brócoli, por medio de otras alternativas, tal vez con viveros.
“Tal vez por medio de viveros porque las condiciones del clima las afectaría, no las dejaría crecer como en otras zonas del país, pero tecnificando más el campo nos va beneficiar a todos”.
El girasol también es efectivo, pero hay que contemplar que se debe tener un mercado para su destino, de lo contrario ahí se va quedar el producto.
Cuando hay una sobreproducción como la que actualmente hubo con el chile, dijo que es ahí cuando debe entrar una maquiladora, enlatadora o procesadora para poder darle un buen uso a todo este producto que se queda en el suelo.
Lamentó que cuando hay mucha producción, los pequeños productores simplemente abandonan sus huertas y eso provoca que se llenen de plagas como la mosca blanca y eso termina por afectar a los vecinos que tienen otros productos sembrados.
“No se les da un trato correcto, no hay un cierre y ahí tiene que intervenir la autoridad y no hagan esto de abandonar simplemente las huertas”, apuntó Sergio Vargas González.
El detalle con el chile es que el precio de venta está a 5 pesos en México, el flete sale a 2 pesos por kilo y se quedan 3 pesos, “si le pagas 1.50 al pizcador le queda 1.50 al productor, tienes que pagar arpillas, gasolina y te queda 1 peso y si cortaste 15 mil toneladas, te quedan 15 mil pesos nada más en un corte y para el próximo corte van a pasar 21 día y en ese lapso tienes que regar, fumigar y otras aplicaciones, al final le pones de tu bolsa otros 10 mil pesos por hectárea, no ganas, sino que pierdes”.
Asimismo y de acuerdo al comité campesino,el bajo precio con que ha sido comprado la soya, desmotivó a los productores de Altamira, quienes han dejado de sembrar, aunado a la sequía que predominó en los últimos años.
La soya es un cultivo que ha dejado de ser redituable, debido a ello, los ejidatarios han optado por ampliar el ciclo de siembra del sorgo, aunque también se requiere establecer precios de garantía.
Por. Óscar Figueroa
Expreso-La Razón




