Un día más de trabajo, mientras en el entorno se abre una pausa. Vendrán días intensos, la disputa por el control de las estructuras del poder ya tienen nombres y calendario.
No es sencillo anticipar escenarios, demasiadas variables en movimiento, demasiados intereses que aún no muestran la mano.
Lo que sí es seguro es que habrá un desenlace, y ese desenlace marcará la vida de Tamaulipas, para bien o para mal, con consecuencias que irán más allá de un periodo de gobierno.
Los ciclos en la vida pública estatal no se cierran solos, alguien los cierra, alguien los abre, y entre una cosa y la otra queda la historia.
Por ahora el trabajo continúa, la pausa es breve, y lo que viene, más que opinión, exigirá perspectiva.




