Por Staff
Expreso-La Razón
Los aumentos en el gasto del Poder Legislativo de Tamaulipas está ahora bajo la lupa después del anuncio del Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum, que propone un recorte a los excesos presupuestales de los congresos locales.
La remuneración de los 36 diputados que integran el Congreso tamaulipeco representa un gasto mensual de 2 millones 826 mil pesos, que se suma al gasto anual de más de 200 millones de pesos que eroga anualmente el Legislativo en gastos personales.
Este capítulo —el más voluminoso del presupuesto legislativo, con 202.3 millones aprobados— recibió en 2025 una ampliación de 9.1 millones de pesos, de acuerdo con el Reporte Analítico del Ejercicio del Presupuesto de Egresos.
La partida de compensaciones —que pasó de 47.6 a 52.2 millones de pesos vigentes— concentró por sí sola la mitad del incremento total en servicios personales. Las compensaciones no forman parte del sueldo base: son pagos adicionales discrecionales que el legislativo se auto-asigna como concepto de remuneración complementaria.
Los tabuladores publicados en el Periódico Oficial del Estado para 2026 muestran que un diputado puede percibir entre 15,652 y 62,864 pesos mensuales de sueldo base, mientras que el Secretario General del Congreso puede recibir gratificaciones de hasta 82,375 pesos mensuales —un monto superior a su propio sueldo base tope de 48,605 pesos. El Auditor Superior, por su parte, tiene una gratificación autorizada de hasta 115,000 pesos al mes.
Consultoría y tecnología: el gasto que más creció
El incremento más significativo del presupuesto legislativo no ocurrió en sueldos, sino en dos capítulos que no tenían asignación original o que fueron masivamente ampliados: Servicios Generales y Bienes Muebles, Inmuebles e Intangibles.
El capítulo de Servicios Generales recibió una ampliación neta de 13.3 millones de pesos.
Dentro de ese rubro, el concepto de Servicios de Consultoría Administrativa, Procesos y Técnica registró el incremento individual más alto de todo el presupuesto: 14.3 millones de pesos adicionales, llevando esa partida de 4.8 millones originales a 19.1 millones vigentes —un aumento de 297%.
El capítulo 5000 —Bienes Muebles, Inmuebles e Intangibles— no contaba con ningún recurso aprobado al inicio del ejercicio. Durante los primeros nueve meses del año, se le asignaron 24.6 millones de pesos, de los cuales 14.5 millones ya estaban comprometidos o devengados al cierre del tercer trimestre.
Destaca la asignación de 3.1 millones de pesos en patentes —concepto inusual para un poder legislativo estatal— sin que se haya reportado ningún gasto devengado en esa partida al cierre del periodo. El documento presupuestal no ofrece mayor detalle sobre la naturaleza de dichas patentes.
Aumento en gratificaciones
El tabulador aprobado para las remuneraciones establece un sueldo base mensual de entre 15,652 y 62,864 pesos brutos. Sin embargo, ese rango es apenas una parte de la ecuación
Para los funcionarios de confianza del Congreso, el esquema es más explícito: el Secretario General, Juan Lorenzo Ochoa García, percibe un sueldo base de entre 14,622 y 48,605 pesos, pero puede recibir adicionalmente una gratificación de hasta 82,375 pesos mensuales —cifra que, en su tope máximo, casi duplica al sueldo base y eleva la remuneración bruta potencial a cerca de 130,980 pesos al mes. El Auditor Superior del Estado presenta un esquema similar: sueldo base de 20,892 pesos y una gratificación autorizada de hasta 115,000 pesos, lo que arroja una remuneración bruta máxima potencial de alrededor de 135,892 pesos mensuales.
En los nueve titulares de unidad, el patrón se repite: sueldo base de 11,411 a 35,660 pesos y gratificaciones de hasta 63,849 pesos. En los 26 jefes de departamento, la gratificación puede representar entre cuatro y cinco veces el sueldo base, que oscila entre 8,496 y 10,587 pesos, pero puede complementarse con hasta 42,700 pesos adicionales en ese concepto.
En la base de la estructura laboral del Congreso, el personal operativo —que suma 354 plazas entre apoyo técnico y personal administrativo de distintos niveles— percibe sueldos base de entre 7,600 y 10,396 pesos, con gratificaciones que van de 11,000 a 25,530 pesos dependiendo de la categoría. Esta franja, la más numerosa, contrasta con la concentración de recursos en los niveles directivos: mientras un auxiliar operativo puede percibir como máximo 35,926 pesos brutos mensuales incluyendo gratificación, un titular de unidad puede alcanzar casi tres veces esa cifra. En todos los casos, las cifras son brutas y sujetas a retenciones fiscales y de seguridad social.




