En cd. Victoria como en otras de la república hubo y hay personajes que destacaron y destacan por su individualidad, por su actividad, por su condición y características; hoy sobreviven de alguna manera en Ia memoria colectiva de los capitalinos. Citaré algunos ejemplos de memoria, pues no todos cuentan con una biografía escrita, sino que volviéndose leyenda fueron datos que se transmitieron de modo oral entre los habitantes.
De esa suerte no recuerdo a todos y en ciertos casos apenas logro reconocer sus apodos con los cuales fueron conocidos por la población en un tiempo en que, sin redes sociales, no se volvieron virales, más bien resultaron populares de propio esfuerzo, manera de ser y de vivir. El mundo los encontraba en las calles.
«Tarura» fue un personaje de nuestras infancias, llegaba a donde veía gente reunida en las banquetas de las tardes y cantaba canciones que no se entendían acompañado de su tambor de hojalata.
El médico que consultaba a la raza de bronce era el Dr. Wilfrefo Barroso, que tuvo su consultorio por el once Matamoros a donde acudía la gente de la región. En el estadio olímpico Victoria entrenaba «la calaca» y de ahí surgieron otras leyendas como Del Toro que hoy es un excelente entrenador y juez internacional de marcha, representando a México, entre otros marchitas, como uno que los seguía de cerca apodado «Regalo».
En la crónica estaba don Vidal Covián que desde la columna «Alfabetizado» nos enseñó a escribir correctamente, amén de los libros de historia acerca de los años 20s. Poco después el profesor Marco Antonio Guzmán Maldonado, de sabrosas y elocuentes historias de la ciudad.
Carlos Adrián Avilés Bertoluci, locutor y cronista deportivo, gran animador y maestro de la xegw, se le veía caminar por las calles de la pequeña ciudad que fue Victoria, todo el mundo lo saludaba y sabían dónde vivía, fue un influencer muy destacado de la bella época, cronista del equipo «Los cuerudos». Citaré a la par a Eleno Vogel Silva y que me avienten al siguiente Pelao con el Profe Javier Fuentes Acevedo.
En los equipos de fútbol destacaron el portero Amezcua, el gato Jiménez, el aguayón Cortez, Martín del campo, José Luis Plasencia, el Popo Simbrón, el brinquitos Godines, las mugas: Medrano y Maldonado, Calderón, el perro Bracamontes, chon Prieto, la banana Ortiz, el tecala Rodríguez, la fea Gómez, Carreón, Miki y Milo Sánchez, zamarrón, el maracas Banda, Andrés Montañés.
La Lila, que fue árbitro y animador, cuando había juego saltaba a la cancha simulando calentar animado por la fanaticada local; «La chana» Guerrero es hoy un gran entrenador de Marcha olímpica en el estadio también es leyenda, pues ataviado de mujer y cubierto de la cabeza somerea las porterías del Marte R. Gómez cuando el equipo de casa tiene una mala racha y créalo usted señora, señor, que ha dado resultados.
Más recientes son los internacionales El Gullit Peña quien jugó en León y en Turquía, hoy dirige una escuela de fútbol en León; Alan Pulido, jugador de fútbol en varios equipos profesionales de Estados Unidos y México, juega con Guadalajara, tuvo una anécdota curiosa cuando lo secuestraron durante el sexenio de Egido Torre y la historia que contó, al descontar a los captores para liberarse, no la creyeron quien sabe porqué.
Uno encontraba en la ruta de la vida a «Chuchita» que tenía peculiar manera de pedir dinero a los funcionarios en el Palacio del Gobierno. Después a Juan perros con lomitos que lo seguían, a pablo Barrón que vendía carbón, más recientemente a Rambo vendiendo el periódico en bicicleta. Al caramaco, leyenda viviente con cerca de ochenta años, de Tampico pero bebió agua del San Marcos y el mundo lo ve todavía entrenando muchachos en las canchas del estadio; todo Victoria entrenó con él, incluso llegó a ser parte del cuerpo técnico del equipo correcaminos de Basquetbol profesional. Me faltaron muchos, todos distintos y distinguidos, pues también hubo establecimientos y propietarios de época. Otro día le sigo. Que usted esté bien.
HASTA PRONTO



