2 abril, 2026

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Alerta: aumentan riesgos de su¡cid¡0

Salud mental se convierte en un foco rojo de atención urgente, por riesgos de suic¡di0s y trastornos emocionales graves
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Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON

CIUDAD VICTORIA, TAM.- La salud mental en Tamaulipas se ha convertido en un foco de atención urgente, no por un aumento descontrolado de suicidios, sino por el crecimiento sostenido de trastornos emocionales, intentos de suicidio y conductas de riesgo.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y reportes estatales, el problema avanza de forma silenciosa, especialmente entre jóvenes.

Según cifras de la Secretaría de Salud, en 2025 se registraron 138 suicidios en la entidad, con una tasa de 4.1 por cada 100 mil habitantes, por debajo del promedio nacional, que oscila entre 6.4 y 6.8.
No obstante, especialistas advierten que esta cifra no refleja una mejora real, ya que el fenómeno se está desplazando hacia etapas previas, como la ideación suicida.

El Gobierno de Tamaulipas documentó que, en el primer semestre de 2024, los casos de ideación suicida aumentaron 294 por ciento, mientras que los suicidios consumados se mantuvieron estables con 60 casos, cifra similar a los 63 registrados en el mismo periodo de 2023.

Datos históricos del INEGI muestran que entre 2018 y 2023 se acumularon mil 190 suicidios en Tamaulipas, con una tendencia al alza. Aunque el estado se mantiene por debajo de la media nacional, la región norte presenta un incremento sostenido, particularmente en población joven masculina.
El grupo más afectado es el de 20 a 39 años, seguido por adolescentes. En estos sectores influyen factores como la presión académica, la falta de oportunidades laborales y la incertidumbre económica.
La Secretaría de Salud reconoce que los hombres concentran entre el 80 y el 88 por ciento de los suicidios consumados, mientras que las mujeres registran mayores índices de depresión, ansiedad e intentos de suicidio.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que la depresión y la ansiedad aumentaron hasta 25 por ciento tras 2020, tendencia que también se refleja en México. En Tamaulipas, se reportaron más de 55 mil consultas psicológicas y psiquiátricas durante 2023, lo que evidencia una creciente demanda de atención.

A estos trastornos se suma el estrés crónico, vinculado a condiciones laborales inestables, inseguridad y presión social. En muchos casos, este estrés deriva en consumo de alcohol u otras sustancias, lo que incrementa el riesgo de conductas autodestructivas.
Pese a la magnitud del problema, la infraestructura en salud mental sigue siendo limitada. Informes estatales reconocen un déficit de personal especializado y de centros comunitarios, lo que provoca atención tardía o intermitente.

Como respuesta, el Gobierno de Tamaulipas ha impulsado la creación del Consejo Estatal de Salud Mental y Adicciones, además de campañas preventivas en escuelas; sin embargo, especialistas consideran que estas acciones son insuficientes sin una inversión sostenida.
La reciente Ley de Salud Mental del estado representa un avance jurídico, aunque enfrenta limitaciones por la falta de presupuesto asignado para su implementación.

En el entorno escolar, docentes han reportado un aumento en conductas agresivas, desinterés académico y síntomas de depresión entre estudiantes, lo que refleja el deterioro emocional de una parte importante de la juventud.

Tamaulipas enfrenta así una crisis que no siempre se mide en muertes, sino en el desgaste emocional de una generación.
La salud mental dejó de ser un tema secundario y exige atención inmediata, inversión real y una estrategia integral.

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