Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
A unos días de iniciar los preparativos para el ciclo agrícola primavera–verano 2026, productores del campo en Tamaulipas enfrentan un panorama de incertidumbre marcado por el incremento en los costos de producción y la falta de lluvias.
En entrevista para Expreso el secretario de Organización de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en el estado, Ángel Lara Martínez, señaló que los agricultores ya comienzan con las labores previas a la siembra, como el roturado y rastreo de las tierras, aunque reconoció que el contexto actual complica la planeación del nuevo ciclo agrícola.
Explicó que uno de los factores que más preocupa a los productores es el aumento en el precio del diésel, ya que impacta directamente en los costos de inversión para trabajar las parcelas.
“El consumo para poder trabajar la tierra puede mantenerse, pero el incremento en el precio del diésel nos obliga a invertir más», advirtió Lara Martínez.
Agregando qué «es una cadena de aumentos que termina encareciendo todo el proceso de producción”.
A esta situación se suma la falta de precipitaciones en varias regiones del estado, lo que comienza a generar inquietud entre los agricultores y ganaderos, especialmente en la zona centro de Tamaulipas, donde la sequía empieza a resentirse.
Lara Martínez explicó que en la zona norte ya se registran problemas severos, mientras que en el centro del estado la falta de lluvias comienza a impactar principalmente a la ganadería, debido a la escasez de pastos y alimento para el ganado.
No obstante, en el caso de la agricultura aún existe margen para que las condiciones mejoren, ya que los productores mantienen la expectativa de que las lluvias lleguen durante la primavera, particularmente en el mes de mayo.
“Todavía estamos en tiempo. Esperamos que en primavera, principalmente en mayo, puedan presentarse lluvias que ayuden al campo, ojalá incluso antes”, expresó.
El dirigente campesino advirtió que, ante los altos costos de producción y la incertidumbre en los precios de los granos a futuro, algunos productores analizan la posibilidad de dejar sin sembrar ciertas parcelas durante este ciclo agrícola.
“Hay agricultores que están valorando no sembrar algunas tierras porque la inversión es muy elevada y los precios que se prevén tampoco son muy alentadores”, señaló.
Finalmente, indicó que el sector campesino mantiene cautela en la planeación del ciclo primavera–verano, a la espera de mejores condiciones climáticas y de mercado que permitan asegurar la rentabilidad de las siembras.




