Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
Después de que se anunciara por parte del Gobierno de Tamaulipas que no se desalojará a las familias asentadas dentro del lecho del río San Marcos en Ciudad Victoria, el siguiente paso será poner orden: regularizar el uso del suelo y mejorar las condiciones de saneamiento en toda la zona.
La decisión marca un giro en la estrategia que inicialmente contemplaba acciones más drásticas, luego de que en operativos previos se detectaran viviendas ubicadas en áreas consideradas como zona federal.
El director del Organismo Cuenca Golfo Norte de la Comisión Nacional del Agua, Jaime Felipe Cano Pérez, confirmó que, por ahora, no habrá retiro de habitantes, sino un trabajo coordinado con el estado para atender el problema desde otra perspectiva.
“Se ubicaron algunas invasiones de zona federal… pero se está trabajando junto con el gobierno del estado con las personas que por ahí se asientan”, explicó.
Indicó que la responsabilidad fue asumida por el Gobierno de Tamaulipas, a través de la Secretaría General de Gobierno, instancia que ya mantiene diálogo con los habitantes para encontrar alternativas que eviten desplazamientos.
“Lo estamos viendo junto con el gobierno del estado… hay un acuerdo”, sostuvo.
Bajo este nuevo enfoque, la prioridad será establecer orden en una franja que durante años ha crecido sin control, además de atender las condiciones ambientales que impactan directamente al afluente.
Y es que el río San Marcos no solo forma parte del paisaje urbano de la capital, sino que también representa una fuente relevante de abastecimiento de agua, lo que obliga a las autoridades a buscar un equilibrio entre la protección del entorno y la realidad social de quienes viven en sus márgenes.
Con este acuerdo, la ruta cambia: de posibles desalojos a un proceso de regulación que permita atender tanto la ocupación irregular como el deterioro ambiental, sin generar un conflicto social.




