MÉXICO.- Un joven se llevó una gran lección luego de que se robara la motocicleta de su padre para participar en arrancones y todo terminara mal para él y sus acompañantes tras tener un accidente automovilístico. El joven decidió robar la motocicleta para participar en los arrancones, pero él y sus amigos sufrieron un fuerte accidente, por lo que arribaron servicios de emergencia y la policía.
Uno de los presentes grabó el momento en que el padre de uno de los jóvenes arriba y comienza a reclamarle al adolescente que haya tomado el vehículo sin su permiso y que, además, haya realizado arrancones que son ilegales, poniendo en peligro su vida y la de más personas. Lo que más llamó la atención de los internautas es que, además de reprenderlo, comienza a darle de cinturonazos mientras el joven permanece en el camellón tratando de protegerse de la agresión.
“¡Yo no le voy a alcahuetear!”, gritaba el papá.
🔴 | Un joven se accidentó en una avenida tras presuntamente tomar una motocicleta sin permiso para participar en piques ilegales.
Minutos después, su padre llegó al lugar y lo reprendió públicamente, reclamándole: “¡Yo no le voy a alcahuetear!”. pic.twitter.com/qsyDxHHe7S
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 11, 2026
Mientras el joven le respondía “ya, pa”, otro hombre cuestionaba por qué lo había hecho. Los usuarios de redes dejaron comentarios como: “el chico podría tener sangrado interno pero viene el cavernícola de su padre a darle cinturonazos”, “¿por qué graban y no ayudan al padre?”, “mejor tener eso que presentarse a reconocer su cuerpo”, “eso les falta a los jóvenes de hoy”.
¿Por qué los arrancones son ilegales?
La ilegalidad de estas carreras no es un capricho de las autoridades, sino que se basa en varios factores de riesgo crítico:
Falta de seguridad técnica: A diferencia de un autódromo, las calles públicas no tienen barreras de contención, asfalto con agarre especial ni zonas de escape. Un error mínimo a alta velocidad se convierte en una tragedia.
Riesgo a terceros: Al realizarse en vías abiertas, ponen en peligro a peatones, ciclistas y conductores ajenos a la competencia que simplemente pasaban por el lugar.
Ausencia de servicios médicos: En una pista oficial hay ambulancias listas. En un arrancón ilegal, la ayuda médica tarda en llegar, lo que reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia tras un choque.
Modificaciones no reguladas: Muchos vehículos son alterados mecánicamente de forma casera para ganar potencia, lo que los vuelve inestables y propensos a fallas mecánicas catastróficas.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




